Veronica y yo bajamos hasta la primera planta para abrir la puerta, estábamos contentas pero no del todo, aún faltaban preguntas sin respuestas y todo esto se acababa hoy.
-Tengo miedo, no le abras – Me dijo Veronica agarrándome por el brazo nuevamente.
-No seas dramática. – Le dije yo caminando hasta la puerta, tocando la manilla.
-Te lo dije…- Me dijo ella soltándome y alejándose de mi.
-Si no ha pasado nada – Abrí la puerta, y allí en frente de mi estaba Carol, que no aparentaba estar muy bien, no hice escándalo ni me anime mucho, ya sabia las intenciones en las que venia, mas bien me enoje, al verla de frente.
-¿Me tarde mucho? – Empezó a decir Carol entrando a la casa con un olor a Cerveza terrible, la observe mientras se tambaleaba yendo hasta la cocina, no pensaba hacer nada, me había preocupado toda la tarde, solamente para darme cuenta de que había estado en un bar o lo que sea.
-¿Dónde estuviste? – Dijo Veronica, con un tono de voz débil.
-En casa de Sheila, o sea, es obvio.
-Pero…¿Sheila y tú? – Empecé a decirle, comencé a recordar lo que había sucedido en la mañana, estaba totalmente confusa, pero ya sabia por donