El lanzo una mirada incrédula, con lo que pude notar que no quería hablar de lo ocurrido, yo subí hasta la heladería esperando a que el carro se parara en frente, Christopher me siguió con cara pálida y se sentó en un banco pasando transcurrido tiempo indefinido, pude oír a los lejos en la carretera aquel peculiar sonido que oía tantas veces en las series de CSI, era la policía que mientras mas fuerte se oía el ruido, mas se veían las luces tan reconocidas azul y rojo, en ese momento todos en la heladería, fui en busca de las chicas mientras ellas solo hacían preguntas de porque había venido la policía, no les dije que sabía puesto a que luego iban ellas a interrogarme y no me dejarían en paz ni un segundo pero, vamos, ya se sabia que la fiesta había terminado, en ese momento la policía llamo a Christopher, evadí cualquier mirada que me resultara estresante por lo que le pedí a Lila que llamara a su madre para que nos viniera a buscar, ella accedió la idea.
- La verdad es que ya esto se esta poniendo pesado – Dijo Veronica.
- Chicas, les tengo malas noticias, mi madre no ha podido pasar dice que tenemos que caminar hasta la otra cuadra ¿Vamos o…? – Dijo ella caminando hacia la acera.
- Bueno, vamos. – Dije yo siguiéndola, acto seguido, todas hicieron lo mismo, a estar a mas de cinco metros comenzamos a criticar.
- Que mala justicia, que malas leyes y que mal policía – Dijo Roseleen.
- ¿Y eso? – Pregunto Lila – Coño, voy a quitarme los tacones – Dicho esto, se sentó en el borde de la acera quitándose las sandalias de tacones que llevaba puesto.
- Bueno, es que mira como nos han dejado pasar, ni interrogatorios, ni nada. – Respondió Roseleen.
- Claro, falta de espíritu CSI ¿No Rose? – Dije yo, todas reímos haciendo mas bromas sobre lo de la policía, en ese momento me llego un SMS, era de Carol. – Chicas, préstenme atención y óiganme. – Empecé a leer el mensaje – Andy, te dejo una advertencia, ten cuidado, me han avisado que una compañera del trabajo ha muerto, estoy saliendo para el estudio, cuídate mucho nena, un beso.
Todas, absolutamente todas, tenían las caras pálidas, la palabra sorprendidas era poco para describirlas, en este caso, describir los rostros, así que supe que tenia que explicarles lo que había pasado “En la bajada”.
domingo, 16 de mayo de 2010
sábado, 8 de mayo de 2010
Expresiones sín sentido.
“La muerte es el capitulo vital en la vida para la historia perfecta”.
Me cruce de brazos mientras esperaba alguna “señal” de Christopher, pero el no hacia nada, cada vez que el viento soplaba fuerte daba más olor a peste, hubo un momento en que de verdad sentí la coca cola por la garganta intentando salir, a punto de sentarme en las bancas que estaban a fuera de la heladería, Christopher subió corriendo yo me volvi a poner nuevamente como estaba antes sorprendida, su cara no era la misma, este llevaba un tono amarillento, como si hubiera visto al propio diablo todos los vellos de su brazo estaban levantados, note el temblor en sus manos y en sus piernas cuando intento sentarse en el piso, hundió su cara en sus manos, se levanto nuevamente, yo no entendía nada de lo que hacia.
- ¿Estas bien? – Le pregunte lentamente.
- ¿Tie…ti…enes…enes sald…o? – Dijo tartamudeando.
- ¿Saldo? Si, si tengo ¿Qué ocurre Christopher?. – Me preocupo mucho su tono de voz por lo que camine dándole el teléfono.
- Mar…ca, marca a…la…- Se callo y tomo el teléfono, empezó a marcar rápidamente.
- ¿¡Pero que sucede!? – Le grite nerviosa, por un momento me dio miedo.
- ¡Esto no tiene saldo! – Grito el.
- ¡Claro que si tiene! – Le respondí yo entre gritos.
El se sentó en el banco, yo le seguí, cuando vi que el saco su teléfono y marco rápidamente los números me detuve al oir solamente una palabra, que me dejo tan fría como el, inmóvil, no podía articular las palabras, estaba sorprendida, bueno, sorprendida era poco, como en esta clase de pueblo podía existir algo asi, y mas aun cerca de donde estaba yo, mientras Christopher seguía hablando por teléfono, yo me daba miles de ideas, la inseguridad, los secuestros…¿Pero por qué?, ¿Por qué tenia que existir eso?, estuve así a menos de cinco minutos de llorar, esperaba y rezaba porque fuera todo una mentira, cuando Christopher dejo de hablar por teléfono, me miro.
- ¿Estas bien? – Me pregunto el, casualmente el mismo tono y las mismas palabras que le había preguntado yo.
No le respondí y me acerque a el. - ¿Es eso cierto? – Le pregunte mientras me sente a su lado.
- Esperaba que no. – Se hundió la cabeza nuevamente en sus manos.
- ¿Por qué actuas tan normal, como era, era hombre o mujer, lo conozco, lo conocias? – Empecé a preguntar no existían comas en mis preguntas de la rapidez que tenia, sentía curiosidad y miedo.
- No por favor, no me hagas recordarlo. –Enseguida me dio un abrazo, aunque no entendía el porque su cabello olía a champú de manzanilla, su perfume suave me dejo totalmente encantada, que prácticamente me libraba de todo aquello.
Me arriesgue a preguntarle lo que tanto me inquietaba, era aquello a lo que temía desde hace tiempo.
- ¿Lo que estaba ahí, estaba muerto?.
Me cruce de brazos mientras esperaba alguna “señal” de Christopher, pero el no hacia nada, cada vez que el viento soplaba fuerte daba más olor a peste, hubo un momento en que de verdad sentí la coca cola por la garganta intentando salir, a punto de sentarme en las bancas que estaban a fuera de la heladería, Christopher subió corriendo yo me volvi a poner nuevamente como estaba antes sorprendida, su cara no era la misma, este llevaba un tono amarillento, como si hubiera visto al propio diablo todos los vellos de su brazo estaban levantados, note el temblor en sus manos y en sus piernas cuando intento sentarse en el piso, hundió su cara en sus manos, se levanto nuevamente, yo no entendía nada de lo que hacia.
- ¿Estas bien? – Le pregunte lentamente.
- ¿Tie…ti…enes…enes sald…o? – Dijo tartamudeando.
- ¿Saldo? Si, si tengo ¿Qué ocurre Christopher?. – Me preocupo mucho su tono de voz por lo que camine dándole el teléfono.
- Mar…ca, marca a…la…- Se callo y tomo el teléfono, empezó a marcar rápidamente.
- ¿¡Pero que sucede!? – Le grite nerviosa, por un momento me dio miedo.
- ¡Esto no tiene saldo! – Grito el.
- ¡Claro que si tiene! – Le respondí yo entre gritos.
El se sentó en el banco, yo le seguí, cuando vi que el saco su teléfono y marco rápidamente los números me detuve al oir solamente una palabra, que me dejo tan fría como el, inmóvil, no podía articular las palabras, estaba sorprendida, bueno, sorprendida era poco, como en esta clase de pueblo podía existir algo asi, y mas aun cerca de donde estaba yo, mientras Christopher seguía hablando por teléfono, yo me daba miles de ideas, la inseguridad, los secuestros…¿Pero por qué?, ¿Por qué tenia que existir eso?, estuve así a menos de cinco minutos de llorar, esperaba y rezaba porque fuera todo una mentira, cuando Christopher dejo de hablar por teléfono, me miro.
- ¿Estas bien? – Me pregunto el, casualmente el mismo tono y las mismas palabras que le había preguntado yo.
No le respondí y me acerque a el. - ¿Es eso cierto? – Le pregunte mientras me sente a su lado.
- Esperaba que no. – Se hundió la cabeza nuevamente en sus manos.
- ¿Por qué actuas tan normal, como era, era hombre o mujer, lo conozco, lo conocias? – Empecé a preguntar no existían comas en mis preguntas de la rapidez que tenia, sentía curiosidad y miedo.
- No por favor, no me hagas recordarlo. –Enseguida me dio un abrazo, aunque no entendía el porque su cabello olía a champú de manzanilla, su perfume suave me dejo totalmente encantada, que prácticamente me libraba de todo aquello.
Me arriesgue a preguntarle lo que tanto me inquietaba, era aquello a lo que temía desde hace tiempo.
- ¿Lo que estaba ahí, estaba muerto?.
domingo, 2 de mayo de 2010
Sígueme.
momento pensé en mandarlo a hacer cualquier cosa antes que venirme a molestar, pero por otro lado me intrigaba mucho lo que me iba a decir, vistiendo una camisa negra parecida al modelo que tenía Christian, y unos pantalones pegados, era Christopher.
Sin nada que decir, mire a los demás inquietada, ya sabia la tanta cháchara que tenían encima los chicos, ellos me miraron sonrientes y Roseleen me guiño el ojo.
- ¿Podemos hablar? – Dijo el flexionando las piernas poniéndose a la altura de mi oreja.
- Creo que sí. – Me levante caminando hasta la puerta que daba con la entrada y salida de la heladería.
No había nadie a fuera en la carretera, había viento extraordinario que hacia que mi pelo alborotara las ondulaciones de mi cabello, gracias a mi ingenio lleve un pequeño gancho con el que me recogí el fleco.
- ¿Qué querías? – Le pregunte yo poniendo mis manos en la cintura.
- Se lo que te dijo Christian el otro día, yo quería aclararte las cosas y decirte que lo que te hayan dicho es mentira.
- Ayer – Le corregí - ¿A que quieres llegar Christopher?.
- No tienes porque tratarme así, bueno, se que me lo merezco pero tampoco tienes que ser así conmigo, no, por favor, quisiera saber porque empezó todo, de verdad. – El tono de voz que llevaba parecía estar rogándome que le hablara, ¡Pero como se atrevía!.
- ¡Todo empezó porque te enojaste con una simple broma! – Exclame yo alzando los brazos.
- ¿¡Broma!? Andy, mi abuela, fue la mujer que me crio ¿¡Y quieres que me lo tome como broma!?. – Nuevamente, cambio el tono de voz a uno mas serio, que me preocupo, podía traer problemas serios.
- Pero que poco humor tienes, chiquilín. – Dije yo volviendo a colocar mis brazos en la cintura.
- Se que debía explicártelo, pero no puedes ser asi con todo el mundo.
- ¿Tú vas a decirme como tengo que ser? Discúlpame, pero si no te gusta mi carácter no me hables.
- No tengo porque, ni siquiera ser porque te caigo tan mal, al principio si fuiste muy amable conmigo ¿Te acuerdas? – Me señalo el banco que estaba en frente de la heladería, cosa que me recordó el día que estaba llorando, me sentía tan culpable.
- ¿Qué? Tú ni siquiera me pasas por la cabeza, créeme. – Mentí – Crees que todas están locas por ti ¿O que?.
- ¿Perdón? Pero en ningún momento he dicho eso, estás loca, de verdad.
- ¿Loca? Pero mira quien habla, eres un imbécil y lo sabes. – Me di media vuelta para entrar de nuevo a la heladería, si, me enoje demasiado, es que los hombres de hoy en día, automáticamente, antes de entrar Christopher me jalo fuertemente por el brazo.
- ¿Podrías soltarme? – Dije señalándome el brazo con el dedo.
- Andrea. – Dijo él.
- ¿¡Que!? – Dije con el mismo tono histérico de la anterior charla.
- Andrea…- Dijo el soltándome – Tú no sabes nada, de verdad, te pido perdón. – Dicho esto me tomo la mano, y ya sabia lo que iba a pasar, pero no fue así, el viento dio un soplo fuerte; sentí como la nariz me empezaba arder, ese olor tan detestable, olía a putrefacción, como si de un perro muerto se tratase, pero no, olía muchísimo peor aun, algo descompuesto, algo muerto, note que no era la única que lo percibió sino que Christopher tampoco.
- ¿Hueles eso? – Dijo el soltándome las manos, parándose al borde de la acera.
- ¿Ahora buscaras el olor? – Dije yo quedándome inmóvil cruzando los brazos, el no me hizo caso y siguió caminando, se dio la vuelta a la izquierda, donde daba a la “Bajada”.
Sin nada que decir, mire a los demás inquietada, ya sabia la tanta cháchara que tenían encima los chicos, ellos me miraron sonrientes y Roseleen me guiño el ojo.
- ¿Podemos hablar? – Dijo el flexionando las piernas poniéndose a la altura de mi oreja.
- Creo que sí. – Me levante caminando hasta la puerta que daba con la entrada y salida de la heladería.
No había nadie a fuera en la carretera, había viento extraordinario que hacia que mi pelo alborotara las ondulaciones de mi cabello, gracias a mi ingenio lleve un pequeño gancho con el que me recogí el fleco.
- ¿Qué querías? – Le pregunte yo poniendo mis manos en la cintura.
- Se lo que te dijo Christian el otro día, yo quería aclararte las cosas y decirte que lo que te hayan dicho es mentira.
- Ayer – Le corregí - ¿A que quieres llegar Christopher?.
- No tienes porque tratarme así, bueno, se que me lo merezco pero tampoco tienes que ser así conmigo, no, por favor, quisiera saber porque empezó todo, de verdad. – El tono de voz que llevaba parecía estar rogándome que le hablara, ¡Pero como se atrevía!.
- ¡Todo empezó porque te enojaste con una simple broma! – Exclame yo alzando los brazos.
- ¿¡Broma!? Andy, mi abuela, fue la mujer que me crio ¿¡Y quieres que me lo tome como broma!?. – Nuevamente, cambio el tono de voz a uno mas serio, que me preocupo, podía traer problemas serios.
- Pero que poco humor tienes, chiquilín. – Dije yo volviendo a colocar mis brazos en la cintura.
- Se que debía explicártelo, pero no puedes ser asi con todo el mundo.
- ¿Tú vas a decirme como tengo que ser? Discúlpame, pero si no te gusta mi carácter no me hables.
- No tengo porque, ni siquiera ser porque te caigo tan mal, al principio si fuiste muy amable conmigo ¿Te acuerdas? – Me señalo el banco que estaba en frente de la heladería, cosa que me recordó el día que estaba llorando, me sentía tan culpable.
- ¿Qué? Tú ni siquiera me pasas por la cabeza, créeme. – Mentí – Crees que todas están locas por ti ¿O que?.
- ¿Perdón? Pero en ningún momento he dicho eso, estás loca, de verdad.
- ¿Loca? Pero mira quien habla, eres un imbécil y lo sabes. – Me di media vuelta para entrar de nuevo a la heladería, si, me enoje demasiado, es que los hombres de hoy en día, automáticamente, antes de entrar Christopher me jalo fuertemente por el brazo.
- ¿Podrías soltarme? – Dije señalándome el brazo con el dedo.
- Andrea. – Dijo él.
- ¿¡Que!? – Dije con el mismo tono histérico de la anterior charla.
- Andrea…- Dijo el soltándome – Tú no sabes nada, de verdad, te pido perdón. – Dicho esto me tomo la mano, y ya sabia lo que iba a pasar, pero no fue así, el viento dio un soplo fuerte; sentí como la nariz me empezaba arder, ese olor tan detestable, olía a putrefacción, como si de un perro muerto se tratase, pero no, olía muchísimo peor aun, algo descompuesto, algo muerto, note que no era la única que lo percibió sino que Christopher tampoco.
- ¿Hueles eso? – Dijo el soltándome las manos, parándose al borde de la acera.
- ¿Ahora buscaras el olor? – Dije yo quedándome inmóvil cruzando los brazos, el no me hizo caso y siguió caminando, se dio la vuelta a la izquierda, donde daba a la “Bajada”.
sábado, 1 de mayo de 2010
Muchas personas y pocos conocidos.
Y eran los mas pedidos por el público, Christian y Christopher, mire a Lila que le daba golpecitos a Roseleen, pude notar el desespero y la emoción de ir a hablarle a Christian, enseguida todos comenzaron a secretearse entre si, apartándome a mi de sus chácharas, cuando dejaron de hacerlo todos me miraron a mi.
- ¿Alguien seria tan amable de pedir helados por nosotros? – Dijo Veronica.
- ¿Yo? – Exclame yo mirándolos a todos – Yo no iré, mis amores.
- Ve a pedirlas, nosotros te esperamos aquí. – Dijo Manu.
- Cinco de Chocolates y dos de vainilla, queremos helados de vasos – Dijo Cristal
- De acuerdo, pero, si intentan algo, ya verán. – Me levante de la mesa, mirando por ultima vez hacia atrás, mientras ellos me seguían con la mirada, llegue a la barra donde estaba atendiendo un hombre, tenía calva y una camisa cuello de tortuga gris oscuro, nariz italiana, no lo había visto por ningún lado, por lo que me resulto familiar, pedí las ordenes que me habían pedido los chicos, a los quince minutos me dieron todo en una bandeja, tuve miedo de que se me cayera por el camino, por lo que camine con una lentitud, terrible. Cuando llegue a la mesa todos no dejaban de reírse, me mosqueo un poco por lo que pensé que todos tendrían un complot en mi contra o se burlaban de mi, los mire angustiada y a la vez mal, cuando ya estaba al borde los mire a todos con una sonrisa falsa que se noto totalmente, aunque esas eran mis intenciones, en eso se quedaron callados y comenzaron a hablar de que la fiesta estaba un poco aburrida.
- ¿Lila quieres bailar? – Dijo Manu.
- Claro, me encantaría. – Ella se levanto dirigiéndose hasta el centro donde las demás personas estaban bailado, Manu la siguió con paso rápido.
- ¿Y Paul? – Dijo Roseleen.
- Me dejo “Plantada”. – Dijo Veronica.
- ¿¡Que!? – Exclame yo fuertemente - ¿Pero, que carajo se ha creído ese niño?.
- Cálmate Andy, que yo lo he cortado todo, ya hay otras presas – Dijo ella sonriendo pícaramente.
La mire desconcertada y enseguida señalo a un chico de cabello negro y largo, tenia cara de niño pero a la vez tenia cara de “niño malo”, pero en si buen cuerpo y lindo, no había notado que en la mesa donde estaban las “gemelas”, los chicos nuevos que habían llegado, ahí mismo estaba Carol, y parecían conocerse, pero también estaba Nally, en ese momento fijándome en todo lo que ellas hacían, unas manos tocaron mi hombro, por lo que me voltee, una gran sorpresa para mis pensamientos.
- ¿Alguien seria tan amable de pedir helados por nosotros? – Dijo Veronica.
- ¿Yo? – Exclame yo mirándolos a todos – Yo no iré, mis amores.
- Ve a pedirlas, nosotros te esperamos aquí. – Dijo Manu.
- Cinco de Chocolates y dos de vainilla, queremos helados de vasos – Dijo Cristal
- De acuerdo, pero, si intentan algo, ya verán. – Me levante de la mesa, mirando por ultima vez hacia atrás, mientras ellos me seguían con la mirada, llegue a la barra donde estaba atendiendo un hombre, tenía calva y una camisa cuello de tortuga gris oscuro, nariz italiana, no lo había visto por ningún lado, por lo que me resulto familiar, pedí las ordenes que me habían pedido los chicos, a los quince minutos me dieron todo en una bandeja, tuve miedo de que se me cayera por el camino, por lo que camine con una lentitud, terrible. Cuando llegue a la mesa todos no dejaban de reírse, me mosqueo un poco por lo que pensé que todos tendrían un complot en mi contra o se burlaban de mi, los mire angustiada y a la vez mal, cuando ya estaba al borde los mire a todos con una sonrisa falsa que se noto totalmente, aunque esas eran mis intenciones, en eso se quedaron callados y comenzaron a hablar de que la fiesta estaba un poco aburrida.
- ¿Lila quieres bailar? – Dijo Manu.
- Claro, me encantaría. – Ella se levanto dirigiéndose hasta el centro donde las demás personas estaban bailado, Manu la siguió con paso rápido.
- ¿Y Paul? – Dijo Roseleen.
- Me dejo “Plantada”. – Dijo Veronica.
- ¿¡Que!? – Exclame yo fuertemente - ¿Pero, que carajo se ha creído ese niño?.
- Cálmate Andy, que yo lo he cortado todo, ya hay otras presas – Dijo ella sonriendo pícaramente.
La mire desconcertada y enseguida señalo a un chico de cabello negro y largo, tenia cara de niño pero a la vez tenia cara de “niño malo”, pero en si buen cuerpo y lindo, no había notado que en la mesa donde estaban las “gemelas”, los chicos nuevos que habían llegado, ahí mismo estaba Carol, y parecían conocerse, pero también estaba Nally, en ese momento fijándome en todo lo que ellas hacían, unas manos tocaron mi hombro, por lo que me voltee, una gran sorpresa para mis pensamientos.
viernes, 30 de abril de 2010
Heladería.
Veronica saco su teléfono y empezó a leer - ¡Las puertas de la heladería Cherry Cream están abiertas, en este momento! Te recomiendo ir a las 8. – Dicho esto, guardo el teléfono y nos miro a todas esperando una respuesta.
- Así que se llama Cherry Cream. – Dije yo, enseguida todas empezaron a pelear por los baños, sobre quien se iba a bañar primero, como yo no mostraba afecto la primera tuve que ser yo, luego, todas eligieron por número, cuando ya estaban todas duchadas, maquilladas y listas, le dijimos a la madre de Lila que nos llevara, ella accedió, y también se llevo a el hermano de Lila, para no dejarlo solo en casa, Veronica no dejaba de decir cosas de Paul, Lila maldecía si se encontraría ahí a Marcos, Cristal solo veía videos en el celular, Roseleen solo hablábamos de que teníamos que divertirnos, y yo no decía nada, cuando llegamos todas se bajaron velozmente, ahí estaba Beatriz en la entrada, ya había llegado un montón de gente.
Beatriz nos saludo a todas con un abrazo, la conocíamos desde pequeñas asique podríamos saber todas sus intenciones , si intentaba engañarnos o algo, nunca fue mala con nosotras y la mayoría de las veces siempre nos apoyaba -Hey, pero que lindas andan todas ¡Están espectaculares, las van a envidiar por el resto de la fiesta!. – Dijo ella. – Miren que hay descuento en los helados de chocolates.
- Sin duda, será una gran noche – Dijo Veronica entrando a la heladería.
- Mi mamá nos pasara buscando a las doce. – Dijo Lila, siguiendo a Veronica, todas hicimos lo mismo, cuando entramos, había mesas dobles por todos lados, una barra colorida, y tenían música de Ke$ha puesta, como no solíamos bailar todas, excepto Lila que era la reina de la pista, nos sentamos en las mesas, había gente bailando por todos lados, había varias “tribus” en cada mesa, en fin, había infinidades de personas que no sabia como describir, unos que otros conocidos, a los quince minutos, estaban Manu y Lucas, los divisamos rápidamente, ellos se sentaron con nosotras.
- ¿No han llegado aún Lisa y Lucía? – Pregunto Manu.
- Las L.L – Dijo Lucas.
- No y espero que no lo hagan – Dijo Veronica.
- Nica ¿Tú no ibas a conocer hoy a Paul? – Pregunto Roseleen.
- No lo sé, la verdad es que no me ha enviado ningún mensaje – respondió Veronica.
- Es que son todos iguales – Dije yo.
- ¡Hay pero miren que niños mas lindos han llegado! – Exclamo Cristal.
Todos volteamos la cabeza pero no veíamos nada.
- ¿En donde? – Dije yo.
- Ahí mira – Lucas señalo con el dedo.
Habían tres chicos, todos de cabellos marrones claros, uno lo llevaba mas rubio que los otros, todos con los ojos claros, buen físico y los tres parecían de una revista, mas atrás venían cuatro chicas, una de cabello negro y largo, otra de cabello ondulado y rubio, y las otras dos tenían el cabello lacio y rojizo, parecían hermanas gemelas, entraron como si fueran los mas importantes de la fiesta, en ese momento el tono de la canción de Panic at the disco nos interrumpió los pensamientos, pude reconocer el tono era del teléfono de Veronica.
- Me ha llegado un mensaje de Paul, me dice que esta a cinco minutos de aquí. – Guardo su teléfono.
- Vaya, cinco minutos…-Dije yo.
- ¡Otro mensaje! – Dijo Veronica – Dice que ya ha llegado…-
- ¿No es ese? – Pregunto Cristal señalando con el dedo.
Volteamos todos rápidamente, pero no, eran otras personas.
- Así que se llama Cherry Cream. – Dije yo, enseguida todas empezaron a pelear por los baños, sobre quien se iba a bañar primero, como yo no mostraba afecto la primera tuve que ser yo, luego, todas eligieron por número, cuando ya estaban todas duchadas, maquilladas y listas, le dijimos a la madre de Lila que nos llevara, ella accedió, y también se llevo a el hermano de Lila, para no dejarlo solo en casa, Veronica no dejaba de decir cosas de Paul, Lila maldecía si se encontraría ahí a Marcos, Cristal solo veía videos en el celular, Roseleen solo hablábamos de que teníamos que divertirnos, y yo no decía nada, cuando llegamos todas se bajaron velozmente, ahí estaba Beatriz en la entrada, ya había llegado un montón de gente.
Beatriz nos saludo a todas con un abrazo, la conocíamos desde pequeñas asique podríamos saber todas sus intenciones , si intentaba engañarnos o algo, nunca fue mala con nosotras y la mayoría de las veces siempre nos apoyaba -Hey, pero que lindas andan todas ¡Están espectaculares, las van a envidiar por el resto de la fiesta!. – Dijo ella. – Miren que hay descuento en los helados de chocolates.
- Sin duda, será una gran noche – Dijo Veronica entrando a la heladería.
- Mi mamá nos pasara buscando a las doce. – Dijo Lila, siguiendo a Veronica, todas hicimos lo mismo, cuando entramos, había mesas dobles por todos lados, una barra colorida, y tenían música de Ke$ha puesta, como no solíamos bailar todas, excepto Lila que era la reina de la pista, nos sentamos en las mesas, había gente bailando por todos lados, había varias “tribus” en cada mesa, en fin, había infinidades de personas que no sabia como describir, unos que otros conocidos, a los quince minutos, estaban Manu y Lucas, los divisamos rápidamente, ellos se sentaron con nosotras.
- ¿No han llegado aún Lisa y Lucía? – Pregunto Manu.
- Las L.L – Dijo Lucas.
- No y espero que no lo hagan – Dijo Veronica.
- Nica ¿Tú no ibas a conocer hoy a Paul? – Pregunto Roseleen.
- No lo sé, la verdad es que no me ha enviado ningún mensaje – respondió Veronica.
- Es que son todos iguales – Dije yo.
- ¡Hay pero miren que niños mas lindos han llegado! – Exclamo Cristal.
Todos volteamos la cabeza pero no veíamos nada.
- ¿En donde? – Dije yo.
- Ahí mira – Lucas señalo con el dedo.
Habían tres chicos, todos de cabellos marrones claros, uno lo llevaba mas rubio que los otros, todos con los ojos claros, buen físico y los tres parecían de una revista, mas atrás venían cuatro chicas, una de cabello negro y largo, otra de cabello ondulado y rubio, y las otras dos tenían el cabello lacio y rojizo, parecían hermanas gemelas, entraron como si fueran los mas importantes de la fiesta, en ese momento el tono de la canción de Panic at the disco nos interrumpió los pensamientos, pude reconocer el tono era del teléfono de Veronica.
- Me ha llegado un mensaje de Paul, me dice que esta a cinco minutos de aquí. – Guardo su teléfono.
- Vaya, cinco minutos…-Dije yo.
- ¡Otro mensaje! – Dijo Veronica – Dice que ya ha llegado…-
- ¿No es ese? – Pregunto Cristal señalando con el dedo.
Volteamos todos rápidamente, pero no, eran otras personas.
domingo, 25 de abril de 2010
Entre amigas.
- Esa mujer es mala persona créeme, si, al principio es la mejor de todas, pero cuando la conoces o la miras mal aunque fuera en chiste, es capaz de muchas cosas – Comenzó a decir Carol mientras manejaba con toda velocidad. - Además, ni se te ocurra volverle a hablar, imagínate que digas una tontera y me despide, sí, me despide.
- A mi me cae bien, se ve buena persona – Dije yo desde el asiento trasero.
- Te acordaras de mí. – Al decir eso, dejamos el silencio total en el auto, cuando aparco el coche en el garaje, me baje rápidamente para irme a duchar, cosa que fue lo primero que hice, cuando ya había anochecido, Carol mando a pedir por servicios telefónicos dos cajas de pizza, la primera nos las comimos las dos y dejamos la mitad, la segunda según ella dijo que iba a invitar a unas amigas a casa, con la noticia agarre la laptop y “me instale” en la PC, estuve hasta altas horas de la noche leyendo relatos de terror, cuando me fui a acostar, me dormí muy rápido y desperté tarde. Me levante de la cama y me cepille los dientes, pero aún seguía teniendo sueño, así que me volví a acostar en la cama intentando dormir, ni siquiera me fije en la hora, tenia los ojos cerrados me pesaban demasiado, enseguida oí la puerta y no me moleste en mirar quién era, no se me apetecía.
- Despierta nena – Oí voces familiares, si, Lila.
- ¡Bella durmiente! – Dijo Veronica gritando por la habitación.
- ¿No sabes que hora es? – Dijo Cristal.
En ese momento abrí los ojos – Son increíbles chicas ¿Cómo forzaron la cerradura de mi habitación? – Dije yo sarcásticamente.
- Bueno, hemos tenido que ir a Japón para ir a buscar el láser que esta en mi jet – Respondió Roseleen, enseguida todas comenzamos a reír.
- Son las tres de la tarde, tenemos que estar lista en 4 horas. – Dijo Cristal.
- Eso, vete a duchar y nosotras te esperamos aquí.
- ¿Puedo encender tú laptop? – Dijo Roseleen.
- Claro que sí, Rose. – Respondí buscando en mi armario ropa para irme a casa de Lila, me di una ducha rápida, me vesti en el baño, cuando fui a mi habitación todas estabas riéndose viendo fotos.
- ¿Y estas fotos Andrea? – Dijo Veronica aun entre risas.
- Voy a quedar traumada – Dijo Cristal.
Me acerque a ver que veían, estaban viendo fotos de nuestra graduación en el colegio, salíamos tremendamente horribles o no se si era por el cambio que habíamos hecho, ahí estuvimos media hora, después de eso la madre de Lila paso buscándonos, íbamos cantando canciones que pasaban en la radio, cada una llevaba la bolsa de ropa en las manos y un bolso con cosas que nos harían falta, cuando llegamos a casa de Lila nos empezamos a arreglar, aunque yo no pensaba maquillarme, ni Cristal y mucho menos Roseleen.
- ¡Chicas, una noticia de último momento! – Dijo Veronica.
- A ver, habla. – Dijo Cristal.
- A mi me cae bien, se ve buena persona – Dije yo desde el asiento trasero.
- Te acordaras de mí. – Al decir eso, dejamos el silencio total en el auto, cuando aparco el coche en el garaje, me baje rápidamente para irme a duchar, cosa que fue lo primero que hice, cuando ya había anochecido, Carol mando a pedir por servicios telefónicos dos cajas de pizza, la primera nos las comimos las dos y dejamos la mitad, la segunda según ella dijo que iba a invitar a unas amigas a casa, con la noticia agarre la laptop y “me instale” en la PC, estuve hasta altas horas de la noche leyendo relatos de terror, cuando me fui a acostar, me dormí muy rápido y desperté tarde. Me levante de la cama y me cepille los dientes, pero aún seguía teniendo sueño, así que me volví a acostar en la cama intentando dormir, ni siquiera me fije en la hora, tenia los ojos cerrados me pesaban demasiado, enseguida oí la puerta y no me moleste en mirar quién era, no se me apetecía.
- Despierta nena – Oí voces familiares, si, Lila.
- ¡Bella durmiente! – Dijo Veronica gritando por la habitación.
- ¿No sabes que hora es? – Dijo Cristal.
En ese momento abrí los ojos – Son increíbles chicas ¿Cómo forzaron la cerradura de mi habitación? – Dije yo sarcásticamente.
- Bueno, hemos tenido que ir a Japón para ir a buscar el láser que esta en mi jet – Respondió Roseleen, enseguida todas comenzamos a reír.
- Son las tres de la tarde, tenemos que estar lista en 4 horas. – Dijo Cristal.
- Eso, vete a duchar y nosotras te esperamos aquí.
- ¿Puedo encender tú laptop? – Dijo Roseleen.
- Claro que sí, Rose. – Respondí buscando en mi armario ropa para irme a casa de Lila, me di una ducha rápida, me vesti en el baño, cuando fui a mi habitación todas estabas riéndose viendo fotos.
- ¿Y estas fotos Andrea? – Dijo Veronica aun entre risas.
- Voy a quedar traumada – Dijo Cristal.
Me acerque a ver que veían, estaban viendo fotos de nuestra graduación en el colegio, salíamos tremendamente horribles o no se si era por el cambio que habíamos hecho, ahí estuvimos media hora, después de eso la madre de Lila paso buscándonos, íbamos cantando canciones que pasaban en la radio, cada una llevaba la bolsa de ropa en las manos y un bolso con cosas que nos harían falta, cuando llegamos a casa de Lila nos empezamos a arreglar, aunque yo no pensaba maquillarme, ni Cristal y mucho menos Roseleen.
- ¡Chicas, una noticia de último momento! – Dijo Veronica.
- A ver, habla. – Dijo Cristal.
viernes, 23 de abril de 2010
Francella.
¡Era Christian!, llevaba unos jeans apretados de un color azul oscuro, en realidad no sabía como describir el color que era pero sin embargo le hacían juego con la camisa blanca que llevaba ajustada y que resaltaba sus músculos, pero que a la vez lo hacia verse mas pálido, no me había fijado que tenia un gran parecido en Christopher, solamente que Christopher tenia cara de niño y que Christian tenia mas cara de hombre.
- ¡Andrea! – Grito Christian sentándose a mi lado - ¿Qué haces aquí?.
- ¿Eh? La misma pregunta debería hacerte yo, bueno, por lo menos ya veo porque desapareciste de esa forma en el centro.
- Ah, eso…es que mi madre es la que coordina todo esta academia, cosas raras. – Dijo el sacando el móvil – Mira, un mensaje de Lila. – Dijo el, pude notar la alegría y el entusiasmo que tenia para leer el mensaje. – Bueno ¿Tú que haces aquí? – Dijo el aun mirando el teléfono.
- He venido a acompañar a mi prima Carol.
- Ah, Carol, la he visto por algún lado, ya se quien es.
- ¿No hay mas Carol por aquí?.
- No. Me da curiosidad ¿Por qué tú y Christopher se dejaron de hablar?.
El tema menos adecuado, pensé. – Un mal comentario mío, además es el, él que no quiere hablarme y peor aún esta con Lisa.
- ¿Perdón? Pero, si Chris no me ha dicho nada sobre esa Lisa, supongo que no será enserio o tal vez te estén mintiendo, no creo. Tranquila, Andy yo arreglare las cosas. Me tengo que ir – Se levanto de la silla – Nos vemos mañana. – Dicho esto se fue por las escaleras, llevaba un paso rápido por lo que pensé que estaba apresurado.
No dude enviarle un mensaje a Lila sobre lo ocurrido y contándole lo que me había dicho, me respondió con un simple genial y luego me hablo sobre los detalles, que mañana quedaríamos en su casa para arreglarnos, aunque no veía porque teníamos que hacerlo, también me dijo que Beatriz iría a su casa, por lo que me pareció una gran idea.
En ese momento una mujer más o menos de 21 o 24 se sentó a mi lado, llevaba un bonito pelo rubio con mechones marrones, ojos grandes y celestes casi verdes, buen perfil de la nariz y del rostro, y un bonito labial rojo que resaltaban sus gruesos labios, tenia buen cuerpo y se le apreciaba mejor por la ropa que llevaba, una falda desde el abdomen hasta mas arriba de las rodillas color negro, y una camisa blanca manga larga, que hacia buen juego con el conjunto que llevaba, y unos zapatos de tacón alto color negros, me miro y al parecer quedo un rato pensativa.
- Hola, no te he visto por ningún lado, ¿Eres aspirante? – Pregunto ella hablando lentamente. Por un momento mal interprete lo de aspirante y lo tome como insulto, pero luego me di de cuenta que solo era una pregunta decente.
- No, estoy esperando a mi prima Carol.
- Carol, se quien es, una niña muy linda ¿Y dime como te llamas?.
- Andrea.
- Oh, yo soy Francella.
- Mucho gusto Francella. – En ese momento salió Carol, no se acerco a mi pero me hizo señas para que nos fuéramos.
- Bueno, me voy…adiós.
- Adiós, linda. – Me dijo mientras se levantaba de las sillas dándome un abrazo, cuando dejo de hacerlo se fue a otra dirección, no entendía el comportamiento de las personas que trabajaban en estas cosas.
Me acerque a Carol, en el camino me estuvo preguntando que me había dicho “esa”, que me había preguntado “esa” y esas cosas, no entendía el comportamiento de Carol sobre Francella, a mi me resultaba una buena mujer, cuando nos montamos en el auto me empezó a contar varias cosas.
- ¡Andrea! – Grito Christian sentándose a mi lado - ¿Qué haces aquí?.
- ¿Eh? La misma pregunta debería hacerte yo, bueno, por lo menos ya veo porque desapareciste de esa forma en el centro.
- Ah, eso…es que mi madre es la que coordina todo esta academia, cosas raras. – Dijo el sacando el móvil – Mira, un mensaje de Lila. – Dijo el, pude notar la alegría y el entusiasmo que tenia para leer el mensaje. – Bueno ¿Tú que haces aquí? – Dijo el aun mirando el teléfono.
- He venido a acompañar a mi prima Carol.
- Ah, Carol, la he visto por algún lado, ya se quien es.
- ¿No hay mas Carol por aquí?.
- No. Me da curiosidad ¿Por qué tú y Christopher se dejaron de hablar?.
El tema menos adecuado, pensé. – Un mal comentario mío, además es el, él que no quiere hablarme y peor aún esta con Lisa.
- ¿Perdón? Pero, si Chris no me ha dicho nada sobre esa Lisa, supongo que no será enserio o tal vez te estén mintiendo, no creo. Tranquila, Andy yo arreglare las cosas. Me tengo que ir – Se levanto de la silla – Nos vemos mañana. – Dicho esto se fue por las escaleras, llevaba un paso rápido por lo que pensé que estaba apresurado.
No dude enviarle un mensaje a Lila sobre lo ocurrido y contándole lo que me había dicho, me respondió con un simple genial y luego me hablo sobre los detalles, que mañana quedaríamos en su casa para arreglarnos, aunque no veía porque teníamos que hacerlo, también me dijo que Beatriz iría a su casa, por lo que me pareció una gran idea.
En ese momento una mujer más o menos de 21 o 24 se sentó a mi lado, llevaba un bonito pelo rubio con mechones marrones, ojos grandes y celestes casi verdes, buen perfil de la nariz y del rostro, y un bonito labial rojo que resaltaban sus gruesos labios, tenia buen cuerpo y se le apreciaba mejor por la ropa que llevaba, una falda desde el abdomen hasta mas arriba de las rodillas color negro, y una camisa blanca manga larga, que hacia buen juego con el conjunto que llevaba, y unos zapatos de tacón alto color negros, me miro y al parecer quedo un rato pensativa.
- Hola, no te he visto por ningún lado, ¿Eres aspirante? – Pregunto ella hablando lentamente. Por un momento mal interprete lo de aspirante y lo tome como insulto, pero luego me di de cuenta que solo era una pregunta decente.
- No, estoy esperando a mi prima Carol.
- Carol, se quien es, una niña muy linda ¿Y dime como te llamas?.
- Andrea.
- Oh, yo soy Francella.
- Mucho gusto Francella. – En ese momento salió Carol, no se acerco a mi pero me hizo señas para que nos fuéramos.
- Bueno, me voy…adiós.
- Adiós, linda. – Me dijo mientras se levantaba de las sillas dándome un abrazo, cuando dejo de hacerlo se fue a otra dirección, no entendía el comportamiento de las personas que trabajaban en estas cosas.
Me acerque a Carol, en el camino me estuvo preguntando que me había dicho “esa”, que me había preguntado “esa” y esas cosas, no entendía el comportamiento de Carol sobre Francella, a mi me resultaba una buena mujer, cuando nos montamos en el auto me empezó a contar varias cosas.
miércoles, 21 de abril de 2010
¡En espera de nuevo!.
“Porqué las risas son mejores con la verdadera amistad”, pensé, llevábamos una fiesta montada por nosotros mismos.
- Bueno, dejen la excitación. – Piero. – Y dígannos que les paso.
- Yo primero, Christian me invito a salir con el a la heladería, yo se que van a pasar muchas cosas por eso estoy tan contenta – Dijo Lila.
- ¿Enserio? La inauguración de la heladería será la mejor, porque Paul va a estar ahí.
- ¿De donde es Paul? – Pregunte yo – Últimamente han estado viniendo mucha gente nueva a este pueblo.
- Paul es de esta ciudad, aunque tiene familiares en El Vlender …- Dijo Veronica mirando el reloj que yo llevaba puesto. - ¿Ya son las cuatro? Que tarde.
- Creo que tenemos que irnos ¿Christian ya se fue? – Dijo Cristal mirando a Lila – Que no lo he visto por ningún lado.
- Si ya se ha ido y tienen un amigo para presentarte Cris.
- ¡Que bien! – Dijo ella entusiasmada
Salimos del Centro comercial, la madre de Manu dijo que nos llevaría en su camioneta, asique decidimos esperarla detrás de las puertas del Centro, al subirnos la mujer nos comenzó a preguntar si la ropa estaba barata y todas esas cosas, nos dejaron a cada una en nuestras respectivas casas, cuando llegue a mi casa Carol me estaba esperando.
- Hoy me acompañas a el estudio ¿Okas?.
- Carol es que estoy cansada ¡Si supieras!.
- Si supieras nada, ve a ducharte que te espero aquí – Dijo ella sentándose en el sofá azul, llevaba una franela blanca lisa y una falda de jeans, y en sus pies llevaba unos deportivos blancos con rosa.
- Que no, Carolina – Dije yo subiendo las escaleras.
- ¡Andy! Por favor – Dijo ella.
- De acuerdo. – Subí por completo hasta la segunda planta dándome una ducha rápida, me puse una camiseta negra y unos jeans azul oscuro de tubitos y unas zapatillas negras, me puse una tiara en la cabeza, ya que no tenia tiempo para nada gracias a Carol, que se lo estuve reclamando en el viaje hasta el Estudio, también le dije que no quería quedarme sola, me dijo que no me preocupara, cuando entramos todos saludaban a Carol.
- ¡Hola Carol, corazón! – Dijo una chica pelirroja muy bonita, de buen cuerpo, modelo como Carol, supuse - ¿Y está lindura? – Dijo ella mirándome
- ¡Hola Diane! – Dijo Carol abrazando a la pelirroja - ¿Ella? Es mi prima.
- ¡Que hermosa! – Dijo “Diane”. – Yo soy Diane, mucho gusto. – Dijo ella dándome la mano.
- Soy Andrea. – Le respondí yo.
- Bueno, nena vamos a cambiarnos, hoy es un día difícil. – Le dijo Diane a Carol, jalándola por el brazo.
Otra vez sola, pensé mientras me sentaba en la mismas sillas, me acorde la otra vez cuando estaba aquí con Nally, en ese momento vi a la persona que menos esperaba ver ahí, ¡Que alegría!.
- Bueno, dejen la excitación. – Piero. – Y dígannos que les paso.
- Yo primero, Christian me invito a salir con el a la heladería, yo se que van a pasar muchas cosas por eso estoy tan contenta – Dijo Lila.
- ¿Enserio? La inauguración de la heladería será la mejor, porque Paul va a estar ahí.
- ¿De donde es Paul? – Pregunte yo – Últimamente han estado viniendo mucha gente nueva a este pueblo.
- Paul es de esta ciudad, aunque tiene familiares en El Vlender …- Dijo Veronica mirando el reloj que yo llevaba puesto. - ¿Ya son las cuatro? Que tarde.
- Creo que tenemos que irnos ¿Christian ya se fue? – Dijo Cristal mirando a Lila – Que no lo he visto por ningún lado.
- Si ya se ha ido y tienen un amigo para presentarte Cris.
- ¡Que bien! – Dijo ella entusiasmada
Salimos del Centro comercial, la madre de Manu dijo que nos llevaría en su camioneta, asique decidimos esperarla detrás de las puertas del Centro, al subirnos la mujer nos comenzó a preguntar si la ropa estaba barata y todas esas cosas, nos dejaron a cada una en nuestras respectivas casas, cuando llegue a mi casa Carol me estaba esperando.
- Hoy me acompañas a el estudio ¿Okas?.
- Carol es que estoy cansada ¡Si supieras!.
- Si supieras nada, ve a ducharte que te espero aquí – Dijo ella sentándose en el sofá azul, llevaba una franela blanca lisa y una falda de jeans, y en sus pies llevaba unos deportivos blancos con rosa.
- Que no, Carolina – Dije yo subiendo las escaleras.
- ¡Andy! Por favor – Dijo ella.
- De acuerdo. – Subí por completo hasta la segunda planta dándome una ducha rápida, me puse una camiseta negra y unos jeans azul oscuro de tubitos y unas zapatillas negras, me puse una tiara en la cabeza, ya que no tenia tiempo para nada gracias a Carol, que se lo estuve reclamando en el viaje hasta el Estudio, también le dije que no quería quedarme sola, me dijo que no me preocupara, cuando entramos todos saludaban a Carol.
- ¡Hola Carol, corazón! – Dijo una chica pelirroja muy bonita, de buen cuerpo, modelo como Carol, supuse - ¿Y está lindura? – Dijo ella mirándome
- ¡Hola Diane! – Dijo Carol abrazando a la pelirroja - ¿Ella? Es mi prima.
- ¡Que hermosa! – Dijo “Diane”. – Yo soy Diane, mucho gusto. – Dijo ella dándome la mano.
- Soy Andrea. – Le respondí yo.
- Bueno, nena vamos a cambiarnos, hoy es un día difícil. – Le dijo Diane a Carol, jalándola por el brazo.
Otra vez sola, pensé mientras me sentaba en la mismas sillas, me acorde la otra vez cuando estaba aquí con Nally, en ese momento vi a la persona que menos esperaba ver ahí, ¡Que alegría!.
domingo, 18 de abril de 2010
La rubia y la otra chica.
Eran las mismas que estaban antes con las que estaban Lisa y Lucía.
- ¿Qué pasa aquí? – Dijo la rubia, que vestía una blusa de tirantes verdes, jeans azul oscuro con detalles a los bolsillos con pequeñas piedrecillas tenia unas sandalias blancas bajas muy lindas.
- Que mal educada eres Saura, no nos hemos presentado. – Dijo la otra de pelo negro, tenía una chaqueta fucsia oscuro, una falda blanca y sandalias del mismo color que la chaqueta.
La rubia que según la otra chica se llamaba Saura, se quedo delante de la puerta, por lo que supuse que nos quitaba el paso, la de cabello negro se acerco a Lisa y a Lucía que estaban pegadas a la puerta de uno de los baños
- Se visten todas como unas zorras. – Dijo Veronica, todas las presentes la miramos sorprendida – La verdad no se oculta jamás.
- ¿Qué acabas de decir, crees que por tener un pelo bonito te tengo miedo? – Dijo la rubia.
- Cálmate Saura, estas no son competencia nuestra ¿A que si niñatas?.
- Me dan lástima ¿Saben? – Dijo Lila bajándose de los lavabos.
- Ya veo lo que hacen las noviecitas de Christian. – Dijo Saura, la rubia mientras seguía a Lila con la vista – Ah, es que todas ustedes son unas zorras, están falta de hombres ¿Verdad?
- ¿Qué acabas de decir? – Le pregunto Cristal a la rubia que se aproximaba hacia a ella.
- Que están falas de Mi…- Empezó a decir la rubia.
- Espero a que lo completes – Cristal siguió caminando mientras la rubia retrocedía.
- Em…-
- Continua.
- Bro. – Dijo la rubia, acto seguido se tropezó con la puerta, cayéndose en el suelo.
Todas reímos a cambio las otras parecían enojadas, me baje del lavabo, viendo que mis amigas se iban directo a la puerta.
- Y eso te pasa por meterte con nosotras. – Dijo Cristal pasándole por arriba.
Al salir, había un montón de gente viendo a Saura en el piso, seguimos caminando donde nuevamente nos encontramos a los chicos, que le contamos lo sucedido, ellos quedaron impactados y también se rieron.
- Creo que tenemos que hablar – Le dijo Christian a Lila, rápidamente Lila tomo de mi mano, señal de nervios.
- De acuerdo…- Dijo ella yendo junto a el soltándome de la mano, miro hacia atrás sonriendo, señal de felicidad.
- Que lindos. – Dijo Roseleen.
- Miren lo que he comprado, es para asustar gente – Dijo Piero mostrándonos una cabeza de calavera de plástico.
- Está genial. – Dijo Veronica.
- ¡Lo sé! – Dijo Piero dándole un beso a su calavera – Se llamara…- empezó a señalarnos a cada una Roveanlicris.
- ¿Roveanlicris? – Pregunte yo – Haz mezclado nuestros nombres, si que tienes imaginación – Le dije yo riendo y tomando la calavera – Hola cosita hermosa – Dije como si la calavera fuera un bebé.
- Eh, Andy mira que la asustas – Dijo Manu.
Todos reímos, en ese momento Lila llego emocionada corriendo hacia nosotras, obviamente sabíamos lo que paso y en ese momento a Veronica le llego un mensaje por lo que se puso a saltar de felicidad junto con Lila, luego todos nos unimos a sus risas, la felicidad rondaba en el grupo, cosa que me animaba a saber que no tenia que preocuparme por ciertas personas.
- ¿Qué pasa aquí? – Dijo la rubia, que vestía una blusa de tirantes verdes, jeans azul oscuro con detalles a los bolsillos con pequeñas piedrecillas tenia unas sandalias blancas bajas muy lindas.
- Que mal educada eres Saura, no nos hemos presentado. – Dijo la otra de pelo negro, tenía una chaqueta fucsia oscuro, una falda blanca y sandalias del mismo color que la chaqueta.
La rubia que según la otra chica se llamaba Saura, se quedo delante de la puerta, por lo que supuse que nos quitaba el paso, la de cabello negro se acerco a Lisa y a Lucía que estaban pegadas a la puerta de uno de los baños
- Se visten todas como unas zorras. – Dijo Veronica, todas las presentes la miramos sorprendida – La verdad no se oculta jamás.
- ¿Qué acabas de decir, crees que por tener un pelo bonito te tengo miedo? – Dijo la rubia.
- Cálmate Saura, estas no son competencia nuestra ¿A que si niñatas?.
- Me dan lástima ¿Saben? – Dijo Lila bajándose de los lavabos.
- Ya veo lo que hacen las noviecitas de Christian. – Dijo Saura, la rubia mientras seguía a Lila con la vista – Ah, es que todas ustedes son unas zorras, están falta de hombres ¿Verdad?
- ¿Qué acabas de decir? – Le pregunto Cristal a la rubia que se aproximaba hacia a ella.
- Que están falas de Mi…- Empezó a decir la rubia.
- Espero a que lo completes – Cristal siguió caminando mientras la rubia retrocedía.
- Em…-
- Continua.
- Bro. – Dijo la rubia, acto seguido se tropezó con la puerta, cayéndose en el suelo.
Todas reímos a cambio las otras parecían enojadas, me baje del lavabo, viendo que mis amigas se iban directo a la puerta.
- Y eso te pasa por meterte con nosotras. – Dijo Cristal pasándole por arriba.
Al salir, había un montón de gente viendo a Saura en el piso, seguimos caminando donde nuevamente nos encontramos a los chicos, que le contamos lo sucedido, ellos quedaron impactados y también se rieron.
- Creo que tenemos que hablar – Le dijo Christian a Lila, rápidamente Lila tomo de mi mano, señal de nervios.
- De acuerdo…- Dijo ella yendo junto a el soltándome de la mano, miro hacia atrás sonriendo, señal de felicidad.
- Que lindos. – Dijo Roseleen.
- Miren lo que he comprado, es para asustar gente – Dijo Piero mostrándonos una cabeza de calavera de plástico.
- Está genial. – Dijo Veronica.
- ¡Lo sé! – Dijo Piero dándole un beso a su calavera – Se llamara…- empezó a señalarnos a cada una Roveanlicris.
- ¿Roveanlicris? – Pregunte yo – Haz mezclado nuestros nombres, si que tienes imaginación – Le dije yo riendo y tomando la calavera – Hola cosita hermosa – Dije como si la calavera fuera un bebé.
- Eh, Andy mira que la asustas – Dijo Manu.
Todos reímos, en ese momento Lila llego emocionada corriendo hacia nosotras, obviamente sabíamos lo que paso y en ese momento a Veronica le llego un mensaje por lo que se puso a saltar de felicidad junto con Lila, luego todos nos unimos a sus risas, la felicidad rondaba en el grupo, cosa que me animaba a saber que no tenia que preocuparme por ciertas personas.
sábado, 17 de abril de 2010
Shopping III.
Los jugos de manzana no iban con el estomago de Lila, que termino vomitando, Veronica llevaba siempre la imagen dramática de cada cosa que pasaba, Roseleen era la que buscaba la solución y Cristal la que pedía ayuda, y en eso, yo era la espectadora, por suerte no había casi nadie en donde estábamos, nos llevamos a Lila rápido a el baño, para que se limpiara y lo demás.
- ¡Me sabe la boca horrible! Me quiero morir. – Empezó a decir Lila - ¡Esto es asqueroso, mírame la camiseta! - Lila, estaba llorando, es que cualquiera haría lo mismo.
- Calma Lila, toma. – Dijo Cristal quitándose la chaqueta negra que tenía, con esto podrás taparlo.
- Pero el olor va a seguir ahí – Dije yo.
- Yo traje mi perfume – Dijo Lila, acerco su bolso blanco y empezó a buscar entre las cosas, saco un frasco fino de perfume amarillo, se lo echó encima de la camiseta y de la chaqueta.
- ¿Quieres una menta? – Le pregunte yo sacando unos chicles del bolsillo.
- ¿Cuándo los compraste? – Pregunto Veronica.
- Ya los tenia en el pantalón – Le respondí ofreciéndole uno a Lila, ella lo tomo.
- ¿Ya estás mejor? – Pregunto Roseleen.
- Sí, además no fue para tanto. – Respondió Lila mirando a Veronica.
- Pero es que no lo creo – Empezó a decir Cristal – Christopher y Lisa.
El temita que odiaba, pensé.
- Terminara sufriendo – Dijo Veronica rodando los ojos.
- Bueno, todos sabemos que Lisa es una persona ya plástica y que a partir de hoy es nuestra enemiga. – Dijo Roseleen.
- No conocía esa faceta tuya, Rose. – Le dije yo mientras me sentaba en los lavabos, Lila hizo lo mismo.
- Nada chicas, un día de estos voy a jalar a esa Lucía por ese cabello que Dios, va quedar calva. – Dijo Lila.
Todas reímos, acto seguido las dos protagonistas de nuestro humilde odio entraron por la puerta.
- Hay, pero si miren que están todas reunidas aquí A caso ¿Tenemos fiesta? – Dijo Lucía.
- ¡Sí! Pero no están invitadas, asique por donde entraron pueden salir. – Le respondí a Lucia de mala manera.
- Que yo sepa los baños son públicos. – Dijo Lisa.
- Oh ¿Pero es que ahora dejan entrar perras a el centro? – Dijo Lila riéndose
- Lo mismo opino – Dijo Lucía.
- Yo también, pero es que ustedes dan lástima, ya veo porque los hombres hablan tan mal de ustedes – Dijo Lisa mirándonos a todas.
- ¿Qué hombres los travestis que van con ustedes? – Dijo Roseleen.
- No envidiosa. – Dijo Lucía. – Hombres de verdad.
- ¡Es que de paso de roba novios, eres inteligente! – Dijo Veronica.
En ese momento entraron dos chicas mas al baño.
- ¡Me sabe la boca horrible! Me quiero morir. – Empezó a decir Lila - ¡Esto es asqueroso, mírame la camiseta! - Lila, estaba llorando, es que cualquiera haría lo mismo.
- Calma Lila, toma. – Dijo Cristal quitándose la chaqueta negra que tenía, con esto podrás taparlo.
- Pero el olor va a seguir ahí – Dije yo.
- Yo traje mi perfume – Dijo Lila, acerco su bolso blanco y empezó a buscar entre las cosas, saco un frasco fino de perfume amarillo, se lo echó encima de la camiseta y de la chaqueta.
- ¿Quieres una menta? – Le pregunte yo sacando unos chicles del bolsillo.
- ¿Cuándo los compraste? – Pregunto Veronica.
- Ya los tenia en el pantalón – Le respondí ofreciéndole uno a Lila, ella lo tomo.
- ¿Ya estás mejor? – Pregunto Roseleen.
- Sí, además no fue para tanto. – Respondió Lila mirando a Veronica.
- Pero es que no lo creo – Empezó a decir Cristal – Christopher y Lisa.
El temita que odiaba, pensé.
- Terminara sufriendo – Dijo Veronica rodando los ojos.
- Bueno, todos sabemos que Lisa es una persona ya plástica y que a partir de hoy es nuestra enemiga. – Dijo Roseleen.
- No conocía esa faceta tuya, Rose. – Le dije yo mientras me sentaba en los lavabos, Lila hizo lo mismo.
- Nada chicas, un día de estos voy a jalar a esa Lucía por ese cabello que Dios, va quedar calva. – Dijo Lila.
Todas reímos, acto seguido las dos protagonistas de nuestro humilde odio entraron por la puerta.
- Hay, pero si miren que están todas reunidas aquí A caso ¿Tenemos fiesta? – Dijo Lucía.
- ¡Sí! Pero no están invitadas, asique por donde entraron pueden salir. – Le respondí a Lucia de mala manera.
- Que yo sepa los baños son públicos. – Dijo Lisa.
- Oh ¿Pero es que ahora dejan entrar perras a el centro? – Dijo Lila riéndose
- Lo mismo opino – Dijo Lucía.
- Yo también, pero es que ustedes dan lástima, ya veo porque los hombres hablan tan mal de ustedes – Dijo Lisa mirándonos a todas.
- ¿Qué hombres los travestis que van con ustedes? – Dijo Roseleen.
- No envidiosa. – Dijo Lucía. – Hombres de verdad.
- ¡Es que de paso de roba novios, eres inteligente! – Dijo Veronica.
En ese momento entraron dos chicas mas al baño.
viernes, 16 de abril de 2010
Shopping II.
Me sentí repugnada de solo pensar que respiraba el mismo aire que ellas, eran Lisa y Lucía, que iban con otras dos chicas y un chico, una de las chicas era blanca algo mas parecido a el rosa de cabello largo y rubio cenizo, la otra era del mismo color un poco mas blanca y lo tenía negro y corto, ahí fue cuando salimos todas de la tienda que nos echaron un vistazo, ninguna se había dado de cuenta de la presencia de ese grupo, hasta que tuve que pegarle con una de las bolsas a Lila.
- Chicas, chicas miren – Dijo Lila, todas seguimos caminando – Vamos a buscar a los chicos.
- ¿Te imaginas que se tiren todas en contra de Veronica? – Dijo Roseleen.
- Pues, sea como sea, nos mataremos todas – Dijo Cristal.
- ¿Matar? – Pregunte yo imaginándome una escena de sangre en el centro.
- Pelear todas. – Dijo Lila mirándome que luego se rió.
- ¡Mensaje! – Dijo Roseleen sacando el móvil – Estoy en Juices Bowling, soy Manu con el teléfono de mi hermana.
- ¿Juices Bowling? – Pregunto Veronica.
- Oh sí, venden jugos, helados, postres, desayunos, de todo. – Dijo Cristal.
- ¿No se habrán confundido con Mcdonalds? – Dije yo, mirando hacia atrás para ver si Lisa y Lucía seguían ahí, pero ya no estaban ahí.
- ¿Eso es? – Dijo Roseleen, señalando un pequeño local con la mano, vi el cartel de arriba “Juices Bowling” en anaranjado vivo.
- Oh, que típico, centros con ropa de glamour ¿Y donde está el macdonalds? – Empezó a decir Roseleen.
- ¿No van a entrar? – Dijo Piero saliendo de la puerta del cocal con un batido estilo Starbucks.
- ¿De que es? – Pregunto Lila señalando con su dedo.
- Guayaba ¿Quieres? – Le ofreció el vaso con la mano.
- No me gusta. Entremos chicas. – Lila entro a el local, todas hicimos lo mismo, habían como ocho mesas y una barra, típico.
- Habían como cinco personas además de que estaban Manu, Piero y Christian, nos sentamos con ellos, dejando las bolsas en el piso.
- ¿Christopher no vino? – Pregunto Lila a Christian.
- Sí, pero se ha ido con Lisa.
- ¿Y Lisa no era novia de Marcos? – Pregunte yo.
- No, Lisa es novia de Christopher. – Dijo el con un rostro inexpresivo.
- ¿Enserio? – Quede totalmente sorprendida de la clase de personas que eran algunos, en fin.
- Bueno, cambiemos el tema – Dijo Manu - ¿Ya compraron ropa?.
- Sí, compramos ropa muy bonita – Dijo Cristal.
- Que bien…- Dijo Piero - ¿Se les ofrece algo?.
- ¿Por qué nos tratan como si todos tuviéramos una cita? – Pregunto Roseleen.
Todos reímos, estuvimos como media hora contando chistes y riendo, ya se había hecho tarde, salimos del local excepto Piero y Christian.
- Me siento un poco mal – Dijo Veronica.
- Yo también, los jugos de Manzana ya no van con nosotras Nica.
- Exacto, nena – Dijo Veronica riéndose
- ¿Qué te pasa? – Empezó a decir Roseleen.
Yo iba un paso un paso mas rápido que ellas por lo que me adelante demasiado.
- ¿Estas bien? – Dijo Roseleen de nuevo, por lo que tuve que voltear.
- ¡Llamen a la ambulancia! – Gritó Cristal.
- Chicas, chicas miren – Dijo Lila, todas seguimos caminando – Vamos a buscar a los chicos.
- ¿Te imaginas que se tiren todas en contra de Veronica? – Dijo Roseleen.
- Pues, sea como sea, nos mataremos todas – Dijo Cristal.
- ¿Matar? – Pregunte yo imaginándome una escena de sangre en el centro.
- Pelear todas. – Dijo Lila mirándome que luego se rió.
- ¡Mensaje! – Dijo Roseleen sacando el móvil – Estoy en Juices Bowling, soy Manu con el teléfono de mi hermana.
- ¿Juices Bowling? – Pregunto Veronica.
- Oh sí, venden jugos, helados, postres, desayunos, de todo. – Dijo Cristal.
- ¿No se habrán confundido con Mcdonalds? – Dije yo, mirando hacia atrás para ver si Lisa y Lucía seguían ahí, pero ya no estaban ahí.
- ¿Eso es? – Dijo Roseleen, señalando un pequeño local con la mano, vi el cartel de arriba “Juices Bowling” en anaranjado vivo.
- Oh, que típico, centros con ropa de glamour ¿Y donde está el macdonalds? – Empezó a decir Roseleen.
- ¿No van a entrar? – Dijo Piero saliendo de la puerta del cocal con un batido estilo Starbucks.
- ¿De que es? – Pregunto Lila señalando con su dedo.
- Guayaba ¿Quieres? – Le ofreció el vaso con la mano.
- No me gusta. Entremos chicas. – Lila entro a el local, todas hicimos lo mismo, habían como ocho mesas y una barra, típico.
- Habían como cinco personas además de que estaban Manu, Piero y Christian, nos sentamos con ellos, dejando las bolsas en el piso.
- ¿Christopher no vino? – Pregunto Lila a Christian.
- Sí, pero se ha ido con Lisa.
- ¿Y Lisa no era novia de Marcos? – Pregunte yo.
- No, Lisa es novia de Christopher. – Dijo el con un rostro inexpresivo.
- ¿Enserio? – Quede totalmente sorprendida de la clase de personas que eran algunos, en fin.
- Bueno, cambiemos el tema – Dijo Manu - ¿Ya compraron ropa?.
- Sí, compramos ropa muy bonita – Dijo Cristal.
- Que bien…- Dijo Piero - ¿Se les ofrece algo?.
- ¿Por qué nos tratan como si todos tuviéramos una cita? – Pregunto Roseleen.
Todos reímos, estuvimos como media hora contando chistes y riendo, ya se había hecho tarde, salimos del local excepto Piero y Christian.
- Me siento un poco mal – Dijo Veronica.
- Yo también, los jugos de Manzana ya no van con nosotras Nica.
- Exacto, nena – Dijo Veronica riéndose
- ¿Qué te pasa? – Empezó a decir Roseleen.
Yo iba un paso un paso mas rápido que ellas por lo que me adelante demasiado.
- ¿Estas bien? – Dijo Roseleen de nuevo, por lo que tuve que voltear.
- ¡Llamen a la ambulancia! – Gritó Cristal.
jueves, 15 de abril de 2010
Shopping I
Con Christopher, me lanzo una mirada asesina - Creo que me ensuciaste los zapatos dijo el señalándolos, lo mire de mala gana y me fui a mi casa donde no había nadie, estuve con la laptop donde estuve varias horas en una “multi” del Messenger con las chicas, estuve como unas cuantas horas con ellas, cuando llego Carol, trajo un montón de ropa de época hermosa, le conté lo que paso con Pamela y Beatriz, dijo que iba a ir con algunos amigos del estudio a la inauguración, ella me estuvo preguntando por Christopher y sin responderle me fui a “dormir” cuando en realidad estaba haciendo la tarea, cuando al fin pude dormir entre las once de la noche, tenia frío y a media madrugada desperté, cuando me dormí por completo ya había amanecido y hacia un frío enorme, donde vivía no caía nieve, cosa que a Carol no le agradaba, Carol se había despertado y también había salido, últimamente pasaba mas tiempo en el estudio que en la casa, no me apetecía comer, Lila me llamo por teléfono diciéndome que nos encontraríamos a las 2, espere las dos comiendo helado y viendo MTV, al final, ni engordaba por mi metabolismo, espere hasta la una y media para irme a bañar, cuando se habían hecho las dos, cogí un taxi y me fui a el Centro, Lila me envió un mensaje diciéndome que estaba en frente de una tienda llamada “Tutti” y ahí estaban todas.
- ¡Te esperábamos! – Dijo Lila abrazándome.
- Dios Lila, pareces una organizadora de fiestas – Dijo Cristal riéndose.
- ¡Chicas! ¿Quién es Paul? – Pregunto Veronica revisando su teléfono.
- ¿Paul? – Pregunto Roseleen.
- Espera, pregúntale si es Paul Salas – Dijo Lila viendo el teléfono de Veronica.
- Okay.
- Bueno, entremos…- Dijo Cristal abriendo la puerta, todas hicimos lo mismo.
Había mucha ropa y de distintas clases, distintos colores y muchas cosas, Lila compro unos leggins de de cebra, en vez de rayas negras, rayas azul eléctrico y una blusa negra y larga con un escote en el hombro, Cristal opto por un vestido blanco muy sencillo con flores verdes y pequeñas, Roseleen unos pantalones de tubos celestes con una blusa parecida a la de Lila pero color blanca, Veronica compro una blusa violeta sencilla que tapaba parte de su entrepierna con una chamarra de jean oscuro y unos leggins negros, yo unos jeans de tubos negros y una camiseta color hueso, salimos de ahí con un precio no muy caro, luego fuimos por los zapatos, todas zapatillas excepto Cristal y Veronica, Cristal fue por unas sandalias bajas color blanco y Veronica por unas converse negras con puntos violetas.
Al salir nos encontramos sorpresas muy desagradables.
- ¡Te esperábamos! – Dijo Lila abrazándome.
- Dios Lila, pareces una organizadora de fiestas – Dijo Cristal riéndose.
- ¡Chicas! ¿Quién es Paul? – Pregunto Veronica revisando su teléfono.
- ¿Paul? – Pregunto Roseleen.
- Espera, pregúntale si es Paul Salas – Dijo Lila viendo el teléfono de Veronica.
- Okay.
- Bueno, entremos…- Dijo Cristal abriendo la puerta, todas hicimos lo mismo.
Había mucha ropa y de distintas clases, distintos colores y muchas cosas, Lila compro unos leggins de de cebra, en vez de rayas negras, rayas azul eléctrico y una blusa negra y larga con un escote en el hombro, Cristal opto por un vestido blanco muy sencillo con flores verdes y pequeñas, Roseleen unos pantalones de tubos celestes con una blusa parecida a la de Lila pero color blanca, Veronica compro una blusa violeta sencilla que tapaba parte de su entrepierna con una chamarra de jean oscuro y unos leggins negros, yo unos jeans de tubos negros y una camiseta color hueso, salimos de ahí con un precio no muy caro, luego fuimos por los zapatos, todas zapatillas excepto Cristal y Veronica, Cristal fue por unas sandalias bajas color blanco y Veronica por unas converse negras con puntos violetas.
Al salir nos encontramos sorpresas muy desagradables.
¿Que te crees?
Era Pamela, una chica que iba a un curso mayor al nuestro, estudiaba con Christian y con Marcos, una chica totalmente plástica, atrás iba su grupo, dos morenas y otra tan pálida como la tiza color hueso, todas, rubor excesivo, delineador negro, sombra de ojos que cada una llevaba un color distinto, rosa, azul, verde, no me fijé mucho puesto a que no me importaba.
- Creo que tienen que tener más cuidado al hablar – Dijo ella riéndose, las otras tres pero sin ganas, creo que la pálida ni tenía ganas de vivir.
- ¿Me estás amenazando? – Pregunto Beatriz poniéndose en frente de ella, dándome la espalda - Que te quede claro que no te tengo miedo, ni a ti ni a las que vengan.
La risa de Pamela desapareció ante las palabras de Beatriz. – Oh...algún día lo tendrás ¿Sabes porque? Porque te opaco. – Ella se volvió a reír.
- Sí, claro…sigue soñando. – Le respondió Beatriz que se dio media vuelta y me miro – Nos Vemos. – Me sonrió y se fue, Pamela me echo malos ojos.
- Yo creo que me voy…-Dije yo imitando a Beatriz.
- Cobarde. – Susurro una de ellas, voltee y Pamela se estaba riendo.
- ¿Perdón? – Dije yo.
- Perdonada – Dijo una de las morenas, todas se fueron muertas de la risa, cosa que me molestó mucho, fui en busca de las muchachas, estaban todos y ahí tendría que decir la noticia de Beatriz.
- Hey por unos momentos pensé que a partir de ahora te vería con Pamela – Dijo Christian riéndose, Lila también lo hizo.
- Tengo que decirles algo y se van a quedar perplejos – Dije yo mirándolos a todos.
- A ver, cuenta. – Dijo Cristal.
- Resulta ser que Lucía y Lisa, tienen algo en contra nuestra, bueno, creo que nos harán algo en la inauguración, y Christian, no creas que ellas aman a tu hermano, eso se llama hipocresía – Lo mire con una sonrisa, el se quedo tan sorprendido como los demás.
- ¿Ah pero que carajo les pasa a esas niñas? Somos hombres y ellas niñas – Dijo Manu golpeando la pared con la mano abierta.
- No creo que sean ellas dos, no son tan…arriesgadas – Dijo Roseleen.
- Todas las zorras siempre tienen un plan bajo la manga – Dijo Veronica.
- Y todas las bitches también – Dijo Lila.
- Esa es la actitud – Lila y Cristal se chocaron las manos.
- Chicas, buenas noticias, mañana no hay clases. – Dijo Lucas que venía desde la izquierda.
- ¿Y eso? – Pregunto Piero.
- Los baños. – Respondió Lucas.
- ¡Podremos ir de compras! – Dijo Lila lanzándose hasta Roseleen, dándole un abrazo.
Todos nos reímos.
- Podemos quedar mañana en el centro – Dijo Piero.
- Me parece buena idea – Dijo Roseleen.
Cuando sonó el timbre, todos nos fuimos a nuestras clases, la hora paso rápido, puesto a que la profesora se tenía que ir temprano.
Al salir me tropecé con la persona menos indicada.
- Creo que tienen que tener más cuidado al hablar – Dijo ella riéndose, las otras tres pero sin ganas, creo que la pálida ni tenía ganas de vivir.
- ¿Me estás amenazando? – Pregunto Beatriz poniéndose en frente de ella, dándome la espalda - Que te quede claro que no te tengo miedo, ni a ti ni a las que vengan.
La risa de Pamela desapareció ante las palabras de Beatriz. – Oh...algún día lo tendrás ¿Sabes porque? Porque te opaco. – Ella se volvió a reír.
- Sí, claro…sigue soñando. – Le respondió Beatriz que se dio media vuelta y me miro – Nos Vemos. – Me sonrió y se fue, Pamela me echo malos ojos.
- Yo creo que me voy…-Dije yo imitando a Beatriz.
- Cobarde. – Susurro una de ellas, voltee y Pamela se estaba riendo.
- ¿Perdón? – Dije yo.
- Perdonada – Dijo una de las morenas, todas se fueron muertas de la risa, cosa que me molestó mucho, fui en busca de las muchachas, estaban todos y ahí tendría que decir la noticia de Beatriz.
- Hey por unos momentos pensé que a partir de ahora te vería con Pamela – Dijo Christian riéndose, Lila también lo hizo.
- Tengo que decirles algo y se van a quedar perplejos – Dije yo mirándolos a todos.
- A ver, cuenta. – Dijo Cristal.
- Resulta ser que Lucía y Lisa, tienen algo en contra nuestra, bueno, creo que nos harán algo en la inauguración, y Christian, no creas que ellas aman a tu hermano, eso se llama hipocresía – Lo mire con una sonrisa, el se quedo tan sorprendido como los demás.
- ¿Ah pero que carajo les pasa a esas niñas? Somos hombres y ellas niñas – Dijo Manu golpeando la pared con la mano abierta.
- No creo que sean ellas dos, no son tan…arriesgadas – Dijo Roseleen.
- Todas las zorras siempre tienen un plan bajo la manga – Dijo Veronica.
- Y todas las bitches también – Dijo Lila.
- Esa es la actitud – Lila y Cristal se chocaron las manos.
- Chicas, buenas noticias, mañana no hay clases. – Dijo Lucas que venía desde la izquierda.
- ¿Y eso? – Pregunto Piero.
- Los baños. – Respondió Lucas.
- ¡Podremos ir de compras! – Dijo Lila lanzándose hasta Roseleen, dándole un abrazo.
Todos nos reímos.
- Podemos quedar mañana en el centro – Dijo Piero.
- Me parece buena idea – Dijo Roseleen.
Cuando sonó el timbre, todos nos fuimos a nuestras clases, la hora paso rápido, puesto a que la profesora se tenía que ir temprano.
Al salir me tropecé con la persona menos indicada.
martes, 13 de abril de 2010
Beatriz.
Era Beatriz, una chica que antes se la pasaba con Lisa, en mi opinión era la única persona que le hablaba a Lisa, bueno, hasta el día de hoy.
- ¿Podría hablar contigo en receso? – Susurro ella, Lila que estaba a mi lado me miro extrañada.
- Claro. – Respondí yo volviendo mi vista a el cuaderno, ella se fue hasta su puesto donde no estaba muy lejos del mío, pero si de Lisa y Lucía.
- ¿Qué te dijo? – Murmuro Cristal tocándome el hombro con su dedo, yo voltee – Me dijo que quiere hablar conmigo en receso.
- Vaya – Susurro Veronica que estaba al lado de Cristal.
En la siguiente clase de Castellano, Christopher estaba sentado al lado de Lisa, cosa que me molestó mucho, no por celos, sino por otras cosas como lo de Marcos y también porque ella antes era otra persona, una persona mejor, Lucía no dejaba de mirar a Veronica, y Veronica a ella evitaba las miradas que pudieran encontrarse para evitar escenas “embarazosas”, ya llegando el receso Beatriz me detuvo en la puerta.
- Necesito decirte algo, bueno, necesito que me ayudes – Dijo Beatriz – Ven – Ella camino hasta un pasillo alejado de las bancas.
- ¿Qué paso? – Pregunte mirando a las chicas que no dejaban de mirarnos.
- Es por Lisa, ella es mi amiga, bueno lo era…es que después de que se ha juntado con Lucía ya no es la misma, están planeando algo en tú contra.
- ¿En la mía sola? – Pregunte sorprendida.
- No, en contra de todas tus amigas, en realidad, de todos ustedes. – Dijo ella nerviosa.
- ¿Todos? – Pregunte confundida, note un temblor en sus manos que me hicieron varias preguntas - ¿Y como lo sabes?.
- Bueno, las escuche, en realidad me dijeron pero como el día de hoy me ha tratado pésimo, en realidad toda la semana las he tenido que soportar, son unas pláticas de la…- Se callo – Bueno, me refiero en contra de Manu, Piero, Lucas, Veronica, Roseleen, Cristal, Christian y hasta ¡Christopher!.
- ¿Disculpa? Pero, yo he visto a Christopher demasiado cariñosito con ellas, no creo que intenten algo en la contra de ese. – Dije yo buscándolo con la mirada.
- Lo sé, yo también lo he visto pero créeme que eso se llama hipocresía y por los dos lados.
- ¿A que te refieres?.
- Me refiero a que Christopher no le agrada estar con ellas dos y que a ellas dos no les cae muy bien, pero tu sabes como es la hipocresía.
- ¡Vaya! – Exclame yo contenta y satisfecha.
- ¿Y no sabes que van a planear en nuestra contra? – Le pregunte a Beatriz.
- No, ellas me dijeron que tenían un plan en contra de todos ustedes, pero no me dijeron que, creo que intentaran algo en la inauguración de la heladería, tienen que tener cuidado, los podrían humillar a todos, por favor no le digas a nadie que yo te lo dije, te lo ruego. – Dijo Beatriz tomando la mano.
- Tranquila Bea, ni siquiera hemos hablado, muchísimas gracias.
- ¡Tranquilas, el secreto está también a salvo conmigo! ¿Verdad Bea? – Una voz femenina, frívola y a la vez plástica, si penetro en mis oídos como si fuera una mosca.
- ¿Podría hablar contigo en receso? – Susurro ella, Lila que estaba a mi lado me miro extrañada.
- Claro. – Respondí yo volviendo mi vista a el cuaderno, ella se fue hasta su puesto donde no estaba muy lejos del mío, pero si de Lisa y Lucía.
- ¿Qué te dijo? – Murmuro Cristal tocándome el hombro con su dedo, yo voltee – Me dijo que quiere hablar conmigo en receso.
- Vaya – Susurro Veronica que estaba al lado de Cristal.
En la siguiente clase de Castellano, Christopher estaba sentado al lado de Lisa, cosa que me molestó mucho, no por celos, sino por otras cosas como lo de Marcos y también porque ella antes era otra persona, una persona mejor, Lucía no dejaba de mirar a Veronica, y Veronica a ella evitaba las miradas que pudieran encontrarse para evitar escenas “embarazosas”, ya llegando el receso Beatriz me detuvo en la puerta.
- Necesito decirte algo, bueno, necesito que me ayudes – Dijo Beatriz – Ven – Ella camino hasta un pasillo alejado de las bancas.
- ¿Qué paso? – Pregunte mirando a las chicas que no dejaban de mirarnos.
- Es por Lisa, ella es mi amiga, bueno lo era…es que después de que se ha juntado con Lucía ya no es la misma, están planeando algo en tú contra.
- ¿En la mía sola? – Pregunte sorprendida.
- No, en contra de todas tus amigas, en realidad, de todos ustedes. – Dijo ella nerviosa.
- ¿Todos? – Pregunte confundida, note un temblor en sus manos que me hicieron varias preguntas - ¿Y como lo sabes?.
- Bueno, las escuche, en realidad me dijeron pero como el día de hoy me ha tratado pésimo, en realidad toda la semana las he tenido que soportar, son unas pláticas de la…- Se callo – Bueno, me refiero en contra de Manu, Piero, Lucas, Veronica, Roseleen, Cristal, Christian y hasta ¡Christopher!.
- ¿Disculpa? Pero, yo he visto a Christopher demasiado cariñosito con ellas, no creo que intenten algo en la contra de ese. – Dije yo buscándolo con la mirada.
- Lo sé, yo también lo he visto pero créeme que eso se llama hipocresía y por los dos lados.
- ¿A que te refieres?.
- Me refiero a que Christopher no le agrada estar con ellas dos y que a ellas dos no les cae muy bien, pero tu sabes como es la hipocresía.
- ¡Vaya! – Exclame yo contenta y satisfecha.
- ¿Y no sabes que van a planear en nuestra contra? – Le pregunte a Beatriz.
- No, ellas me dijeron que tenían un plan en contra de todos ustedes, pero no me dijeron que, creo que intentaran algo en la inauguración de la heladería, tienen que tener cuidado, los podrían humillar a todos, por favor no le digas a nadie que yo te lo dije, te lo ruego. – Dijo Beatriz tomando la mano.
- Tranquila Bea, ni siquiera hemos hablado, muchísimas gracias.
- ¡Tranquilas, el secreto está también a salvo conmigo! ¿Verdad Bea? – Una voz femenina, frívola y a la vez plástica, si penetro en mis oídos como si fuera una mosca.
lunes, 12 de abril de 2010
Celos, lágrimas y peleas.
Marcos iba de la mano con una chica que no conocíamos, pero no podíamos negar que la chica era bonita, el cabello liso con una bonita flor fucsia en el, lo llevaba largo, tenía mechas rubias en el, aunque, llevaba un maquillaje en exceso, no pude verla bien porque iba un poco lejos, pero si pudimos notar la mano de ella junto con la de Marcos.
- Lo odio, lo juro – Dijo Lila, ella se tapo la cara con las manos, Cristal se acerco para abrazarla, Lila puso su cara en el hombro de Cristal, estaba llorando.
- ¿Qué te sucede Lila? – Dijo Manu, que venia con Christian, Piero y Lucas.
- Marcos. – Dijo Veronica.
- ¿Quién es Marcos? – Pregunto Christian.
- Su ex, bueno…el amor de su vida – Dijo Piero.
- ¿Perdona? – Dijo Lila levantando la cabeza, el delineador que llevaba se mezclaba con sus mejillas y se iba difuminando poco a poco desapareciendo por su barbilla - ¡Lo amaba, hasta el sol de hoy! A partir de ahora ¡Es mi enemigo! – Dijo Ella que otra vez oculto su rostro entre el hombro de Cristal.
- Lila, no estés asi, no por hombres y menos como el – Dije yo acercándome a ella, no me gustaba verla asi, bueno a ninguna exactamente, Roseleen no mostraba expresión alguna, solamente estaba ahí observando todo.
- Lila…-Dijo Christian.
Lila alzo su cabeza lentamente, solamente podíamos ver sus ojos verdes, tenía la cara tapada con el cabello, Christian le paso un pañuelo Azul oscuro y luego se fue.
- Creo que nosotras debemos hacer lo mismo.- Dijo Cristal – Vamos Lila, no llores, mira ya entramos a clases, vamos.
Lila levanto la cabeza y se limpio la cara con el pañuelo - ¿Me veo bien?.
- Siempre. – Dijo Rose, que ya habíamos entrado todos nos dirigimos hasta el salón, Lila iba abrazada con Piero mientras se secaba las pocas lagrimas que salían con el pañuelo de Christian.
- Vaya, pero Christopher hace amiguitas muy rápido – Dijo Manu.
Mire a todos lados en el salón buscando a Christopher, estaba con la chica que habíamos visto con Marcos. - ¿Es que no se conforma con uno? – Pregunte yo.
- Espera ¡Esa es Lisa! – Dijo Lucas tan sorprendido como nosotras, Lisa era la chica que en cada clase se sentaba con Lucía, la niña nerd a la que nadie le quería hablar, ahora note el cambio que en mi opinión repulsivo, había hecho.
- ¿Qué carajo le sucede a esa idiota? – Dijo Lila - ¡Nadie le quita el novio a mis amigas!.
- Pero si ya a ti te lo quitaron – Dijo una voz, era Lucía.
- ¡Tú zorra perversa! – Dijo Veronica, por suerte la profesora estaba a fuera, ahora si estábamos formando tremendo escenario, todos en el salón comenzaron a mirarnos, hasta Lisa y Christopher.
- ¿A quién le dices Zorra? – Dijo Lisa que se acercaba a nosotras.
- ¿Quién carajo te llamo? – Dijo Lila.
- ¡No te metas Lila! – Dijo Lucía.
- ¡Pero si la que ha empezado ha sido tú estúpida amiguita! – Dijo Veronica acercándose a Lucía.
- ¿Bueno, quieres hacer esto mas emocionante? En salida nos vemos, querida. – Dijo Lucía que se volvió a su puesto con Lisa.
Cristal, Roseleen y yo nos quedamos como piedras, todos volvieron a sus puestos sentándose.
- Ellas son dos, nosotras más – Dijo Cristal.
- Sí, pero ellas son tan…tú sabes que podrían traer mas – Dijo Veronica.
- Cálmense – Dijo Manu.
- ¡No puedo, La odio! – Grito Veronica.
- ¿Qué ha dicho Veronica? – Dijo La profesora haciendo acto de presencia en el salón.
- Perdón. – Dijo Veronica mientras nos miraba todos, pudimos oír unas pequeñas risitas que provenían de atrás, alguien me toco el hombro voltee rápidamente para ver quién era.
- Lo odio, lo juro – Dijo Lila, ella se tapo la cara con las manos, Cristal se acerco para abrazarla, Lila puso su cara en el hombro de Cristal, estaba llorando.
- ¿Qué te sucede Lila? – Dijo Manu, que venia con Christian, Piero y Lucas.
- Marcos. – Dijo Veronica.
- ¿Quién es Marcos? – Pregunto Christian.
- Su ex, bueno…el amor de su vida – Dijo Piero.
- ¿Perdona? – Dijo Lila levantando la cabeza, el delineador que llevaba se mezclaba con sus mejillas y se iba difuminando poco a poco desapareciendo por su barbilla - ¡Lo amaba, hasta el sol de hoy! A partir de ahora ¡Es mi enemigo! – Dijo Ella que otra vez oculto su rostro entre el hombro de Cristal.
- Lila, no estés asi, no por hombres y menos como el – Dije yo acercándome a ella, no me gustaba verla asi, bueno a ninguna exactamente, Roseleen no mostraba expresión alguna, solamente estaba ahí observando todo.
- Lila…-Dijo Christian.
Lila alzo su cabeza lentamente, solamente podíamos ver sus ojos verdes, tenía la cara tapada con el cabello, Christian le paso un pañuelo Azul oscuro y luego se fue.
- Creo que nosotras debemos hacer lo mismo.- Dijo Cristal – Vamos Lila, no llores, mira ya entramos a clases, vamos.
Lila levanto la cabeza y se limpio la cara con el pañuelo - ¿Me veo bien?.
- Siempre. – Dijo Rose, que ya habíamos entrado todos nos dirigimos hasta el salón, Lila iba abrazada con Piero mientras se secaba las pocas lagrimas que salían con el pañuelo de Christian.
- Vaya, pero Christopher hace amiguitas muy rápido – Dijo Manu.
Mire a todos lados en el salón buscando a Christopher, estaba con la chica que habíamos visto con Marcos. - ¿Es que no se conforma con uno? – Pregunte yo.
- Espera ¡Esa es Lisa! – Dijo Lucas tan sorprendido como nosotras, Lisa era la chica que en cada clase se sentaba con Lucía, la niña nerd a la que nadie le quería hablar, ahora note el cambio que en mi opinión repulsivo, había hecho.
- ¿Qué carajo le sucede a esa idiota? – Dijo Lila - ¡Nadie le quita el novio a mis amigas!.
- Pero si ya a ti te lo quitaron – Dijo una voz, era Lucía.
- ¡Tú zorra perversa! – Dijo Veronica, por suerte la profesora estaba a fuera, ahora si estábamos formando tremendo escenario, todos en el salón comenzaron a mirarnos, hasta Lisa y Christopher.
- ¿A quién le dices Zorra? – Dijo Lisa que se acercaba a nosotras.
- ¿Quién carajo te llamo? – Dijo Lila.
- ¡No te metas Lila! – Dijo Lucía.
- ¡Pero si la que ha empezado ha sido tú estúpida amiguita! – Dijo Veronica acercándose a Lucía.
- ¿Bueno, quieres hacer esto mas emocionante? En salida nos vemos, querida. – Dijo Lucía que se volvió a su puesto con Lisa.
Cristal, Roseleen y yo nos quedamos como piedras, todos volvieron a sus puestos sentándose.
- Ellas son dos, nosotras más – Dijo Cristal.
- Sí, pero ellas son tan…tú sabes que podrían traer mas – Dijo Veronica.
- Cálmense – Dijo Manu.
- ¡No puedo, La odio! – Grito Veronica.
- ¿Qué ha dicho Veronica? – Dijo La profesora haciendo acto de presencia en el salón.
- Perdón. – Dijo Veronica mientras nos miraba todos, pudimos oír unas pequeñas risitas que provenían de atrás, alguien me toco el hombro voltee rápidamente para ver quién era.
sábado, 10 de abril de 2010
Culpable.
El sentimiento de culpabilidad rondaba por mi cabeza, aunque no sabía el porque, supongo que si fue algo estúpido lo que dije, pero tampoco era para que él se molestara de esa forma, me fui a mi habitación, encendiendo la laptop, Lila, que estaba tan feliz como siempre y que no dejaba de contarme sobre Christian, a cambio, Veronica tenía un humor totalmente pésimo y amargo, ah, el problema, Robert, fácil y sencillo, ellas tuvieron que irse a dormir, por lo que apague la laptop, me cambie de ropa, en ese momento Carol abrió la puerta, llevaba un vestido corto y negro con una correa roja y grande en la cintura y llevaba unos tacones color rojo vivo.
- ¿A dónde vas? – Le pregunte yo mirándola.
- Voy a una fiesta que harán los del estudio, iré con Steve.
- ¿Y me dejaras sola? – Dije yo sentándome en la cama.
- Claro que no, Nally se quedara a dormir en mi habitación, ella esta abajo en la sala.
- De acuerdo. – Me tumbe de nuevo en la cama.
- Un besote. – Dijo ella cerrando la puerta.
Intente dormirme, tranque la puerta con cerrojo, no quería que Nally intentara algo en mi contra o cualquier cosa, siempre había que pensar en la maldad de las personas, me termine durmiendo a las dos de la mañana, solamente pensando en que estaría haciendo Nally.
Cuando me desperté eran las 10 de la mañana, me lave la cara y me fui directo a la cocina, todo estaba tranquilo, fui hasta la habitación de Carol, donde ella estaba durmiendo, aún con el vestido, me prepare unos Waffles, espere hasta las 11 para irme a duchar, Manu paso buscándome y le conté lo que me había pasado en la noche.
- Te pasas, mujer. – Dijo el.
- Pues, solamente era un chiste pero el se ofendió – Le respondí a Manu, ya casi estábamos llegando.
- Claro, yo hoy hablo con el.
- Como quieras, pero no le digas que te lo he contado.
- Está bien.
Llegamos a el colegio, tan rápido, ahí solamente estaban Piero y Cristal, hablando, Manu y yo fuimos hasta a ellos, yo jale a Cristal, nos fuimos caminando esperando a las demás, ella me estuvo contando porque se desmayo, al final de todo, el asunto sobre los tipos no era tan grave, aunque por un lado si fue preocupante, le conté sobre lo de Christopher, ella solo se reía, enseguida llegaron Lila y Roseleen, estuvimos contándonos todos, luego llego Veronica que no parecía muy animada, el problema era el de siempre, Robert, en ese momento llego Marcos con una sorpresa no muy agradable para Lila y mucho menos para nosotras.
- ¿A dónde vas? – Le pregunte yo mirándola.
- Voy a una fiesta que harán los del estudio, iré con Steve.
- ¿Y me dejaras sola? – Dije yo sentándome en la cama.
- Claro que no, Nally se quedara a dormir en mi habitación, ella esta abajo en la sala.
- De acuerdo. – Me tumbe de nuevo en la cama.
- Un besote. – Dijo ella cerrando la puerta.
Intente dormirme, tranque la puerta con cerrojo, no quería que Nally intentara algo en mi contra o cualquier cosa, siempre había que pensar en la maldad de las personas, me termine durmiendo a las dos de la mañana, solamente pensando en que estaría haciendo Nally.
Cuando me desperté eran las 10 de la mañana, me lave la cara y me fui directo a la cocina, todo estaba tranquilo, fui hasta la habitación de Carol, donde ella estaba durmiendo, aún con el vestido, me prepare unos Waffles, espere hasta las 11 para irme a duchar, Manu paso buscándome y le conté lo que me había pasado en la noche.
- Te pasas, mujer. – Dijo el.
- Pues, solamente era un chiste pero el se ofendió – Le respondí a Manu, ya casi estábamos llegando.
- Claro, yo hoy hablo con el.
- Como quieras, pero no le digas que te lo he contado.
- Está bien.
Llegamos a el colegio, tan rápido, ahí solamente estaban Piero y Cristal, hablando, Manu y yo fuimos hasta a ellos, yo jale a Cristal, nos fuimos caminando esperando a las demás, ella me estuvo contando porque se desmayo, al final de todo, el asunto sobre los tipos no era tan grave, aunque por un lado si fue preocupante, le conté sobre lo de Christopher, ella solo se reía, enseguida llegaron Lila y Roseleen, estuvimos contándonos todos, luego llego Veronica que no parecía muy animada, el problema era el de siempre, Robert, en ese momento llego Marcos con una sorpresa no muy agradable para Lila y mucho menos para nosotras.
jueves, 8 de abril de 2010
Insoportable.
Era Christopher, que llevaba mi mochila del colegio en la mano, iba vestido con una camiseta negra, unos jeans azul oscuro y unas deportivas blancas.
- Dejaste esto en la camioneta – Dijo el entregándomela.
- Gracias. – Dije seca.
- ¿No vas a invitarme a pasar?.
- ¿Tendría que hacerlo?
El se hecho a reír – Que simpática eres, niña.
Sus palabras me resultaron totalmente, estúpidas ¿Es que a caso, se creía el rey del mundo?.
- ¿Entonces? Ah, lindas piernas.
- ¡Eres un pervertido! – Dije yo, con cierta pena.
- Pervertido, no. – Me dijo el con seriedad.
- Christopher, quiero que te vayas de mi casa.
- No puedo.
- Mira, te vas por ahí cruzas allá, pides un taxi y te vas, lejos.
- Es que mi padre va a pasarme buscando, aunque sea podrías acompañarme a pasar el rato.
- No, pasa. – Le dije quitándome de la puerta, me fui a la primera planta para cambiarme el pantalón, me puse unas bermudas con pequeñas líneas de colores, nada parecido a un payaso, más bien se veía adorable y único, a mis gustos, me encantaba; baje a las escaleras, le eche un vistazo rápido a Christopher que contemplaba su teléfono, me fui a la cocina donde estaba Carol hablando por teléfono.
- Hasta luego – Dijo ella, cerrando el móvil y poniéndolo arriba del refrigerador. - ¿Quién es ese? – Pregunto ella seria.
- Un compañero.
- ¿Sí? ¡Es tú novio, a mí no me engañas! – Dijo ella sonriendo pícaramente, me molesto un poco porque no era cierto y además, el chico ni me caía bien.
- Es detestable, te lo juro. – Dije yo mientras me servía un vaso con agua
- ¿Y eso? – Pregunto ella mirándome
- Pues, porqué…es detestable, tienes que conocerlo, ve a presentarte. – Le dije señalando la puerta que daba con la sala.
- No me refería a eso, pero ya veo que, te gusta. – Dijo ella riéndose
- ¿Por? – Pregunte yo dejando el vaso en la encimera.
- Tú nunca bebes agua, en los vasos – dijo ella sonriendo.
Le hice malos ojos, bote el agua que quedaba justo en el lavaplatos, me dirigí hasta la sala – Puedes presentarte, antes de que lo eche.
- De acuerdo – Carol camino conmigo hasta la sala, ella se sentó en un sillón al lado de Christopher. – Soy la prima de esa – Dijo Carol, señalándome.
- Y soy su compañero – Dijo el sonriendo – Soy Christopher.
- Yo soy Carol.
En ese momento abrieron la puerta, era Steve, un amigo de Carol.
- ¡Steve! – Dijo ella levantándose y dirigiéndose para darle un abrazo, ven pasa, pasa. – Dijo ella yendo hasta la cocina junto con Steve, salude a Steve con la mano y luego mire a Christopher, este último salió por la puerta, yo le seguí, solo para ver que iba a hacer.
- ¿Te vas? – Pregunte mirando sus pasos
- No – Dijo el mientras se daba media vuelta – Voy a esperar a mi padre a fuera.
En ese momento paso una señora, todos en el pueblo sabíamos que ella estaba loca, que hacía cosas “oscuras” como otros dirían, brujería, no tenia nada en su contra pero, la vi vestida como típica mendiga, y no por discriminar ni burlar le dije a Christopher ciertas cosas.
- Mira ¿No vas a saludar a tú abuela? – Dije señalando con la vista a la señora, solté varias carcajadas, solo lo había hecho para reírme de el aunque no fuera cierto.
Christopher me miro con seriedad – Tus chistes son tan, patéticos. – Dijo el, parecía enojado, abrió la puerta del portón, corrección, estaba enojado, me sentí totalmente, débil en ese momento, vaya, algunas veces, algunas personas se toman las cosas muy en serio, me metí adentro de la casa sin entusiasmo.
- Dejaste esto en la camioneta – Dijo el entregándomela.
- Gracias. – Dije seca.
- ¿No vas a invitarme a pasar?.
- ¿Tendría que hacerlo?
El se hecho a reír – Que simpática eres, niña.
Sus palabras me resultaron totalmente, estúpidas ¿Es que a caso, se creía el rey del mundo?.
- ¿Entonces? Ah, lindas piernas.
- ¡Eres un pervertido! – Dije yo, con cierta pena.
- Pervertido, no. – Me dijo el con seriedad.
- Christopher, quiero que te vayas de mi casa.
- No puedo.
- Mira, te vas por ahí cruzas allá, pides un taxi y te vas, lejos.
- Es que mi padre va a pasarme buscando, aunque sea podrías acompañarme a pasar el rato.
- No, pasa. – Le dije quitándome de la puerta, me fui a la primera planta para cambiarme el pantalón, me puse unas bermudas con pequeñas líneas de colores, nada parecido a un payaso, más bien se veía adorable y único, a mis gustos, me encantaba; baje a las escaleras, le eche un vistazo rápido a Christopher que contemplaba su teléfono, me fui a la cocina donde estaba Carol hablando por teléfono.
- Hasta luego – Dijo ella, cerrando el móvil y poniéndolo arriba del refrigerador. - ¿Quién es ese? – Pregunto ella seria.
- Un compañero.
- ¿Sí? ¡Es tú novio, a mí no me engañas! – Dijo ella sonriendo pícaramente, me molesto un poco porque no era cierto y además, el chico ni me caía bien.
- Es detestable, te lo juro. – Dije yo mientras me servía un vaso con agua
- ¿Y eso? – Pregunto ella mirándome
- Pues, porqué…es detestable, tienes que conocerlo, ve a presentarte. – Le dije señalando la puerta que daba con la sala.
- No me refería a eso, pero ya veo que, te gusta. – Dijo ella riéndose
- ¿Por? – Pregunte yo dejando el vaso en la encimera.
- Tú nunca bebes agua, en los vasos – dijo ella sonriendo.
Le hice malos ojos, bote el agua que quedaba justo en el lavaplatos, me dirigí hasta la sala – Puedes presentarte, antes de que lo eche.
- De acuerdo – Carol camino conmigo hasta la sala, ella se sentó en un sillón al lado de Christopher. – Soy la prima de esa – Dijo Carol, señalándome.
- Y soy su compañero – Dijo el sonriendo – Soy Christopher.
- Yo soy Carol.
En ese momento abrieron la puerta, era Steve, un amigo de Carol.
- ¡Steve! – Dijo ella levantándose y dirigiéndose para darle un abrazo, ven pasa, pasa. – Dijo ella yendo hasta la cocina junto con Steve, salude a Steve con la mano y luego mire a Christopher, este último salió por la puerta, yo le seguí, solo para ver que iba a hacer.
- ¿Te vas? – Pregunte mirando sus pasos
- No – Dijo el mientras se daba media vuelta – Voy a esperar a mi padre a fuera.
En ese momento paso una señora, todos en el pueblo sabíamos que ella estaba loca, que hacía cosas “oscuras” como otros dirían, brujería, no tenia nada en su contra pero, la vi vestida como típica mendiga, y no por discriminar ni burlar le dije a Christopher ciertas cosas.
- Mira ¿No vas a saludar a tú abuela? – Dije señalando con la vista a la señora, solté varias carcajadas, solo lo había hecho para reírme de el aunque no fuera cierto.
Christopher me miro con seriedad – Tus chistes son tan, patéticos. – Dijo el, parecía enojado, abrió la puerta del portón, corrección, estaba enojado, me sentí totalmente, débil en ese momento, vaya, algunas veces, algunas personas se toman las cosas muy en serio, me metí adentro de la casa sin entusiasmo.
miércoles, 7 de abril de 2010
Gracias.
Encontré a mis amigos, cada uno sentado en un sillón, estaban Lila, Manu y Lucas, todos vinieron corriendo al verme entrar por la puerta.
- ¡Carol! – Grito Manu.
- ¡Dios Mío, estás a salvo! – Dijo Lila, dando me un fuerte abrazo – Menos mal que estás bien, si supieras todo lo que imagine que te pasaría, yo me moriría lo juro, amiga – Dijo Lila aún abrazándome.
- ¿Y las demás? – Pregunto Lucas dándome un abrazo, Manu se unió a el abrazo.
- Están bien, no fue nada, llego un hombre junto con Christopher, Christian y Piero, bueno, el hombre es el padre de Christian y Christopher – Dije tocándome la venda que tenía en la nariz.
- ¡Pensé que habías muerto! – Dijo Carol, bajando de las escaleras con rapidez – Tenemos que hablar señorita – Sonrió – Me preocupe.
- Lo siento. - Alcance a decir.
- Nosotros nos tenemos que ir – Dijo Manu.
- Cierto – Respondió Lucas abriendo la puerta – Nos vemos – Dijo saliendo.
- Nos vemos mañana – Dijo Lila dándome otro abrazo junto con Manu.
Vi como Salían los tres por la puerta.
- Voy a ir a comprar la cena. – Dijo Carol.
- Ten cuidado. – Dije yo.
- Tranquila nena, aquí hay poder y fibra – Dijo dándose golpecitos en el abdomen – Salió por la puerta, con su bolso.
Me fui hasta el baño para darme una ducha, estaba fría por lo que no tarde mucho en salir, me quite la venda que tenia en la nariz, tenia un raspón pero no me afecto mucho, por lo que no me preocupe demasiado, llame por teléfono a Rose, para avisarle lo que había sucedido, quedo totalmente sorprendida y preocupada, pero también quedo aliviada al saber que no nos habían pasado nada, llame a Veronica pidiéndole detalles sobre como la soltaron, me dijo que el Padre de Christopher, conocía a los padres de esos dos hombres, cuando colgué, me quede haciendo zapping en la Tv, había un videoclip, que vi de Lady Gaga, me quede un rato viéndolo hasta que termino, enseguida, llego Carol.
- Voy a preparar la cena, hoy comeremos Sándwich ¿Te parece? – Me dijo ella.
- Lo comemos todos los días – Dije yo riéndome.
- Seguro ¿Y eso que andas en shorts? – Pregunto ella.
- Pues, tenía calor.
- ¡Hace mas frio que nunca! Mujer, estás enferma – Ella soltó una carcajada y se fue hasta la cocina.
El timbre de la puerta sonó, al principio, me pareció extraño que vinieran a estás horas, fui a abrir la puerta, y fue la persona que yo menos quería ver, pero que me aliviaba saber que algo estaba seguro.
- ¡Carol! – Grito Manu.
- ¡Dios Mío, estás a salvo! – Dijo Lila, dando me un fuerte abrazo – Menos mal que estás bien, si supieras todo lo que imagine que te pasaría, yo me moriría lo juro, amiga – Dijo Lila aún abrazándome.
- ¿Y las demás? – Pregunto Lucas dándome un abrazo, Manu se unió a el abrazo.
- Están bien, no fue nada, llego un hombre junto con Christopher, Christian y Piero, bueno, el hombre es el padre de Christian y Christopher – Dije tocándome la venda que tenía en la nariz.
- ¡Pensé que habías muerto! – Dijo Carol, bajando de las escaleras con rapidez – Tenemos que hablar señorita – Sonrió – Me preocupe.
- Lo siento. - Alcance a decir.
- Nosotros nos tenemos que ir – Dijo Manu.
- Cierto – Respondió Lucas abriendo la puerta – Nos vemos – Dijo saliendo.
- Nos vemos mañana – Dijo Lila dándome otro abrazo junto con Manu.
Vi como Salían los tres por la puerta.
- Voy a ir a comprar la cena. – Dijo Carol.
- Ten cuidado. – Dije yo.
- Tranquila nena, aquí hay poder y fibra – Dijo dándose golpecitos en el abdomen – Salió por la puerta, con su bolso.
Me fui hasta el baño para darme una ducha, estaba fría por lo que no tarde mucho en salir, me quite la venda que tenia en la nariz, tenia un raspón pero no me afecto mucho, por lo que no me preocupe demasiado, llame por teléfono a Rose, para avisarle lo que había sucedido, quedo totalmente sorprendida y preocupada, pero también quedo aliviada al saber que no nos habían pasado nada, llame a Veronica pidiéndole detalles sobre como la soltaron, me dijo que el Padre de Christopher, conocía a los padres de esos dos hombres, cuando colgué, me quede haciendo zapping en la Tv, había un videoclip, que vi de Lady Gaga, me quede un rato viéndolo hasta que termino, enseguida, llego Carol.
- Voy a preparar la cena, hoy comeremos Sándwich ¿Te parece? – Me dijo ella.
- Lo comemos todos los días – Dije yo riéndome.
- Seguro ¿Y eso que andas en shorts? – Pregunto ella.
- Pues, tenía calor.
- ¡Hace mas frio que nunca! Mujer, estás enferma – Ella soltó una carcajada y se fue hasta la cocina.
El timbre de la puerta sonó, al principio, me pareció extraño que vinieran a estás horas, fui a abrir la puerta, y fue la persona que yo menos quería ver, pero que me aliviaba saber que algo estaba seguro.
domingo, 4 de abril de 2010
Salvación.
Me quede sentada en una acera observando la escena, entre cerrando los ojos, porque nadie iba a ayudarlas, Cristal estaba tirada en el suelo, mi cuerpo y mi mente eran inconscientes de lo que estaba pasando, me levante como pude apoyándome en la pared, no estaba cansada ni débil, los nervios y el miedo lo hacían, sentía el cuerpo de piedra, me dirigí hasta cristal, mis piernas temblaban, el viento hacia que me estremeciera llevaba escalofríos en el cuerpo que pegaban fuerte a el cuello, me agache como pude a el cuerpo de cristal agitándole el hombro, era extraño que, no estuviera histérica, no podía hablar, Piero vino corriendo hacia a mi.
- ¿Qué le sucedió? Tenemos que llevarla a el hospital – La cargo en sus brazos como pudo - ¿Andrea? – Dijo el al ver que yo no mostraba expresión alguna, delante de lo que había sucedido.
- Lo siento mucho – No sé como lo hice pero me levante – Es que…- En ese momento me di de cuenta de la sangre que corría por mí nariz hasta mi boca.
- Hay Andrea, ¡Christian! – Piero grito, llamando a su primo, que este último estaba atrás de el hombre de camisa, Christian vino caminando rápidamente hasta donde estaba yo.
- Bueno, estás sangrando ¿Te han hecho daño? – Pregunto el caminando hasta la puerta de la camioneta.
- No, creo.
- ¿Crees? – Christian miro a Piero - ¿Y ella?
- No lo sé.
Christian me miro de mala manera, lo ignore por completo, el hombre de antes se dirigió hasta donde estábamos atrás iba Christopher mientras miraba como los dos callejeros en moto se iban.
- ¿Qué ocurrió? – Pregunto el hombre, acto seguido, todos me miraron.
- ¿Qué sucede? – Dijo Cristal – Dios ¡Suéltame! – Cristal, despertó, intentando zafarse de Piero, intento bajarse moviéndose como loca.
- ¡Soy yo, soy Piero! – Grito Piero agarrándola fuerte.
- ¡Suéltame, Piero! – Dijo Cristal con el tono de voz que llevaba antes, tono histérico. – Se bajo de sus brazos, recojiendo su bolso y acercándose a mí – Fue un desmayo. – Les dijo a todos, me agarro por el brazo. - ¿Dónde está Veronica?
- En la camioneta – Dijo Christian.
Mire a Cristal y supe en ese momento lo que en realidad pasaba, yo no entendía la gravedad del asunto, puesto a que era una persona relajada y que nunca había pasado esto, no sabia exactamente como explicar los momentos en los que estaba.
- Vamos a llevarlas a casa ¿Les parece? – Dijo el hombre.
- No me fío de usted – Dijo Cristal, todos la miraron como si hubiera dicho un hereje de la vida, pero yo no lo veía asi, yo comprendí la falta de confianza.
- Es mi padre, Cristal. – Dijo Christopher.
- ¿Y? Prefiero irme caminando – Dijo Ella sacando el teléfono – Mi madre vendrá a por mi.
Yo también saque el móvil, solo para enviarle un mensaje a Veronica.
- ¿Tampoco confían en mi? – Dijo Piero – He sido su amigo desde que comenzamos la secundaria.
- Entiendo la gravedad del asunto y no pienso discutirlo, móntense. – Dijo El hombre dando la vuelta para subirse a la camioneta.
Cristal dejo el móvil quieto, pero sin guardarlo, se monto a la camioneta, yo la imite, sin decir nada, sin darme de cuenta había percatado que la sangre se detuvo.
- Papá aquí hay una niña que está sangrando – Dijo Christopher subiéndose a la camioneta, justo donde estábamos nosotras, ya en marcha la camioneta, mire a Veronica que no dejaba de mirar la ventana del auto.
- Calle La libertad. – Dijo Veronica, murmurando.
- Veronica está peor que nosotras – Me susurro Cristal.
Le respondí con un gesto, lo comprendió totalmente.
- Calle El Sol – Dijo Cristal.
- Calle Italia – Dije Yo imitando a las demás.
Primero dejaron a Cristal en su casa, no quería que ella se fuera, sabía que pronto dejarían a Veronica y me quedaría yo sola, en los puestos de atrás junto con Christopher, me aproxime hasta donde estaba Veronica.
- ¿Estás bien? – Le pregunte yo a Veronica - ¿Te hicieron algo?.
Ella me miro, vi que en sus ojos no había preocupación cosa que me alegro mucho.
- Estoy bien, Andy. – Dijo ella – Es aquí – Le dijo a el hombre, se bajo del auto rápido – Nos vemos mañana.
- Faltas tú – Me dijo Christopher sonriendo – Hay mira, estuviste sangrando ¿Cierto? – Me paso un pañuelo Verde oscuro.
- Sí. – Tome el pañuelo, aunque no entendía porque me lo paso.
- Es aquí tío – Dijo Piero, ya cuando estábamos en frente de mi casa.
- Vives muy cerca del colegio, linda casa. – Dijo Christopher.
- Sí. – Me aproxime hasta la puerta del auto, cuando puse la mano en pomillo, voltee la cabeza – Gracias. – Me baje del auto rápido y camine tan rápido hasta la casa, cuando entre me esperaba una agradable sorpresa.
- ¿Qué le sucedió? Tenemos que llevarla a el hospital – La cargo en sus brazos como pudo - ¿Andrea? – Dijo el al ver que yo no mostraba expresión alguna, delante de lo que había sucedido.
- Lo siento mucho – No sé como lo hice pero me levante – Es que…- En ese momento me di de cuenta de la sangre que corría por mí nariz hasta mi boca.
- Hay Andrea, ¡Christian! – Piero grito, llamando a su primo, que este último estaba atrás de el hombre de camisa, Christian vino caminando rápidamente hasta donde estaba yo.
- Bueno, estás sangrando ¿Te han hecho daño? – Pregunto el caminando hasta la puerta de la camioneta.
- No, creo.
- ¿Crees? – Christian miro a Piero - ¿Y ella?
- No lo sé.
Christian me miro de mala manera, lo ignore por completo, el hombre de antes se dirigió hasta donde estábamos atrás iba Christopher mientras miraba como los dos callejeros en moto se iban.
- ¿Qué ocurrió? – Pregunto el hombre, acto seguido, todos me miraron.
- ¿Qué sucede? – Dijo Cristal – Dios ¡Suéltame! – Cristal, despertó, intentando zafarse de Piero, intento bajarse moviéndose como loca.
- ¡Soy yo, soy Piero! – Grito Piero agarrándola fuerte.
- ¡Suéltame, Piero! – Dijo Cristal con el tono de voz que llevaba antes, tono histérico. – Se bajo de sus brazos, recojiendo su bolso y acercándose a mí – Fue un desmayo. – Les dijo a todos, me agarro por el brazo. - ¿Dónde está Veronica?
- En la camioneta – Dijo Christian.
Mire a Cristal y supe en ese momento lo que en realidad pasaba, yo no entendía la gravedad del asunto, puesto a que era una persona relajada y que nunca había pasado esto, no sabia exactamente como explicar los momentos en los que estaba.
- Vamos a llevarlas a casa ¿Les parece? – Dijo el hombre.
- No me fío de usted – Dijo Cristal, todos la miraron como si hubiera dicho un hereje de la vida, pero yo no lo veía asi, yo comprendí la falta de confianza.
- Es mi padre, Cristal. – Dijo Christopher.
- ¿Y? Prefiero irme caminando – Dijo Ella sacando el teléfono – Mi madre vendrá a por mi.
Yo también saque el móvil, solo para enviarle un mensaje a Veronica.
- ¿Tampoco confían en mi? – Dijo Piero – He sido su amigo desde que comenzamos la secundaria.
- Entiendo la gravedad del asunto y no pienso discutirlo, móntense. – Dijo El hombre dando la vuelta para subirse a la camioneta.
Cristal dejo el móvil quieto, pero sin guardarlo, se monto a la camioneta, yo la imite, sin decir nada, sin darme de cuenta había percatado que la sangre se detuvo.
- Papá aquí hay una niña que está sangrando – Dijo Christopher subiéndose a la camioneta, justo donde estábamos nosotras, ya en marcha la camioneta, mire a Veronica que no dejaba de mirar la ventana del auto.
- Calle La libertad. – Dijo Veronica, murmurando.
- Veronica está peor que nosotras – Me susurro Cristal.
Le respondí con un gesto, lo comprendió totalmente.
- Calle El Sol – Dijo Cristal.
- Calle Italia – Dije Yo imitando a las demás.
Primero dejaron a Cristal en su casa, no quería que ella se fuera, sabía que pronto dejarían a Veronica y me quedaría yo sola, en los puestos de atrás junto con Christopher, me aproxime hasta donde estaba Veronica.
- ¿Estás bien? – Le pregunte yo a Veronica - ¿Te hicieron algo?.
Ella me miro, vi que en sus ojos no había preocupación cosa que me alegro mucho.
- Estoy bien, Andy. – Dijo ella – Es aquí – Le dijo a el hombre, se bajo del auto rápido – Nos vemos mañana.
- Faltas tú – Me dijo Christopher sonriendo – Hay mira, estuviste sangrando ¿Cierto? – Me paso un pañuelo Verde oscuro.
- Sí. – Tome el pañuelo, aunque no entendía porque me lo paso.
- Es aquí tío – Dijo Piero, ya cuando estábamos en frente de mi casa.
- Vives muy cerca del colegio, linda casa. – Dijo Christopher.
- Sí. – Me aproxime hasta la puerta del auto, cuando puse la mano en pomillo, voltee la cabeza – Gracias. – Me baje del auto rápido y camine tan rápido hasta la casa, cuando entre me esperaba una agradable sorpresa.
sábado, 3 de abril de 2010
Paso Cerrado.
Una de las chicas nos grito algo, aunque yo no entendí bien que era, aumente el paso, Cristal y Veronica hicieron lo mismo, en ese momento oí el ruido de una moto, después oí varias risas y la moto nuevamente, intente tragar saliva pero hubo un nudo en mi garganta, yo quería decirle a las chicas que nos apresuráramos, tenia miedo, voltee, rápidamente y vi como nos seguían.
- Son Cuatro y un chico – Dijo Cristal murmurando.
- Dame la mano, Cris. – Dijo Veronica, su voz se quebró, tenia miedo, nos podían hacer cualquier cosa, metí rápidamente la mano en el bolsillo de la falda.
- No saques tu móvil – Me dijo Cris – Obviamente, empeoraras las cosas.
- Tu sabiduría me impresiona. – Saque la mano tan rápido como pude, obviamente, lo había empeorado, una moto gris nos cerro el paso, había un joven con el pelo hasta los hombros, llevaba una franelilla, por lo que pude notar varios tatuajes en sus brazos y hasta en los ante brazos, había rosas, calaveras, y un nombre que decía María.
- A donde van las niñitas – Dijo el chico, que llevaba un aspecto desagradable.
Nos quedamos calladas, de repente, todas nos tomamos de las manos, note la mano sudada de Cristal, la tenia fría, y la cara la llevaba pálida, pude notar cuanto miedo tenia, la chica mas valiente entre nosotras.
- ¿A caso no me van a responder? Bueno, yo puedo hacerles compañía, que tal a ti Rubiecita ¿Te quieres fumar uno conmigo? – La rubiecita se supondría que seria Cristal, aunque llevaba el pelo castaño claro, Cristal me agarro fuerte la mano, apretándola mucho.
- ¿Tienes miedo? – El Tipo saco una caja de cigarrillos, apago la moto y empezó a fumar uno.
- ¿Podrías dejarnos ir? – Dijo Veronica, tartamudeando.
Voltee para ver si aun seguían las chicas, pero no estaban ahí.
- ¿Por qué? – Dijo el botando humo del cigarro.
- Porque nos queremos ir a nuestras casas y tu eres un cochino – Dijo Veronica, tomando el brazo de Cristal, las lagrimas me rodaron por la mejilla y el corazón lo sentía en el pecho, cuando vi que el hombre se levanto de la moto, tiro el cigarro molesto.
- ¿No te haz percatado? – Dijo el riéndose – Está noche, será la mejor de tu vida – Corrió hasta Veronica Acercándose a ella, Cristal me empujo hasta la otra acera cayendo a el suelo sentada, saque como pude el móvil, no podía marcar bien los números, hasta que di con el de Lucas, tartamudee y resumí como pude la situación tan rápido, antes de que pudiera terminar el teléfono se colgó, levante la cabeza para ver que Cristal estaba tirada en la carretera y Veronica lloraba a gritos cuando vi dos hombres que la tenían acorralada, me quede inmóvil, el cuerpo no me respondía a ningún movimiento, estábamos solas en una carretera, yo quería pero no podía salvar a Veronica, ellos eran dos, fuertes y yo era una débil niña, vi una Ford plateada, que venía muy rápido, venia en dirección del colegio me sentí frágil ante el ruido de las llantas por el frenazo, de la nada, se bajo un hombre mediano, de complexión normal a lo que se refería su tamaño, iba vestido con una camisa manga larga blanca y corbata negra, unos pantalones negros y zapatos negros. Abrí los ojos lo más que pude, era la misma camioneta que había ido a buscar a Christopher el mismo día que habíamos estado en la heladería, no me había equivocado, Christian, Christopher y Piero se bajaron del auto.
- Son Cuatro y un chico – Dijo Cristal murmurando.
- Dame la mano, Cris. – Dijo Veronica, su voz se quebró, tenia miedo, nos podían hacer cualquier cosa, metí rápidamente la mano en el bolsillo de la falda.
- No saques tu móvil – Me dijo Cris – Obviamente, empeoraras las cosas.
- Tu sabiduría me impresiona. – Saque la mano tan rápido como pude, obviamente, lo había empeorado, una moto gris nos cerro el paso, había un joven con el pelo hasta los hombros, llevaba una franelilla, por lo que pude notar varios tatuajes en sus brazos y hasta en los ante brazos, había rosas, calaveras, y un nombre que decía María.
- A donde van las niñitas – Dijo el chico, que llevaba un aspecto desagradable.
Nos quedamos calladas, de repente, todas nos tomamos de las manos, note la mano sudada de Cristal, la tenia fría, y la cara la llevaba pálida, pude notar cuanto miedo tenia, la chica mas valiente entre nosotras.
- ¿A caso no me van a responder? Bueno, yo puedo hacerles compañía, que tal a ti Rubiecita ¿Te quieres fumar uno conmigo? – La rubiecita se supondría que seria Cristal, aunque llevaba el pelo castaño claro, Cristal me agarro fuerte la mano, apretándola mucho.
- ¿Tienes miedo? – El Tipo saco una caja de cigarrillos, apago la moto y empezó a fumar uno.
- ¿Podrías dejarnos ir? – Dijo Veronica, tartamudeando.
Voltee para ver si aun seguían las chicas, pero no estaban ahí.
- ¿Por qué? – Dijo el botando humo del cigarro.
- Porque nos queremos ir a nuestras casas y tu eres un cochino – Dijo Veronica, tomando el brazo de Cristal, las lagrimas me rodaron por la mejilla y el corazón lo sentía en el pecho, cuando vi que el hombre se levanto de la moto, tiro el cigarro molesto.
- ¿No te haz percatado? – Dijo el riéndose – Está noche, será la mejor de tu vida – Corrió hasta Veronica Acercándose a ella, Cristal me empujo hasta la otra acera cayendo a el suelo sentada, saque como pude el móvil, no podía marcar bien los números, hasta que di con el de Lucas, tartamudee y resumí como pude la situación tan rápido, antes de que pudiera terminar el teléfono se colgó, levante la cabeza para ver que Cristal estaba tirada en la carretera y Veronica lloraba a gritos cuando vi dos hombres que la tenían acorralada, me quede inmóvil, el cuerpo no me respondía a ningún movimiento, estábamos solas en una carretera, yo quería pero no podía salvar a Veronica, ellos eran dos, fuertes y yo era una débil niña, vi una Ford plateada, que venía muy rápido, venia en dirección del colegio me sentí frágil ante el ruido de las llantas por el frenazo, de la nada, se bajo un hombre mediano, de complexión normal a lo que se refería su tamaño, iba vestido con una camisa manga larga blanca y corbata negra, unos pantalones negros y zapatos negros. Abrí los ojos lo más que pude, era la misma camioneta que había ido a buscar a Christopher el mismo día que habíamos estado en la heladería, no me había equivocado, Christian, Christopher y Piero se bajaron del auto.
viernes, 2 de abril de 2010
En la mesa.
Atrás de Veronica, estaba Lucía que llevaba sacapuntas en mano y lápiz en la otra, está ultima quedo en estado de “Shock” como muchos dirian, yo me quede mirandola y no dude soltar una pequeña risita silenciosa, me quede en silencio y Veronica volteo yendo a dirección de mi vista, creo que ella habia quedado peor que Lucía.
- ¿Disculpa? – Dijo Veronica, últimamente estaba violenta.
- Nada. – Se fue nuevamente a su pupitre, pero la deje de mirar cuando la profesora me llamo la atención, y asi siguieron las dos ultimas clases, hasta el final.
Cuando salimos a Rose la fue a buscar su madre, ella tuvo que irse y nosotras nos quedamos un rato charlando.
- ¿Bueno Iremos todos a la Innaguración? – Dijo Manu mientras sacaba su móvil.
- Claro que sí, obviamente, nosotras iremos a comprarnos ropa ¿Verdad chicas? – Dijo Lila sonriente.
- Que linda se te ve Lila. – Dijo Piero.
Todos lo miramos, jamás Piero habia dicho eso y mucho menos a una de nosotras.
- Bueno es que todas son lindas – Dijo Lucas mirando a Veronica.
Cristal y yo nos miramos, no pude dejar de soltar una carcajada al ver su expresión, parecia estar pérdida en otro mundo.
- No hables Andrea, tú voz me sofoca – Comenzo a gritar Lucas.
- Esto, si ustedes están locos – Dijo Cristal.
- Buenas ¿Puedo sentarme? – Dijo Cristopher con una de sus sonrisas siempre gloriosas, comenzaba a irritarme su manera de ser.
- Por su puesto, Chris. – Dijo Manu. – Por cierto, empezamos con el pie izquierdo, creo ¿Aceptas mi disculpas?.
- Por su puesto – Dijo Christopher.
- Bah. – Dije yo susurrando.
Veronica me miro – Bueno Christopher ¿Vendras a la fiesta con nosotros?.
- ¿A que fiesta? – Pregunto el, sentandose al fin en la mesa, justamente al lado de Lucas.
- Pues, habra una innauguración el próximo sábado en la heladería – Respondio Lila.
- En la heladería donde estabas llorando – Dije yo riendome, Veronica hizo lo mismo pero los demas no lo hicieron, cosa que me molesto bastante.
- Bueno, creo que ya nos tenemos que ir ¿Vienes Lila? – Dijo Cristal Levantandose, en ese momento supe lo que tenia en mente, hice lo mismo que ella, Veronica nos imito.
- Yo me ire con Lucas, ire a casa de mi tía. Las quiero – Nos tiro un beso a el aire, nosotras caminamos, pasamos por la heladeria y ahí habia un grupo de chicas vestidas de negro que nos miraban tremendamente mal, hasta que una alcanzo a decirnos algo.
- ¿Disculpa? – Dijo Veronica, últimamente estaba violenta.
- Nada. – Se fue nuevamente a su pupitre, pero la deje de mirar cuando la profesora me llamo la atención, y asi siguieron las dos ultimas clases, hasta el final.
Cuando salimos a Rose la fue a buscar su madre, ella tuvo que irse y nosotras nos quedamos un rato charlando.
- ¿Bueno Iremos todos a la Innaguración? – Dijo Manu mientras sacaba su móvil.
- Claro que sí, obviamente, nosotras iremos a comprarnos ropa ¿Verdad chicas? – Dijo Lila sonriente.
- Que linda se te ve Lila. – Dijo Piero.
Todos lo miramos, jamás Piero habia dicho eso y mucho menos a una de nosotras.
- Bueno es que todas son lindas – Dijo Lucas mirando a Veronica.
Cristal y yo nos miramos, no pude dejar de soltar una carcajada al ver su expresión, parecia estar pérdida en otro mundo.
- No hables Andrea, tú voz me sofoca – Comenzo a gritar Lucas.
- Esto, si ustedes están locos – Dijo Cristal.
- Buenas ¿Puedo sentarme? – Dijo Cristopher con una de sus sonrisas siempre gloriosas, comenzaba a irritarme su manera de ser.
- Por su puesto, Chris. – Dijo Manu. – Por cierto, empezamos con el pie izquierdo, creo ¿Aceptas mi disculpas?.
- Por su puesto – Dijo Christopher.
- Bah. – Dije yo susurrando.
Veronica me miro – Bueno Christopher ¿Vendras a la fiesta con nosotros?.
- ¿A que fiesta? – Pregunto el, sentandose al fin en la mesa, justamente al lado de Lucas.
- Pues, habra una innauguración el próximo sábado en la heladería – Respondio Lila.
- En la heladería donde estabas llorando – Dije yo riendome, Veronica hizo lo mismo pero los demas no lo hicieron, cosa que me molesto bastante.
- Bueno, creo que ya nos tenemos que ir ¿Vienes Lila? – Dijo Cristal Levantandose, en ese momento supe lo que tenia en mente, hice lo mismo que ella, Veronica nos imito.
- Yo me ire con Lucas, ire a casa de mi tía. Las quiero – Nos tiro un beso a el aire, nosotras caminamos, pasamos por la heladeria y ahí habia un grupo de chicas vestidas de negro que nos miraban tremendamente mal, hasta que una alcanzo a decirnos algo.
jueves, 1 de abril de 2010
Caída.
Exactamente, mí nariz pego a el concreto duro y áspero, oí unas pocas risas a lo lejos, exactamente me había tropezado, Todos en el grupo vinieron a ayudarme a levantar mientras la nariz me botaba sangre, el uniforme que era blanco se mancho de sangre, Cristal le paso su pañuelo a Lila, mientras esta última limpiaba las gotas que caían.
- Alza la cabeza – Dijo Lucas.
- Se va a desangrar – Dijo Veronica con su siempre tono dramático.
- Deja el drama – Dijo Piero, que como siempre terminaba leyéndome los pensamientos.
- ¿Y si la llevamos a la enfermería? – Dijo Rose.
- Yo lo hare – Dijo la misma voz que había interrumpido el salón el la clase pasada, Christopher, todos volteamos para verlo, mientras se dirigía a mi mirando a todos los presentes.
- ¿Perdona? Pero la voy a llevar yo – Dijo Manu.
Vi como Lila le pegaba en el brazo, Cristopher me jalo de la mano haciendo que me alejara de los demás mientras estos últimos se sentaban en el banco viendo como yo me iba ¿Es que a caso no podían vivir con eso?.
- Tú ni siquiera sabes donde queda la enfermería – Le dije tapándome la nariz que a el parecer había dejado de botar sangre.
- Ah, cierto. – Dijo el mientras se paraba - ¿Y donde queda?.
- A la dirección contraria – Le dije yo caminando hacia el otro lado.
- Podrías habérmelo dicho, anda quítate el pañuelo – Dijo el mientras se quedaba quieto.
- ¿Para? – Yo seguí caminando.
- Pero quédate quieta – Me jalo del brazo, acto seguido me quito el pañuelo - Creo que esta rota.
- Me duele mucho, vamos a la enfermería ya que tu me estafaste. – Dije yo sarcástica.
- ¿Yo? Pero si tu ni siquiera te quejaste – Dijo el riendo mientras me seguía.
Cuando llegamos en la enfermería me pusieron unas vendas, la nariz no se me había partido como lo había dicho Cristopher, cuando salimos accedió a acompañarme a el salón.
- Cristopher, dices muchas cosas incoherentes ¿Te haz dado de cuenta? – Le dije yo.
- Tienes la voz rara. – El se comenzó a reír – eso es coherente.
- Nada, eres raro y punto. – Al llegar a la mesa donde estábamos sentados, todos comenzaron a preguntarme lo que sucedió, acto seguido, entramos a clases, donde estuvimos un buen rato chismoseando.
- Hay, Andy mira el mensaje que me envió Robert. – Me dijo Veronica que estaba a mi lado, saco su teléfono y comenzó a leer – Está mañana me di de cuenta de lo mucho que te quiero, espero que podamos hablar en salida, ayer no se que me paso y bueno espero que tu y tus amigos me disculpen por mis malos actos.
La mire haciéndole señas con la vista sobre que mirara quien estaba atrás de ella.
- Alza la cabeza – Dijo Lucas.
- Se va a desangrar – Dijo Veronica con su siempre tono dramático.
- Deja el drama – Dijo Piero, que como siempre terminaba leyéndome los pensamientos.
- ¿Y si la llevamos a la enfermería? – Dijo Rose.
- Yo lo hare – Dijo la misma voz que había interrumpido el salón el la clase pasada, Christopher, todos volteamos para verlo, mientras se dirigía a mi mirando a todos los presentes.
- ¿Perdona? Pero la voy a llevar yo – Dijo Manu.
Vi como Lila le pegaba en el brazo, Cristopher me jalo de la mano haciendo que me alejara de los demás mientras estos últimos se sentaban en el banco viendo como yo me iba ¿Es que a caso no podían vivir con eso?.
- Tú ni siquiera sabes donde queda la enfermería – Le dije tapándome la nariz que a el parecer había dejado de botar sangre.
- Ah, cierto. – Dijo el mientras se paraba - ¿Y donde queda?.
- A la dirección contraria – Le dije yo caminando hacia el otro lado.
- Podrías habérmelo dicho, anda quítate el pañuelo – Dijo el mientras se quedaba quieto.
- ¿Para? – Yo seguí caminando.
- Pero quédate quieta – Me jalo del brazo, acto seguido me quito el pañuelo - Creo que esta rota.
- Me duele mucho, vamos a la enfermería ya que tu me estafaste. – Dije yo sarcástica.
- ¿Yo? Pero si tu ni siquiera te quejaste – Dijo el riendo mientras me seguía.
Cuando llegamos en la enfermería me pusieron unas vendas, la nariz no se me había partido como lo había dicho Cristopher, cuando salimos accedió a acompañarme a el salón.
- Cristopher, dices muchas cosas incoherentes ¿Te haz dado de cuenta? – Le dije yo.
- Tienes la voz rara. – El se comenzó a reír – eso es coherente.
- Nada, eres raro y punto. – Al llegar a la mesa donde estábamos sentados, todos comenzaron a preguntarme lo que sucedió, acto seguido, entramos a clases, donde estuvimos un buen rato chismoseando.
- Hay, Andy mira el mensaje que me envió Robert. – Me dijo Veronica que estaba a mi lado, saco su teléfono y comenzó a leer – Está mañana me di de cuenta de lo mucho que te quiero, espero que podamos hablar en salida, ayer no se que me paso y bueno espero que tu y tus amigos me disculpen por mis malos actos.
La mire haciéndole señas con la vista sobre que mirara quien estaba atrás de ella.
miércoles, 31 de marzo de 2010
Nuevos.
Un chico de tamaño medio, mas o menos 1.80 se acerco a nosotras era blanco y llevaba el pelo castaño oscuro, ojos color miel, era demasiado mono se nos presento a todas como Christian y como primo de Piero.
- Ira a 5to año – Empezó a decir Piero – Sus padres se mudaron a acá, su madre es psicóloga y su padre ingeniero, como les dije compraron una bonita casa.
- ¿No tenias otro hermano? – Le pregunto Rose a el Chico.
- Sí, pero no sé donde se ha metido.
- Yo podría ayudarte a buscarlo – Dijo Lila.
Todas la miramos, fue muy extraño de su parte, mire a Veronica, ella entendió mi expresión y se echo a reír.
- Me encantaría, pero ya creo que entre a clases, nos vemos – Dijo el caminando rápidamente, desapareciendo entre la multitud.
- Nosotros también entramos – dijo Cristal yendo a dirección del salón.
En el salón hacia mas frío que lo habitual, cosa que fue incomoda, la profesora de Matemáticas, entro de una sola vez escribiendo en el pizarrón hoy, se le veía estresada, comenzamos a escribir hasta que una voz nos interrumpió, un simple “¿Puedo pasar?” era tan suave y melodioso, levante la vista rápidamente, la cara me resultaba muy familiar pero no sabia de donde, claro, era Christopher, el chico de ayer.
Lila que estaba a mi lado, le murmure lo que me ocurrió ayer con el, ella quedo encantadísima y empezó a inventar cosas sobre que tendría que invitarlo a salir, yo negué completamente la idea, la profesora comenzó a buscar en los papeles el registro, Christopher se sentó lejos de el puesto donde estaba y justamente atrás de Lucía, la profesora se distrajo con la profesora de Psicología, yo aproveche para charlar en grupo.
- Ese es el chico del que te estuve hablando Rose – Dijo Veronica.
- Hay pero si es monísimo – Dijo Cristal – Sera todo tuyo Andy.
- No veo la gracia, se parece a mi hermano. – Dijo Rose sonriendo
Todas nos reímos en un tono bajo; la profesora llamo nuestra atención, anunciando que la siguiente hora la tendríamos libre. Ella continuo la clase como si nada, mientras todos esperábamos la hora libre, siempre era genial, cuando la profesora anuncio que podíamos salir todos salimos casi corriendo.
- Bueno, yo creo que me está empezando a gustar Christian – Dijo Lila.
- ¿Qué si te está empezando? ¡Pero mírate, te encanta! – Dijo Cristal.
Veronica y yo reímos.
- Es que no hay que negar que los dos son lindísimos – Dijo Veronica.
- En eso tienes razón, me pregunto si tendrán otro hermano – Dijo Cristal.
Yo me reí – Hay Cristal que en estos días haz estado graciosísima…me pregunto si estás pasando mas tiempo con Manu.
Cristal me miro mal pero luego se echo a reír, pasamos el tiempo hablando de ellos dos en una mesa, que luego se unió Piero, Manu y Lucas, cuando toco el receso Christian no dudo en sentarse con nuestro grupo, Lila se levanto y se fue a unos cinco metros luego me llamo a mí.
- Me gusta muchísimo, tú me ayudaras ¿De acuerdo? – Me dijo Lila.
- Claro que sí, es que se nota que te encanta – Soltamos suaves carcajadas, Veronica me llamo diciéndome que corriera rápido para ir a ver un mensaje de texto obviamente fui corriendo, perdí el equilibrio y paso lo que no tenia que pasar.
- Ira a 5to año – Empezó a decir Piero – Sus padres se mudaron a acá, su madre es psicóloga y su padre ingeniero, como les dije compraron una bonita casa.
- ¿No tenias otro hermano? – Le pregunto Rose a el Chico.
- Sí, pero no sé donde se ha metido.
- Yo podría ayudarte a buscarlo – Dijo Lila.
Todas la miramos, fue muy extraño de su parte, mire a Veronica, ella entendió mi expresión y se echo a reír.
- Me encantaría, pero ya creo que entre a clases, nos vemos – Dijo el caminando rápidamente, desapareciendo entre la multitud.
- Nosotros también entramos – dijo Cristal yendo a dirección del salón.
En el salón hacia mas frío que lo habitual, cosa que fue incomoda, la profesora de Matemáticas, entro de una sola vez escribiendo en el pizarrón hoy, se le veía estresada, comenzamos a escribir hasta que una voz nos interrumpió, un simple “¿Puedo pasar?” era tan suave y melodioso, levante la vista rápidamente, la cara me resultaba muy familiar pero no sabia de donde, claro, era Christopher, el chico de ayer.
Lila que estaba a mi lado, le murmure lo que me ocurrió ayer con el, ella quedo encantadísima y empezó a inventar cosas sobre que tendría que invitarlo a salir, yo negué completamente la idea, la profesora comenzó a buscar en los papeles el registro, Christopher se sentó lejos de el puesto donde estaba y justamente atrás de Lucía, la profesora se distrajo con la profesora de Psicología, yo aproveche para charlar en grupo.
- Ese es el chico del que te estuve hablando Rose – Dijo Veronica.
- Hay pero si es monísimo – Dijo Cristal – Sera todo tuyo Andy.
- No veo la gracia, se parece a mi hermano. – Dijo Rose sonriendo
Todas nos reímos en un tono bajo; la profesora llamo nuestra atención, anunciando que la siguiente hora la tendríamos libre. Ella continuo la clase como si nada, mientras todos esperábamos la hora libre, siempre era genial, cuando la profesora anuncio que podíamos salir todos salimos casi corriendo.
- Bueno, yo creo que me está empezando a gustar Christian – Dijo Lila.
- ¿Qué si te está empezando? ¡Pero mírate, te encanta! – Dijo Cristal.
Veronica y yo reímos.
- Es que no hay que negar que los dos son lindísimos – Dijo Veronica.
- En eso tienes razón, me pregunto si tendrán otro hermano – Dijo Cristal.
Yo me reí – Hay Cristal que en estos días haz estado graciosísima…me pregunto si estás pasando mas tiempo con Manu.
Cristal me miro mal pero luego se echo a reír, pasamos el tiempo hablando de ellos dos en una mesa, que luego se unió Piero, Manu y Lucas, cuando toco el receso Christian no dudo en sentarse con nuestro grupo, Lila se levanto y se fue a unos cinco metros luego me llamo a mí.
- Me gusta muchísimo, tú me ayudaras ¿De acuerdo? – Me dijo Lila.
- Claro que sí, es que se nota que te encanta – Soltamos suaves carcajadas, Veronica me llamo diciéndome que corriera rápido para ir a ver un mensaje de texto obviamente fui corriendo, perdí el equilibrio y paso lo que no tenia que pasar.
lunes, 29 de marzo de 2010
Llamada, fiesta, colegio.
Era la voz de mi madre del otro lado del teléfono.
-¿Te he despertado? – Dijo ella.
-No, más bien no podía dormir.
-¿Y eso?.
Sabía que si le decía sobre la fiesta iba a meter en problemas a Carol, asique decidí guardarme el “secreto” al final se enteraría. – Bueno, es que mañana tengo exámenes.
-¿Haz estudiado, verdad? Lo siento por no traerte pero es que como vas a la Secundaria es un grado mas difícil, te echamos de menos querida, bueno voy a colgarte antes de que tu padre se despierte, te quiero – Respondió ella con su tono amable, siempre me daba seguridad saber que ella estaba bien.
Me volví a tumbar en la cama durmiéndome a pesar de el alto volumen de la música. A la mañana me desperté temprano, había un desorden total en la sala, estuve a punto de que me diera un “ataque”, había vasos plásticos en el suelo, los cojines de los muebles estaban tirados en el suelo, el control de la tv no iba en el sitio, en fin, era un desorden.
Barrí la cochinada que habían provocado los amigos de Carol, fue extraño porque nunca lo hacia, pero, de verdad que el entorno daba pena y asco. Espere a que se hicieran las once para irme a duchar y hacer la misma rutina, vestir, colegio.
Cuando llegue estaban Lila y Cristal hablando por una parte, Veronica y Rose por otro, me acerque primero a Lila y Cristal.
- Hola ¿Cómo están? – Pregunte animada.
-Yo muy bien – Contesto Cristal.
-Y yo mejor, bueno ayer me puse las uñas de porcelana – Me enseño sus manos, llevaban decorados de mariposas y flores en las uñas que tenían los colores del arcoíris, quede encantada con el diseño, aunque preferiría otros colores.
Las tres nos fuimos junto con Rose y Veronica, esta ultima no dejaba de hablar sobre Lucía y el moreno de ayer, obviamente hoy estábamos viendo los frutos sobre las fotos que había tomado Veronica, Robert y Lucía estaban peleando, Manu vino corriendo hasta nosotras diciéndonos que estos dos habían terminado, Veronica se puso demasiado feliz, y ahora paraba de hablar menos, Piero, estaba tan normal como siempre y nos había contado que unos familiares de el se habían mudado a el pueblo.
- Es que tienen mucho dinero, me encantaría vivir con ellos – Empezó a decirnos Piero. – Han comprado una hermosa casa un poco lejos del pueblo, pero sus dos hijos vendrán a el instituto.
- ¿Son chicos los dos? – Pregunto Lila interesada.
-Anda Lila no quieres dejar para nadie – Dijo Cristal, acto seguido todas reímos.
-Sí, uno tiene 15 años como nosotros y el otro tiene 17 va a el último año.
-¿Cómo se llaman? – Pregunto Rose.
-Anda Rose que te haces la difícil – Dijo de nuevo Cristal y todos volvimos a reír.
-Anda Cristal, hoy viniste graciosa – Dije yo riéndome aún.
-Es que hay un circo al lado de la casa de mi abuela y fui el fin de semana – Volvimos a reír todos, excepto Cristal – Es de verdad. – Nos quedamos callados, pero volvimos a reír, siempre era divertido juntarnos y decir cosas coherentes que parecían lo contrario.
- Que tal si mejor te los presento, ahí vienen – Dijo Piero.
Todas volteamos a ver a los dos chicos que venían, Lila empezó a pegarme en el brazo llevaba media boca abierta, Cristal alzo las cejas y obviamente Veronica, buscaba con la mirada a Robert, yo mire a uno de ellos que se me parecía muchísimo a alguien, mejor dicho ya yo conocía a ese alguien.
-¿Te he despertado? – Dijo ella.
-No, más bien no podía dormir.
-¿Y eso?.
Sabía que si le decía sobre la fiesta iba a meter en problemas a Carol, asique decidí guardarme el “secreto” al final se enteraría. – Bueno, es que mañana tengo exámenes.
-¿Haz estudiado, verdad? Lo siento por no traerte pero es que como vas a la Secundaria es un grado mas difícil, te echamos de menos querida, bueno voy a colgarte antes de que tu padre se despierte, te quiero – Respondió ella con su tono amable, siempre me daba seguridad saber que ella estaba bien.
Me volví a tumbar en la cama durmiéndome a pesar de el alto volumen de la música. A la mañana me desperté temprano, había un desorden total en la sala, estuve a punto de que me diera un “ataque”, había vasos plásticos en el suelo, los cojines de los muebles estaban tirados en el suelo, el control de la tv no iba en el sitio, en fin, era un desorden.
Barrí la cochinada que habían provocado los amigos de Carol, fue extraño porque nunca lo hacia, pero, de verdad que el entorno daba pena y asco. Espere a que se hicieran las once para irme a duchar y hacer la misma rutina, vestir, colegio.
Cuando llegue estaban Lila y Cristal hablando por una parte, Veronica y Rose por otro, me acerque primero a Lila y Cristal.
- Hola ¿Cómo están? – Pregunte animada.
-Yo muy bien – Contesto Cristal.
-Y yo mejor, bueno ayer me puse las uñas de porcelana – Me enseño sus manos, llevaban decorados de mariposas y flores en las uñas que tenían los colores del arcoíris, quede encantada con el diseño, aunque preferiría otros colores.
Las tres nos fuimos junto con Rose y Veronica, esta ultima no dejaba de hablar sobre Lucía y el moreno de ayer, obviamente hoy estábamos viendo los frutos sobre las fotos que había tomado Veronica, Robert y Lucía estaban peleando, Manu vino corriendo hasta nosotras diciéndonos que estos dos habían terminado, Veronica se puso demasiado feliz, y ahora paraba de hablar menos, Piero, estaba tan normal como siempre y nos había contado que unos familiares de el se habían mudado a el pueblo.
- Es que tienen mucho dinero, me encantaría vivir con ellos – Empezó a decirnos Piero. – Han comprado una hermosa casa un poco lejos del pueblo, pero sus dos hijos vendrán a el instituto.
- ¿Son chicos los dos? – Pregunto Lila interesada.
-Anda Lila no quieres dejar para nadie – Dijo Cristal, acto seguido todas reímos.
-Sí, uno tiene 15 años como nosotros y el otro tiene 17 va a el último año.
-¿Cómo se llaman? – Pregunto Rose.
-Anda Rose que te haces la difícil – Dijo de nuevo Cristal y todos volvimos a reír.
-Anda Cristal, hoy viniste graciosa – Dije yo riéndome aún.
-Es que hay un circo al lado de la casa de mi abuela y fui el fin de semana – Volvimos a reír todos, excepto Cristal – Es de verdad. – Nos quedamos callados, pero volvimos a reír, siempre era divertido juntarnos y decir cosas coherentes que parecían lo contrario.
- Que tal si mejor te los presento, ahí vienen – Dijo Piero.
Todas volteamos a ver a los dos chicos que venían, Lila empezó a pegarme en el brazo llevaba media boca abierta, Cristal alzo las cejas y obviamente Veronica, buscaba con la mirada a Robert, yo mire a uno de ellos que se me parecía muchísimo a alguien, mejor dicho ya yo conocía a ese alguien.
sábado, 27 de marzo de 2010
Desconocidos.
Era Lucía y no solo eso, sino que iba con un chico, era de su tamaño, moreno y llevaba el pelo castaño, en mi opinión horrible. Veronica comenzó a darme manotazos suaves en el brazo para que mirara, obviamente le respondí con uno mas fuerte.
-No puedo creerlo – Dijo Ella susurrando.
Lucía estaba a una distancia lo bastante lejos para que pudiéramos espiarla, ellos dos estaban parados en una acera, estaban hablando animadamente porque Lucía no paraba de reírse, llevaba una minifalda negra y una blusa de tirantes fucsia, unos tenis del mismo color que su blusa y el pelo lo llevaba recogido. Veronica, saco su teléfono, yo sabia lo que estaba planeando, empezó a tomar fotos.
-Veronica, con eso Robert solamente te dirá metida, sabes que es un arrogante – le dije mientras miraba a otra dirección, había poca gente en la calle, pude notar como había un chico que parecía que estuviera llorando, me acerque a el ni siquiera Veronica se dio de cuenta que me iba alejando; el chico estaba sentado en una banca en frente de la misma heladería que iban a inaugurar , no dude en hablarle; era delgado, su color de piel era pálido, llevaba el cabello negro, largo y liso, tenía la nariz roja y los ojos iguales, había adivinado ante mi especulación.
-¿Te encuentras bien? – Pregunte sentándome a su lado.
El simplemente me ignoro, yo me quede sentada ahí mientras observaba como Veronica seguía mirando a Lucía.
-¿No te ha pasado que tienes algo en tú vida y al día siguiente desvanece como si nada? – Dijo El chico, tenía una voz triste y a la vez parecía un poco amargado.
-Sí, pero me paso hace mucho tiempo – Dije yo intentando no recordar varias cosas, intentando concentrarme en el problema que tenia el chico.
-Que suerte. Hace poco acaba de morir mi perro.
-Lo siento mucho. – Le dije yo. El chico parecía ser nuevo en el pueblo porque nunca lo había visto. - ¿Eres nuevo? – le pregunte.
-Sí, me llamo Cristopher – Dijo el Dándome la mano.
Yo la tome – Yo soy Andrea, pero puedes decirme Andy o como te plazca.
-Es un placer Andrea. – Ante la carretera se detuvo una camioneta Ford último modelo color plateado. – Bueno me tengo que ir, nos vemos. – Se levanto subiéndose en la camioneta, que arranco rápidamente, pude ver a Veronica que venia trotando hasta mi dirección.
-Te he visto, pero tienes que ver esto – Me mostró su teléfono en el que llevaba fotos de Lucía besándose con el moreno, que obviamente me había olvidado.
-Robert va a…¿Agradecértelo? – Dije yo mirando las seis fotos que había en su celular, se veían claras para ser ya de noche.
-¿Quién era el chico? – Se sentó Veronica a mi lado.
-Se llama Cristopher.
-Es muy lindo – Dijo Veronica - ¿Sabes que? Tengo ganas de irme a mí casa.
-Yo también – Le dije yo.
Ambas nos levantamos y nos despedimos con un abrazo yendo cada una a sus casas, el trayecto se me hizo corto pensando en las pocas y grandiosas cosas que habían pasado hoy. Al llegar a casa, estaba Carol hablando con Nally en la sala de estar, pase a saludarlas y nada mas me fui a mi habitación, me desvestí y me puse hacer los deberes, al rato me puse el pijamas, salí de la habitación para desearles buenas noches a Nally y a Carol, que aun seguían charlando, hablaban sobre llamar a unos amigos para pasar la noche en la casa, cerré con cerrojo la puerta para que no pudieran interrumpirme, a mitad de la noche la música me despertó, no podía bajar en pijamas, asi que encendí la laptop, estuve un rato chateando con Lila, de repente sonó el teléfono local, no me había dado de cuenta que estaba en mi habitación.
-¿Aló? – Dije yo rápidamente, era extraño que estuvieran llamando a altas horas de la noche.
-Hasta que al fin – Oí la voz que yo siempre esperaba oír, al fin decía yo.
-No puedo creerlo – Dijo Ella susurrando.
Lucía estaba a una distancia lo bastante lejos para que pudiéramos espiarla, ellos dos estaban parados en una acera, estaban hablando animadamente porque Lucía no paraba de reírse, llevaba una minifalda negra y una blusa de tirantes fucsia, unos tenis del mismo color que su blusa y el pelo lo llevaba recogido. Veronica, saco su teléfono, yo sabia lo que estaba planeando, empezó a tomar fotos.
-Veronica, con eso Robert solamente te dirá metida, sabes que es un arrogante – le dije mientras miraba a otra dirección, había poca gente en la calle, pude notar como había un chico que parecía que estuviera llorando, me acerque a el ni siquiera Veronica se dio de cuenta que me iba alejando; el chico estaba sentado en una banca en frente de la misma heladería que iban a inaugurar , no dude en hablarle; era delgado, su color de piel era pálido, llevaba el cabello negro, largo y liso, tenía la nariz roja y los ojos iguales, había adivinado ante mi especulación.
-¿Te encuentras bien? – Pregunte sentándome a su lado.
El simplemente me ignoro, yo me quede sentada ahí mientras observaba como Veronica seguía mirando a Lucía.
-¿No te ha pasado que tienes algo en tú vida y al día siguiente desvanece como si nada? – Dijo El chico, tenía una voz triste y a la vez parecía un poco amargado.
-Sí, pero me paso hace mucho tiempo – Dije yo intentando no recordar varias cosas, intentando concentrarme en el problema que tenia el chico.
-Que suerte. Hace poco acaba de morir mi perro.
-Lo siento mucho. – Le dije yo. El chico parecía ser nuevo en el pueblo porque nunca lo había visto. - ¿Eres nuevo? – le pregunte.
-Sí, me llamo Cristopher – Dijo el Dándome la mano.
Yo la tome – Yo soy Andrea, pero puedes decirme Andy o como te plazca.
-Es un placer Andrea. – Ante la carretera se detuvo una camioneta Ford último modelo color plateado. – Bueno me tengo que ir, nos vemos. – Se levanto subiéndose en la camioneta, que arranco rápidamente, pude ver a Veronica que venia trotando hasta mi dirección.
-Te he visto, pero tienes que ver esto – Me mostró su teléfono en el que llevaba fotos de Lucía besándose con el moreno, que obviamente me había olvidado.
-Robert va a…¿Agradecértelo? – Dije yo mirando las seis fotos que había en su celular, se veían claras para ser ya de noche.
-¿Quién era el chico? – Se sentó Veronica a mi lado.
-Se llama Cristopher.
-Es muy lindo – Dijo Veronica - ¿Sabes que? Tengo ganas de irme a mí casa.
-Yo también – Le dije yo.
Ambas nos levantamos y nos despedimos con un abrazo yendo cada una a sus casas, el trayecto se me hizo corto pensando en las pocas y grandiosas cosas que habían pasado hoy. Al llegar a casa, estaba Carol hablando con Nally en la sala de estar, pase a saludarlas y nada mas me fui a mi habitación, me desvestí y me puse hacer los deberes, al rato me puse el pijamas, salí de la habitación para desearles buenas noches a Nally y a Carol, que aun seguían charlando, hablaban sobre llamar a unos amigos para pasar la noche en la casa, cerré con cerrojo la puerta para que no pudieran interrumpirme, a mitad de la noche la música me despertó, no podía bajar en pijamas, asi que encendí la laptop, estuve un rato chateando con Lila, de repente sonó el teléfono local, no me había dado de cuenta que estaba en mi habitación.
-¿Aló? – Dije yo rápidamente, era extraño que estuvieran llamando a altas horas de la noche.
-Hasta que al fin – Oí la voz que yo siempre esperaba oír, al fin decía yo.
jueves, 25 de marzo de 2010
Problemas.
En la encimera, había un bonito pastel que decía “Lo siento” con un hermoso decorado que llevaba alrededor galletas oreo y un bañado de chocolate, el pastel me hacía agua la boca, se veía tan dulce.
-¿Te gusta? – Oí una voz gruesa pero femenina.
-¡Me encanta – Voltee para ver quién era, era Carol, llevaba unos jeans azul oscuro y una camiseta blanca que decía “Kiss Me Forever” llevaba un bolso gigante a rayas, de verdad que no conocía la ropa de Carol - ¿Qué le pasa tú voz y a dónde vas?.
- No lo sé, me puse afónica; voy camino a el estudio y me voy ya, hablamos en la noche. El pastel es todo tuyo.– Me dio un abrazo y se fue por la puerta.
-¡Gracias! – Grite antes de que cerrara la puerta, me fui a mi habitación para cambiarme el uniforme, me metí a la ducha por el calor que hacia en el colegio, me vestí sencilla unos shorts y una camiseta, baje para comer un pedazo de torta y conectarme a la pc, de seguro habría fotos sobre la pelea de Robert y Piero, porque yo no vi nada. Me fui a la pc donde como exactamente lo pensé, una chica de el último año había subido muchas fotos, Piero si que le había dado duro a Robert, me puse a ver la fotos que tenia Veronica, eran fotos de cuando habíamos empezado el año en el instituto, el álbum se llamaba “Heladería” ya que todas habíamos ido allí a pasar el rato, aunque no lo parecía, todas estábamos muy distanciadas, no todas, más que todo Roseleen, últimamente estaba mas seca, cosa que nos resultaba extraño en ella. Tocaron el timbre repetidas veces fui corriendo a abrir la puerta y era Veronica que estaba hecha, un charco de lagrimas, tenía el maquillaje arruinado por culpa de las lágrimas.
-¿¡Que te ha pasado!? – Pregunte histérica, pensé en cualquier cosa la tome del brazo para que entrara.
Veronica llevaba un pañuelo en la mano, que lo tenia manchado de delineador - ¡Es Robert! – Dijo mientras empezó a llorar tapándose la cara con el pañuelo.
-Cálmate y me cuentas todo con Claridad ¿Okay? Tengo que saber la razón por la cual tendré que acuchillarlo – Dije molesta, bueno, estaba furiosa, ese chico era un pesado, como todos.
Veronica se seco las lagrimas y se limpio la cara con el pañuelo, respiro profundo; llevaba los ojos totalmente hinchados y nariz roja – Robert me dijo que no quería verme mas nunca, que no le hablara, no lo mirara, y que yo era una zorra, una estúpida, me dijo que mis padres nunca amarían “la nueva persona” en la que me había convertido, que el nunca me amo y que...
Me levante del sofá, yéndome hasta mi habitación me puse unos jeans azules para ir directamente a la casa de Robert, me molesto muchísimo lo que le había dicho a Veronica.
Baje nuevamente, yo sabia donde vivía Robert, mi tío había sido abogado de su padre unas cuatro veces. Salí de la casa echa una furia, su casa quedaba a la vuelta de mí casa, ya cuando iba a llegar, Jason me detuvo, un chico de mi tamaño que llevaba el pelo corto y negro, tenia cara de niño pequeño lo que resultaba muy tierno, éramos amigos pero hablábamos pocas veces, en estas semanas no lo había visto por el colegio.
-Andy ¿A dónde ibas? – Dijo Abrazándome.
-A casa de Robert. – Dije Molesta
-¿Y eso? – Dijo el cruzando sus brazos.
-Bueno, se ha puesto de estúpido con Veronica.
El me miro seriamente – Pero si tú eres una chica y el no es nada caballeroso, obviamente, vas a salir golpeada de alli y ya sabes que sus padres son igual que el.
-¡Andy detente! – Dijo gritando Veronica, que venia corriendo hacia la dirección nuestra y de Jason.
-¿Por qué no nos vamos a tomar una coca cola? Y yo luego hablo con unos amigos para que le den una paliza. – Los amigos de Jason, no me agradaban mucho, solamente Ronald y Sammy.
Veronica se detuvo y miro a Jason.
-Veronica, tú maquillaje – Dijo Jason señalándole el rostro.
-Lo sé, estoy horrible. Andy detente, no vayas a cometer locuras. – Dijo Veronica que me jalo por el brazo – Vamos a buscar a las demás – Dijo Veronica mientras me llevaba a Arrastres por el brazo.
-Adiós – Dijo Jason yéndose de Allí.
Nos fuimos caminando hacia la casa de Crista, que seguramente ella sabría que hacer. En el camino nos encontramos a cierta persona que no esperábamos ver por esa calle.
-¿Te gusta? – Oí una voz gruesa pero femenina.
-¡Me encanta – Voltee para ver quién era, era Carol, llevaba unos jeans azul oscuro y una camiseta blanca que decía “Kiss Me Forever” llevaba un bolso gigante a rayas, de verdad que no conocía la ropa de Carol - ¿Qué le pasa tú voz y a dónde vas?.
- No lo sé, me puse afónica; voy camino a el estudio y me voy ya, hablamos en la noche. El pastel es todo tuyo.– Me dio un abrazo y se fue por la puerta.
-¡Gracias! – Grite antes de que cerrara la puerta, me fui a mi habitación para cambiarme el uniforme, me metí a la ducha por el calor que hacia en el colegio, me vestí sencilla unos shorts y una camiseta, baje para comer un pedazo de torta y conectarme a la pc, de seguro habría fotos sobre la pelea de Robert y Piero, porque yo no vi nada. Me fui a la pc donde como exactamente lo pensé, una chica de el último año había subido muchas fotos, Piero si que le había dado duro a Robert, me puse a ver la fotos que tenia Veronica, eran fotos de cuando habíamos empezado el año en el instituto, el álbum se llamaba “Heladería” ya que todas habíamos ido allí a pasar el rato, aunque no lo parecía, todas estábamos muy distanciadas, no todas, más que todo Roseleen, últimamente estaba mas seca, cosa que nos resultaba extraño en ella. Tocaron el timbre repetidas veces fui corriendo a abrir la puerta y era Veronica que estaba hecha, un charco de lagrimas, tenía el maquillaje arruinado por culpa de las lágrimas.
-¿¡Que te ha pasado!? – Pregunte histérica, pensé en cualquier cosa la tome del brazo para que entrara.
Veronica llevaba un pañuelo en la mano, que lo tenia manchado de delineador - ¡Es Robert! – Dijo mientras empezó a llorar tapándose la cara con el pañuelo.
-Cálmate y me cuentas todo con Claridad ¿Okay? Tengo que saber la razón por la cual tendré que acuchillarlo – Dije molesta, bueno, estaba furiosa, ese chico era un pesado, como todos.
Veronica se seco las lagrimas y se limpio la cara con el pañuelo, respiro profundo; llevaba los ojos totalmente hinchados y nariz roja – Robert me dijo que no quería verme mas nunca, que no le hablara, no lo mirara, y que yo era una zorra, una estúpida, me dijo que mis padres nunca amarían “la nueva persona” en la que me había convertido, que el nunca me amo y que...
Me levante del sofá, yéndome hasta mi habitación me puse unos jeans azules para ir directamente a la casa de Robert, me molesto muchísimo lo que le había dicho a Veronica.
Baje nuevamente, yo sabia donde vivía Robert, mi tío había sido abogado de su padre unas cuatro veces. Salí de la casa echa una furia, su casa quedaba a la vuelta de mí casa, ya cuando iba a llegar, Jason me detuvo, un chico de mi tamaño que llevaba el pelo corto y negro, tenia cara de niño pequeño lo que resultaba muy tierno, éramos amigos pero hablábamos pocas veces, en estas semanas no lo había visto por el colegio.
-Andy ¿A dónde ibas? – Dijo Abrazándome.
-A casa de Robert. – Dije Molesta
-¿Y eso? – Dijo el cruzando sus brazos.
-Bueno, se ha puesto de estúpido con Veronica.
El me miro seriamente – Pero si tú eres una chica y el no es nada caballeroso, obviamente, vas a salir golpeada de alli y ya sabes que sus padres son igual que el.
-¡Andy detente! – Dijo gritando Veronica, que venia corriendo hacia la dirección nuestra y de Jason.
-¿Por qué no nos vamos a tomar una coca cola? Y yo luego hablo con unos amigos para que le den una paliza. – Los amigos de Jason, no me agradaban mucho, solamente Ronald y Sammy.
Veronica se detuvo y miro a Jason.
-Veronica, tú maquillaje – Dijo Jason señalándole el rostro.
-Lo sé, estoy horrible. Andy detente, no vayas a cometer locuras. – Dijo Veronica que me jalo por el brazo – Vamos a buscar a las demás – Dijo Veronica mientras me llevaba a Arrastres por el brazo.
-Adiós – Dijo Jason yéndose de Allí.
Nos fuimos caminando hacia la casa de Crista, que seguramente ella sabría que hacer. En el camino nos encontramos a cierta persona que no esperábamos ver por esa calle.
sábado, 20 de marzo de 2010
Todos a la dirección.
Me abrí paso entre la multitud para seguir a Veronica, Cristal me tomo del brazo, que significaba que ella iria conmigo, fuimos en busca de Veronica, cuando la vimos estaba hablando con las profesoras, nos fuimos corriendo hasta a ellas, que al parecer todas estaban alteradas, las profesoras llamaron a los obreros para detener la pelea, nosotras nos fuimos detrás de los obreros, mientras estos separaban a Robert y a Piero.
Robert llevaba el ojo morado y otro golpe en la mejilla, Piero apenas llevaba la nariz rota, lo note por la sangre que salía de ella, mientras una de las profesoras le pasaba un pañuelo, nos acercamos hasta Piero, mientras se llevaban a Robert a Dirección.
-Ese imbécil – Dijo Cristal, siguiéndolo con la mirada.
-Es un idiota, Cris, no te estreses – Mire a Veronica que fue detrás de Robert.
Piero se quito el pañuelo de la nariz – Pobre Veronica, de seguro si estuviera aquí Diego, no se iría atrás de el.
-¿Diego, su hermano? – Pregunto Cristal.
-Claro ¿Cuál mas? Diego es como el padre de Veronica, ya que el suyo siempre está ocupado.
-Diego es guapísimo – Dijo Lila integrándose a la conversación.
-¡Lila! ¿De donde haz salido, y Rose? – Le pregunte a Lila, buscando con la mirada a Rose.
-No sé – Contesto Lila – Pero eso si, tengo algo que contarles.
-Pues habla. – Dijo Piero
La profesora de psicología se acercaba a nosotras, cosa que todos sabíamos, se iban a llevar a Piero a dirección. – Piero ¿Podrías acompañarme?
-Claro. – Dijo Piero totalmente seco, caminando con ella hacia su punto.
Vimos como se marchaban, al parecer Veronica, también estaba involucrada en el rollo.
-Cuentanos Lila – Dijo Cristal.
-Bueno, cuando ustedes se fueron yo estaba en dirección, cuando volvi acababa de salir, Robert decía que Piero lo había amenazado con una navaja y que Veronica se la escondió pero que luego la botaron, también dijo que Cristal comenzó la pelea.
Cristal abrió la boca en señal de sorpresa - ¡Ese gran hijo de su madre! Vive en su mundo de Don Quijote de la Mancha ¿O que?.
-No creo, que le hayan creído, sino ya hubieran venido a buscar a Cristal.
-Yo también pienso lo mismo – Dijo Lila – Pero, tal vez no le creyeron a Veronica, sabes que es muy nerviosa.
Tocaron el timbre en señal de que nos teníamos que marchar a nuestras casas, nos fuimos todas caminando y hasta nosotras vino Rose, que se había quedado hablando con una chica de otra sección. Cuando íbamos caminando pasamos por una heladería que jamás habíamos visto, obviamente, habíamos visto el lugar en construcción pero jamás supimos que se trataba de una heladería, Rose se acerco al aviso que decía que se inauguraría el próximo Sábado, nos sentamos en unos bancos en frente de la heladería.
-¿Vamos a la Inauguración? – Pregunto Cristal.
-Claro que sí e iremos a comprar ropa, obviamente nos prepararemos en casa de Rose.
-A mí padre no le va a parecer – Dijo Rose.
-¿A la casa de Veronica? – Pregunte yo.
-Creo que sí, bueno como sea iremos todas muy geniales – Dijo Lila, cómo siempre; Era una chica que iba de fiesta en fiesta, siempre divertida, su humor nunca cambiaba, solamente algunas veces.
-Me llego un mensaje – Dijo Cristal – Y es de Veronica – Ella comenzó a leerlo y cuando termino le reenvió otra cosa – Veronica me ha enviado que la esperemos aquí solamente está arreglando los asuntos, le pregunte a favor de quien y aún no ha respondido.
-Espero que sea a favor de Piero – Dijo Rose.
-Miren ya contesto – Cristal leyó el mensaje, como anteriormente lo hizo repitiendo todos los pasos – A favor de Piero, que raro.
-Al fin se dio de cuenta, de la plasta que es Robert. – Dijo Lila.
-Se salva que no nació como cucaracha – Dije yo – Porque lo hubiera hecho salsa.
Las chicas me miraron extrañadas.
-Que asco – Dijo Lila.
Seguimos platicando ahí un rato, hasta que al fin había aparecido Veronica, contándonos que ninguno de los dos “gano” pero que ambos serian suspendidos por tres días, le comentamos sobre la inauguración y que pensábamos prepararnos en su casa, ella asintió. Cada una de nosotras se fue a direcciones distintas.
Llegue a mi casa y Carol, no estaba por ningún lado, cosa que ahora no me resultaba extraño, fui a la cocina y me había encontrado con una sorpresa, que nunca pensé encontrar.
Robert llevaba el ojo morado y otro golpe en la mejilla, Piero apenas llevaba la nariz rota, lo note por la sangre que salía de ella, mientras una de las profesoras le pasaba un pañuelo, nos acercamos hasta Piero, mientras se llevaban a Robert a Dirección.
-Ese imbécil – Dijo Cristal, siguiéndolo con la mirada.
-Es un idiota, Cris, no te estreses – Mire a Veronica que fue detrás de Robert.
Piero se quito el pañuelo de la nariz – Pobre Veronica, de seguro si estuviera aquí Diego, no se iría atrás de el.
-¿Diego, su hermano? – Pregunto Cristal.
-Claro ¿Cuál mas? Diego es como el padre de Veronica, ya que el suyo siempre está ocupado.
-Diego es guapísimo – Dijo Lila integrándose a la conversación.
-¡Lila! ¿De donde haz salido, y Rose? – Le pregunte a Lila, buscando con la mirada a Rose.
-No sé – Contesto Lila – Pero eso si, tengo algo que contarles.
-Pues habla. – Dijo Piero
La profesora de psicología se acercaba a nosotras, cosa que todos sabíamos, se iban a llevar a Piero a dirección. – Piero ¿Podrías acompañarme?
-Claro. – Dijo Piero totalmente seco, caminando con ella hacia su punto.
Vimos como se marchaban, al parecer Veronica, también estaba involucrada en el rollo.
-Cuentanos Lila – Dijo Cristal.
-Bueno, cuando ustedes se fueron yo estaba en dirección, cuando volvi acababa de salir, Robert decía que Piero lo había amenazado con una navaja y que Veronica se la escondió pero que luego la botaron, también dijo que Cristal comenzó la pelea.
Cristal abrió la boca en señal de sorpresa - ¡Ese gran hijo de su madre! Vive en su mundo de Don Quijote de la Mancha ¿O que?.
-No creo, que le hayan creído, sino ya hubieran venido a buscar a Cristal.
-Yo también pienso lo mismo – Dijo Lila – Pero, tal vez no le creyeron a Veronica, sabes que es muy nerviosa.
Tocaron el timbre en señal de que nos teníamos que marchar a nuestras casas, nos fuimos todas caminando y hasta nosotras vino Rose, que se había quedado hablando con una chica de otra sección. Cuando íbamos caminando pasamos por una heladería que jamás habíamos visto, obviamente, habíamos visto el lugar en construcción pero jamás supimos que se trataba de una heladería, Rose se acerco al aviso que decía que se inauguraría el próximo Sábado, nos sentamos en unos bancos en frente de la heladería.
-¿Vamos a la Inauguración? – Pregunto Cristal.
-Claro que sí e iremos a comprar ropa, obviamente nos prepararemos en casa de Rose.
-A mí padre no le va a parecer – Dijo Rose.
-¿A la casa de Veronica? – Pregunte yo.
-Creo que sí, bueno como sea iremos todas muy geniales – Dijo Lila, cómo siempre; Era una chica que iba de fiesta en fiesta, siempre divertida, su humor nunca cambiaba, solamente algunas veces.
-Me llego un mensaje – Dijo Cristal – Y es de Veronica – Ella comenzó a leerlo y cuando termino le reenvió otra cosa – Veronica me ha enviado que la esperemos aquí solamente está arreglando los asuntos, le pregunte a favor de quien y aún no ha respondido.
-Espero que sea a favor de Piero – Dijo Rose.
-Miren ya contesto – Cristal leyó el mensaje, como anteriormente lo hizo repitiendo todos los pasos – A favor de Piero, que raro.
-Al fin se dio de cuenta, de la plasta que es Robert. – Dijo Lila.
-Se salva que no nació como cucaracha – Dije yo – Porque lo hubiera hecho salsa.
Las chicas me miraron extrañadas.
-Que asco – Dijo Lila.
Seguimos platicando ahí un rato, hasta que al fin había aparecido Veronica, contándonos que ninguno de los dos “gano” pero que ambos serian suspendidos por tres días, le comentamos sobre la inauguración y que pensábamos prepararnos en su casa, ella asintió. Cada una de nosotras se fue a direcciones distintas.
Llegue a mi casa y Carol, no estaba por ningún lado, cosa que ahora no me resultaba extraño, fui a la cocina y me había encontrado con una sorpresa, que nunca pensé encontrar.
jueves, 18 de marzo de 2010
Sopresas.
Ante la aparición de la “Fernández” todas miramos a Veronica, ella se había quedado mirando a la chica de pies a cabeza, sí, esa chica era Lucía llevaba el uniforme excelentemente bien planchado, limpio, iba bien arreglada por primera vez no la veía tan “Decente”, aunque muchos chicos decían que ella era muy hermosa, para mi solamente era simple y normal, obviamente Veronica era más bonita, y no porque fuera mí amiga sino porque lo era de verdad, tenia el pelo negro, casi hasta la cintura y liso, llevaba los ojos grandes y color castaños claros, siempre usaba un delineador oscuro, rondaba el metro sesenta como nosotras, Lucía empezó a presentarse y luego se sentó alejada de todos al lado de una chica que era totalmente distinta a ella, era tímida, no era tan bonita pero si mas bonita que Lucía, tenía el pelo rizado y siempre lo llevaba recogido, era una típica nerd, siempre iba sola, etc.
Manu, un chico de nuestra clase miro a Veronica, el sabía medio cuento sobre todo el rollo de Robert, Lucía y Veronica, en realidad todo el salón lo sabia, casi todo el colegio, excepto los chismosos, creo.
-Vero, este será el mejor año escolar de tú vida – Le dio un abrazo a Veronica, Manu era una gran persona y parte del grupo, era el mejor amigo de Lucas, Manu era moreno, mediano y un poco musculoso, tenia el cabello lizo y tenia un montón de pecas.
- Cállate, Manu, dices bobadas. – Dijo Veronica dejándose abrazar poniendo cara de enojada que luego se empezó a reír.
En todas las clases estuvimos hablando sobre Lucía, ese día después de todas las clases nos habíamos quedado un rato más en el colegio, casi nadie se iba temprano a su casa, se iban ya rondando las 6:00 y ese día eran las 5:38 obviamente aún habían algunas secciones en clase, pero ya a la mayoría los habían dejado libres.
-Chicas, odio tanto a Lucía, no sabía que era tan detestable, la odio, la odio, les juro que la odio.
En ese justo momento, pasó lo más inesperado, en realidad, la persona menos esperada, Robert, que se dio media vuelta para mirar a Veronica, se dirigió hasta nosotras, yo tome la mano de Veronica, sabía como era Veronica en estos casos, se ponía tan inferior.
-¿A caso haz dicho, Lucía? – Dijo Robert, pensé que Veronica iba a salir corriendo pero no fue así.
-Sí, he dicho Lucía, y sí, lo dije fue tu novia ¿Hay algún problema con ello?
Todas quedamos asombradas ante la reacción de Veronica.
-Sabes que, estoy harta, harta de que me ignores, harta de que me trates como si nunca hubiera pasado algo entre los dos – Dijo Veronica.
-Claro, Veronica, tuvimos historia, pero anda, todo fue una mentira y lo sabes bien – Le respondió el de mala gana
Estuve a punto de meterle una cachetada, pero creo que Cristal se adelanto.
-¡Se que no es mi asunto, pero no quiero que le hables asi a mi amiga! – Le dijo Crista que rápidamente retrocedió un paso.
Enseguida Manu y Lucas vinieron corriendo a nosotras que se situaron detrás de Veronica, por si acaso Robert intentaba algo en contra de Cristal, Robert se pasaba la mano por la mejilla, que le había quedado la mano de Cristal marcada, el era tan blanco que se notaba aún mas.
-Claro, ¿Mujeres al poder? Ah miren, ahí vienen los dos enanos repugnantes – Dijo Robert.
-¿Repugnantes? Repugnante eres tú, todo un imbécil, estúpido, y no me arrepiento, es la verdad. – Dijo Manu
-¿A quién llamas imbécil? – Robert quito a Veronica de su camino, miro a Lucas - ¿Te haz hecho pipi? – Luego miro a Manu – Imbécil eres tú por ir corriendo detrás de una mujer, estúpido eres tú por andar siempre detrás de Lucas, y no me arrepiento es la verdad.
-¡Que machista! – Dijo Lila.
Robert se volteo sin darle importancia a Lila, en ese momento llego Piero, un chico que estudiaba con nosotras pero que nunca se presentaba a clases por los juegos de fútbol, era otro amigo de Lucas y Manu.
-¿Qué hay? – Dijo Piero mirándonos a todos con una sonrisa, pero esa sonrisa se borro al ver nuestra cara de tensión.
-Anda, si llego el Vago, es que cada día el grupito de las niñas se hace más grandecito.
-¿A quién llamas niña? – Dijo Piero dándole un golpe en la cara que luego se le tiro encima para darle varios golpes en la cara.
Veronica se fue corriendo, sin nosotras ni siquiera saber a donde iría.
Manu, un chico de nuestra clase miro a Veronica, el sabía medio cuento sobre todo el rollo de Robert, Lucía y Veronica, en realidad todo el salón lo sabia, casi todo el colegio, excepto los chismosos, creo.
-Vero, este será el mejor año escolar de tú vida – Le dio un abrazo a Veronica, Manu era una gran persona y parte del grupo, era el mejor amigo de Lucas, Manu era moreno, mediano y un poco musculoso, tenia el cabello lizo y tenia un montón de pecas.
- Cállate, Manu, dices bobadas. – Dijo Veronica dejándose abrazar poniendo cara de enojada que luego se empezó a reír.
En todas las clases estuvimos hablando sobre Lucía, ese día después de todas las clases nos habíamos quedado un rato más en el colegio, casi nadie se iba temprano a su casa, se iban ya rondando las 6:00 y ese día eran las 5:38 obviamente aún habían algunas secciones en clase, pero ya a la mayoría los habían dejado libres.
-Chicas, odio tanto a Lucía, no sabía que era tan detestable, la odio, la odio, les juro que la odio.
En ese justo momento, pasó lo más inesperado, en realidad, la persona menos esperada, Robert, que se dio media vuelta para mirar a Veronica, se dirigió hasta nosotras, yo tome la mano de Veronica, sabía como era Veronica en estos casos, se ponía tan inferior.
-¿A caso haz dicho, Lucía? – Dijo Robert, pensé que Veronica iba a salir corriendo pero no fue así.
-Sí, he dicho Lucía, y sí, lo dije fue tu novia ¿Hay algún problema con ello?
Todas quedamos asombradas ante la reacción de Veronica.
-Sabes que, estoy harta, harta de que me ignores, harta de que me trates como si nunca hubiera pasado algo entre los dos – Dijo Veronica.
-Claro, Veronica, tuvimos historia, pero anda, todo fue una mentira y lo sabes bien – Le respondió el de mala gana
Estuve a punto de meterle una cachetada, pero creo que Cristal se adelanto.
-¡Se que no es mi asunto, pero no quiero que le hables asi a mi amiga! – Le dijo Crista que rápidamente retrocedió un paso.
Enseguida Manu y Lucas vinieron corriendo a nosotras que se situaron detrás de Veronica, por si acaso Robert intentaba algo en contra de Cristal, Robert se pasaba la mano por la mejilla, que le había quedado la mano de Cristal marcada, el era tan blanco que se notaba aún mas.
-Claro, ¿Mujeres al poder? Ah miren, ahí vienen los dos enanos repugnantes – Dijo Robert.
-¿Repugnantes? Repugnante eres tú, todo un imbécil, estúpido, y no me arrepiento, es la verdad. – Dijo Manu
-¿A quién llamas imbécil? – Robert quito a Veronica de su camino, miro a Lucas - ¿Te haz hecho pipi? – Luego miro a Manu – Imbécil eres tú por ir corriendo detrás de una mujer, estúpido eres tú por andar siempre detrás de Lucas, y no me arrepiento es la verdad.
-¡Que machista! – Dijo Lila.
Robert se volteo sin darle importancia a Lila, en ese momento llego Piero, un chico que estudiaba con nosotras pero que nunca se presentaba a clases por los juegos de fútbol, era otro amigo de Lucas y Manu.
-¿Qué hay? – Dijo Piero mirándonos a todos con una sonrisa, pero esa sonrisa se borro al ver nuestra cara de tensión.
-Anda, si llego el Vago, es que cada día el grupito de las niñas se hace más grandecito.
-¿A quién llamas niña? – Dijo Piero dándole un golpe en la cara que luego se le tiro encima para darle varios golpes en la cara.
Veronica se fue corriendo, sin nosotras ni siquiera saber a donde iría.
miércoles, 17 de marzo de 2010
Lunes.
Veronica y yo bajamos hasta la primera planta para abrir la puerta, estábamos contentas pero no del todo, aún faltaban preguntas sin respuestas y todo esto se acababa hoy.
-Tengo miedo, no le abras – Me dijo Veronica agarrándome por el brazo nuevamente.
-No seas dramática. – Le dije yo caminando hasta la puerta, tocando la manilla.
-Te lo dije…- Me dijo ella soltándome y alejándose de mi.
-Si no ha pasado nada – Abrí la puerta, y allí en frente de mi estaba Carol, que no aparentaba estar muy bien, no hice escándalo ni me anime mucho, ya sabia las intenciones en las que venia, mas bien me enoje, al verla de frente.
-¿Me tarde mucho? – Empezó a decir Carol entrando a la casa con un olor a Cerveza terrible, la observe mientras se tambaleaba yendo hasta la cocina, no pensaba hacer nada, me había preocupado toda la tarde, solamente para darme cuenta de que había estado en un bar o lo que sea.
-¿Dónde estuviste? – Dijo Veronica, con un tono de voz débil.
-En casa de Sheila, o sea, es obvio.
-Pero…¿Sheila y tú? – Empecé a decirle, comencé a recordar lo que había sucedido en la mañana, estaba totalmente confusa, pero ya sabia por donde iba la cosa.
-Claro que no, tonta. – Carol se dio media vuelta – Sheila y yo somos amigas, no las mejores, pero somos amigas, es normal, tía, o sea, mentir, sabía que no me dejarías ir, asique te mentí, pero Don’t worry, yo estoy bien. – Ella se empezó a reír, tanto que se tiro al piso - ¿Me oíste? Hablando Ingles – Comenzó a soltar grandes carcajadas.
Veronica me miraba con los ojos como platos, cómo siempre. – Mi papá me vino a buscar ya, adiós Andy. – Me dio un abrazo saliendo rápidamente de la casa.
-¿Ves? Espantas a mis amigas, Carol no es gracioso, no soy tú madre para decirte lo que no y lo que sí, podías ir pero no me gusta que me hayas mentido, ahora no sé que pensar de ti – Subí hasta la habitación intentando dormir toda la noche, mañana era lunes.
Termine durmiéndome tarde y al igual me desperté tarde, me levante y me lave la cara, me fije en el reloj, eran las 11:06 A.M, sin ni siquiera desayunar, me bañe y me puse el uniforme, bajando para beberme aunque sea un vaso de jugo. Fui sigilosamente hasta la habitación de Carol, ella aún estaba durmiendo, le puse el despertador a las 4 ya que a esa hora se suponía que ella tenía que hacer unas cosas en el estudio.
Cristal paso buscándome y nos fuimos juntas al colegio, contándole todo lo que me había pasado el fin de semana, al llegar a el colegio, aún no habíamos entrado, ni siquiera habían tocado el timbre, Lila se dirigió hasta mí dándome un fuerte abrazo animada.
-¿Al final que sucedió? – Pregunto Lila, que más atrás venia Rose con el teléfono.
-Bueno, Carol llego a la casa borracha, todo fue una mentira – Dije yo intentando disimular, la depresión que tenia por dentro.
-Ah…bueno. – Dijo Lila con seriedad.
-Bueno, de seguro tenia miedo tú sabes – Dijo Rose integrándose a nuestro pequeño grupito de charla.
-Lo que sea que diga…pero, la pobre Veronica se fue espantada de la casa, es que cuando se emborracha se pone loquita – Dije yo recordando la casa de horror que tenia Veronica.
-Ahí viene Lucía – Dijo Rose, yo mire los pasos de Lucía, como caminaba su pelo y seguía sin entender, ¿Qué tiene Lucía, que Veronica No? Es inexplicable.
-Hola, mis hermosuras – Dijo Veronica dándonos un abrazo a cada uno – Que asco, ahí está Lucía – Ella le echo una mirada.
-Veronica, pensé que hoy ni te me acercarías por lo que paso ayer.
-Tranquila, solamente fue impresión de cinco minutos, después de eso me arrepentí de haberme ido de tu casa, es que Veronica actuaba como una muñeca malvada, o sea, como chucky, tú sabes.
Todas comenzamos a reír en ese momento llego Lucas.
-Hola. – Nos dijo a todas. – Veronica, creo que tenemos que hablar.
-Sí, claro, en receso ¿Te parece?.
-Si, me parece genial.
Sonó el timbre, en estos casos los alumnos se empezaban a alborotar buscando a sus profesores, nosotras ya teníamos en la mira a nuestra profesora de Matemáticas, nos dirigimos hasta el salón, como habitualmente lo hacíamos, sacábamos el cuaderno, lápiz etc, así pasaban las clases, pero hoy no fue así, hoy había un cambio que a ninguna de nosotras nos pareció, genial, como a los otros chicos, a segunda hora en clase de Química, el profesor se levanto para darnos un anuncio.
-Bueno, quiero agregarles que hoy una nueva alumna se integrara a la clase…- Daniel, lo interrumpió en ese momento.
-¿Solamente a química o a nuestro salón, me explico?. – Empezó a decir Daniel.
-A la clase, a el salón a ustedes ¿Me explico, yo?. – Dijo el profesor.
-¿Y quién será nuestra compañera? – Pregunto Cristal.
-A eso oy, ya puede pasar Señorita Fernández.
Nosotras, nos quedamos sorprendidas ante lo que estaba ahí, este seria uno de los peores años que pasaríamos, ahora todo había empeorado, no del todo, tal vez esto podía tener una pizca de diversión, aunque yo suponía que esto haria a partir de hoy, una división en el salon de clases y nosotros.
-Tengo miedo, no le abras – Me dijo Veronica agarrándome por el brazo nuevamente.
-No seas dramática. – Le dije yo caminando hasta la puerta, tocando la manilla.
-Te lo dije…- Me dijo ella soltándome y alejándose de mi.
-Si no ha pasado nada – Abrí la puerta, y allí en frente de mi estaba Carol, que no aparentaba estar muy bien, no hice escándalo ni me anime mucho, ya sabia las intenciones en las que venia, mas bien me enoje, al verla de frente.
-¿Me tarde mucho? – Empezó a decir Carol entrando a la casa con un olor a Cerveza terrible, la observe mientras se tambaleaba yendo hasta la cocina, no pensaba hacer nada, me había preocupado toda la tarde, solamente para darme cuenta de que había estado en un bar o lo que sea.
-¿Dónde estuviste? – Dijo Veronica, con un tono de voz débil.
-En casa de Sheila, o sea, es obvio.
-Pero…¿Sheila y tú? – Empecé a decirle, comencé a recordar lo que había sucedido en la mañana, estaba totalmente confusa, pero ya sabia por donde iba la cosa.
-Claro que no, tonta. – Carol se dio media vuelta – Sheila y yo somos amigas, no las mejores, pero somos amigas, es normal, tía, o sea, mentir, sabía que no me dejarías ir, asique te mentí, pero Don’t worry, yo estoy bien. – Ella se empezó a reír, tanto que se tiro al piso - ¿Me oíste? Hablando Ingles – Comenzó a soltar grandes carcajadas.
Veronica me miraba con los ojos como platos, cómo siempre. – Mi papá me vino a buscar ya, adiós Andy. – Me dio un abrazo saliendo rápidamente de la casa.
-¿Ves? Espantas a mis amigas, Carol no es gracioso, no soy tú madre para decirte lo que no y lo que sí, podías ir pero no me gusta que me hayas mentido, ahora no sé que pensar de ti – Subí hasta la habitación intentando dormir toda la noche, mañana era lunes.
Termine durmiéndome tarde y al igual me desperté tarde, me levante y me lave la cara, me fije en el reloj, eran las 11:06 A.M, sin ni siquiera desayunar, me bañe y me puse el uniforme, bajando para beberme aunque sea un vaso de jugo. Fui sigilosamente hasta la habitación de Carol, ella aún estaba durmiendo, le puse el despertador a las 4 ya que a esa hora se suponía que ella tenía que hacer unas cosas en el estudio.
Cristal paso buscándome y nos fuimos juntas al colegio, contándole todo lo que me había pasado el fin de semana, al llegar a el colegio, aún no habíamos entrado, ni siquiera habían tocado el timbre, Lila se dirigió hasta mí dándome un fuerte abrazo animada.
-¿Al final que sucedió? – Pregunto Lila, que más atrás venia Rose con el teléfono.
-Bueno, Carol llego a la casa borracha, todo fue una mentira – Dije yo intentando disimular, la depresión que tenia por dentro.
-Ah…bueno. – Dijo Lila con seriedad.
-Bueno, de seguro tenia miedo tú sabes – Dijo Rose integrándose a nuestro pequeño grupito de charla.
-Lo que sea que diga…pero, la pobre Veronica se fue espantada de la casa, es que cuando se emborracha se pone loquita – Dije yo recordando la casa de horror que tenia Veronica.
-Ahí viene Lucía – Dijo Rose, yo mire los pasos de Lucía, como caminaba su pelo y seguía sin entender, ¿Qué tiene Lucía, que Veronica No? Es inexplicable.
-Hola, mis hermosuras – Dijo Veronica dándonos un abrazo a cada uno – Que asco, ahí está Lucía – Ella le echo una mirada.
-Veronica, pensé que hoy ni te me acercarías por lo que paso ayer.
-Tranquila, solamente fue impresión de cinco minutos, después de eso me arrepentí de haberme ido de tu casa, es que Veronica actuaba como una muñeca malvada, o sea, como chucky, tú sabes.
Todas comenzamos a reír en ese momento llego Lucas.
-Hola. – Nos dijo a todas. – Veronica, creo que tenemos que hablar.
-Sí, claro, en receso ¿Te parece?.
-Si, me parece genial.
Sonó el timbre, en estos casos los alumnos se empezaban a alborotar buscando a sus profesores, nosotras ya teníamos en la mira a nuestra profesora de Matemáticas, nos dirigimos hasta el salón, como habitualmente lo hacíamos, sacábamos el cuaderno, lápiz etc, así pasaban las clases, pero hoy no fue así, hoy había un cambio que a ninguna de nosotras nos pareció, genial, como a los otros chicos, a segunda hora en clase de Química, el profesor se levanto para darnos un anuncio.
-Bueno, quiero agregarles que hoy una nueva alumna se integrara a la clase…- Daniel, lo interrumpió en ese momento.
-¿Solamente a química o a nuestro salón, me explico?. – Empezó a decir Daniel.
-A la clase, a el salón a ustedes ¿Me explico, yo?. – Dijo el profesor.
-¿Y quién será nuestra compañera? – Pregunto Cristal.
-A eso oy, ya puede pasar Señorita Fernández.
Nosotras, nos quedamos sorprendidas ante lo que estaba ahí, este seria uno de los peores años que pasaríamos, ahora todo había empeorado, no del todo, tal vez esto podía tener una pizca de diversión, aunque yo suponía que esto haria a partir de hoy, una división en el salon de clases y nosotros.
lunes, 15 de marzo de 2010
Dia Agitado I.
No había nadie en la sala y me había comenzado a preocupar.
-¡Carol! – Comencé a gritar repetidas veces.
-¡¿Qué pasa!? – Dijo Lila acercándose a mí.
-¡Qué no encuentro a Carol? – Seguí caminando por todos lados desesperada sin encontrar a Carol.
Rose se acerco a nosotras sin decir ninguna palabra.
-Calma – Dijo Lila – Vamos a su habitación - Dijo esto último y se dirigió hasta las escaleras donde iba caminando silenciosamente.
-No estás en una película. – Dijo Rose mientras la seguía, volteo para verme - ¿Miedo?.
-Sí. – Le respondí yo.
Las dos siguieron caminando, oí como tocaban la puerta y luego abrió, no oi mas nada después de cinco minutos después Rose y Lila bajaron rápidamente.
-No esta ahí. – Dijo Lila que me miraba con lástima.
-Lila tenemos que irnos…- Dijo Roseleen mirando su móvil. – No quiero dejarte – me miro – pero es que se me hace muy tarde, Lila y yo hemos quedado con nuestros padres. – Me abrazo - ¿Te Quiero Mucho, vale?.
Lila me abrazo luego de que Rose se alejara yéndose hasta la puerta, las dos chicas habían salido de la casa. Me senté en el piso hundiendo la cabeza entre mis manos, llorando por Carol, pensé hasta en lo más imposible, lo más cruel, lo peor que le podía haber pasado o se estaría haciendo ahora, pensé en cosas horrendas que no quería que pasaran, había actuado con inmadurez, llorando no iba a resolver nada de lo que estaba pasando, alguien tenía que ayudarme y sabia cual era esa persona; me levante con la voluntad que no había tenido antes y Salí trotando desde la Sala hasta el teléfono local de la casa marque rápidamente los números, sonaba ocupado y deje un mensaje de voz. “Te necesito urgente, podrías venir a mi casa no sé si Lila o Rose te han mandado un mensaje, pero necesito que vengas es urgente, gracias.” Después me senté en el sofá pensando en los mil lugares donde podría estar Carol, aproximadamente había pasado media hora, eran las Cuatro de la tarde, el tiempo había pasado volando, me levante para irme a preparar una ensalada porqué era lo único que sabia hacer, en ese momento había sonado el timbre, fui corriendo en el camino me caí pero no ocurrió nada, abrí la puerta y era Veronica.
-¡Hola! – Dijo ella animada – Oías horrible por teléfono pensé que te había pasado algo triste, te esperaba con los ojos llenos de lagrimas – Ella sonrió ante su propia broma.
La mire con seriedad y ahí entendió la gravedad de lo que estaba pasando – Pasa. – Dije quitándome de la puerta dándole espacio a Veronica.
-Bueno, dime que pasó. – Ella se dirigió hasta el mueble acostándose ahí. - ¿Y Carol?.
-Carol es el problema. – Me acerque hasta el mueble para hablar mejor – Ha desaparecido, pensé que ya Lila te lo había contado.
-¿Y que más? – ella se incorporo de el mueble sentándose, interesada en la conversación.
Le conté todo lo que había pasado desde el primer momento en el que me levante, incluso me pidió detalles sobre la sección de fotos de ayer, eso sí tenia Veronica, uno nunca podía dejar de hablar con ella, siempre sacábamos un tema de interés.
-¿Más o menos quieres que te ayude a buscar a Carol? – Pregunto Veronica.
-Exactamente, Lila y Rose se han tenido que ir.
-Bueno, es que tenemos la misma edad ¿Verdad? O sea, tenemos la misma mente, lo que haría yo lo harías tú, si a ti no se te ocurre nada a mi tampoco.
-Que consuelo me das Veronica.
-Espera ¿Y si llamamos a Lucas?.
-Claro, claro los llamamos y terminamos haciendo una fiesta – dije sarcástica.
-En estos casos Lucas puede ser muy serio – Dijo ella asintiendo con la cabeza.
-Bueno, llámalo. – Dije yo sentándome en el sofá.
Veronica saco el teléfono de el bolsillo y marco rápidamente los números. - ¿Hola? Sí, mira Lucas si podrías venir a casa de Andy, es por una urgencia, ah, de acuerdo, bueno entonces, adiós.– Corto el teléfono y volvió a metérselo al bolsillo delantero de los jeans.
-¿Qué te dijo?.
-Me dijo que no podía venir porque estaba jugando fútbol – Me miro desanimada - ¿Y si pones música y nos ponemos a cantar?
Yo reí, Veronica decía unas tantas cosas incoherentes que daban gracia, después de un gran rato Veronica y yo fuimos a la panadería a comprar panes para cenar, Veronica ya lo tenia arreglado con sus padres para quedarse hasta la hora que fuera necesaria, eran muy compresivos, ya había anochecido y a mí me seguía preocupando Carol, estábamos en la sala viendo televisión como siempre en eso, a Veronica le sonó el teléfono, era un mensaje, no podía ver el teléfono pero si podía ver su expresión que era una mezcla de sorpresa y felicidad, ella escribió en el teléfono, al parecer estaba respondiendo el mensaje, luego me miro con una sonrisa.
-¡Robert me acaba de enviar un mensaje! – Se incorporo y empezó a dar brincos por la sala.
-¿Qué te envió? – Le pregunte con un tono animado.
-Me dijo que mañana teníamos que hablar de unas cosas importantes pero que no me preocupara nada, que no era nada malo, según desde su punto de vista, le respondí que muy bien y eso tú sabes, sabia que no me olvidaría.
-Pues, tienes que hacerte de rogar, que te bese los pies el, no tú.
-Exactamente, cuando me hable seré sequísima con el te lo juro.
-Mas te vale – La mire amenazante.
-Pero si me sigues mirando así le terminare besando los pies, no entiendo porque nadie me besa los pies como a el le hacen. – Se volvió a sentar en el mueble.
-Claro que no, tus admiradores son mas…¿Cómo se dice?
-Si no sabes tú, menos se yo.
Ambas reímos, pero la sonrisa se borro hasta que alguien tocaba la puerta con rapidez. Veronica me miro con los ojos como platos y a su vez pude percibir esa mirada de miedo que tenían todos, me agarro el brazo apretándolo fuerte.
-Calma – susurre yo, al igual que ella, yo también estaba asustada, nadie en la casa tocaba la puerta, siempre se decidían por ir a tocar el timbre. Me levante del sofá, Veronica hizo que aún seguía agarrándome por el brazo, fuimos hasta la segunda planta para ver por la ventana, no pudimos creer lo que veíamos, mire a Veronica que me miraba impresionada me dejo tomar por el brazo, al parecer estaba tan sorprendida como yo, bajamos rápidamente hasta la primera planta para abrir la puerta.
-¡Carol! – Comencé a gritar repetidas veces.
-¡¿Qué pasa!? – Dijo Lila acercándose a mí.
-¡Qué no encuentro a Carol? – Seguí caminando por todos lados desesperada sin encontrar a Carol.
Rose se acerco a nosotras sin decir ninguna palabra.
-Calma – Dijo Lila – Vamos a su habitación - Dijo esto último y se dirigió hasta las escaleras donde iba caminando silenciosamente.
-No estás en una película. – Dijo Rose mientras la seguía, volteo para verme - ¿Miedo?.
-Sí. – Le respondí yo.
Las dos siguieron caminando, oí como tocaban la puerta y luego abrió, no oi mas nada después de cinco minutos después Rose y Lila bajaron rápidamente.
-No esta ahí. – Dijo Lila que me miraba con lástima.
-Lila tenemos que irnos…- Dijo Roseleen mirando su móvil. – No quiero dejarte – me miro – pero es que se me hace muy tarde, Lila y yo hemos quedado con nuestros padres. – Me abrazo - ¿Te Quiero Mucho, vale?.
Lila me abrazo luego de que Rose se alejara yéndose hasta la puerta, las dos chicas habían salido de la casa. Me senté en el piso hundiendo la cabeza entre mis manos, llorando por Carol, pensé hasta en lo más imposible, lo más cruel, lo peor que le podía haber pasado o se estaría haciendo ahora, pensé en cosas horrendas que no quería que pasaran, había actuado con inmadurez, llorando no iba a resolver nada de lo que estaba pasando, alguien tenía que ayudarme y sabia cual era esa persona; me levante con la voluntad que no había tenido antes y Salí trotando desde la Sala hasta el teléfono local de la casa marque rápidamente los números, sonaba ocupado y deje un mensaje de voz. “Te necesito urgente, podrías venir a mi casa no sé si Lila o Rose te han mandado un mensaje, pero necesito que vengas es urgente, gracias.” Después me senté en el sofá pensando en los mil lugares donde podría estar Carol, aproximadamente había pasado media hora, eran las Cuatro de la tarde, el tiempo había pasado volando, me levante para irme a preparar una ensalada porqué era lo único que sabia hacer, en ese momento había sonado el timbre, fui corriendo en el camino me caí pero no ocurrió nada, abrí la puerta y era Veronica.
-¡Hola! – Dijo ella animada – Oías horrible por teléfono pensé que te había pasado algo triste, te esperaba con los ojos llenos de lagrimas – Ella sonrió ante su propia broma.
La mire con seriedad y ahí entendió la gravedad de lo que estaba pasando – Pasa. – Dije quitándome de la puerta dándole espacio a Veronica.
-Bueno, dime que pasó. – Ella se dirigió hasta el mueble acostándose ahí. - ¿Y Carol?.
-Carol es el problema. – Me acerque hasta el mueble para hablar mejor – Ha desaparecido, pensé que ya Lila te lo había contado.
-¿Y que más? – ella se incorporo de el mueble sentándose, interesada en la conversación.
Le conté todo lo que había pasado desde el primer momento en el que me levante, incluso me pidió detalles sobre la sección de fotos de ayer, eso sí tenia Veronica, uno nunca podía dejar de hablar con ella, siempre sacábamos un tema de interés.
-¿Más o menos quieres que te ayude a buscar a Carol? – Pregunto Veronica.
-Exactamente, Lila y Rose se han tenido que ir.
-Bueno, es que tenemos la misma edad ¿Verdad? O sea, tenemos la misma mente, lo que haría yo lo harías tú, si a ti no se te ocurre nada a mi tampoco.
-Que consuelo me das Veronica.
-Espera ¿Y si llamamos a Lucas?.
-Claro, claro los llamamos y terminamos haciendo una fiesta – dije sarcástica.
-En estos casos Lucas puede ser muy serio – Dijo ella asintiendo con la cabeza.
-Bueno, llámalo. – Dije yo sentándome en el sofá.
Veronica saco el teléfono de el bolsillo y marco rápidamente los números. - ¿Hola? Sí, mira Lucas si podrías venir a casa de Andy, es por una urgencia, ah, de acuerdo, bueno entonces, adiós.– Corto el teléfono y volvió a metérselo al bolsillo delantero de los jeans.
-¿Qué te dijo?.
-Me dijo que no podía venir porque estaba jugando fútbol – Me miro desanimada - ¿Y si pones música y nos ponemos a cantar?
Yo reí, Veronica decía unas tantas cosas incoherentes que daban gracia, después de un gran rato Veronica y yo fuimos a la panadería a comprar panes para cenar, Veronica ya lo tenia arreglado con sus padres para quedarse hasta la hora que fuera necesaria, eran muy compresivos, ya había anochecido y a mí me seguía preocupando Carol, estábamos en la sala viendo televisión como siempre en eso, a Veronica le sonó el teléfono, era un mensaje, no podía ver el teléfono pero si podía ver su expresión que era una mezcla de sorpresa y felicidad, ella escribió en el teléfono, al parecer estaba respondiendo el mensaje, luego me miro con una sonrisa.
-¡Robert me acaba de enviar un mensaje! – Se incorporo y empezó a dar brincos por la sala.
-¿Qué te envió? – Le pregunte con un tono animado.
-Me dijo que mañana teníamos que hablar de unas cosas importantes pero que no me preocupara nada, que no era nada malo, según desde su punto de vista, le respondí que muy bien y eso tú sabes, sabia que no me olvidaría.
-Pues, tienes que hacerte de rogar, que te bese los pies el, no tú.
-Exactamente, cuando me hable seré sequísima con el te lo juro.
-Mas te vale – La mire amenazante.
-Pero si me sigues mirando así le terminare besando los pies, no entiendo porque nadie me besa los pies como a el le hacen. – Se volvió a sentar en el mueble.
-Claro que no, tus admiradores son mas…¿Cómo se dice?
-Si no sabes tú, menos se yo.
Ambas reímos, pero la sonrisa se borro hasta que alguien tocaba la puerta con rapidez. Veronica me miro con los ojos como platos y a su vez pude percibir esa mirada de miedo que tenían todos, me agarro el brazo apretándolo fuerte.
-Calma – susurre yo, al igual que ella, yo también estaba asustada, nadie en la casa tocaba la puerta, siempre se decidían por ir a tocar el timbre. Me levante del sofá, Veronica hizo que aún seguía agarrándome por el brazo, fuimos hasta la segunda planta para ver por la ventana, no pudimos creer lo que veíamos, mire a Veronica que me miraba impresionada me dejo tomar por el brazo, al parecer estaba tan sorprendida como yo, bajamos rápidamente hasta la primera planta para abrir la puerta.
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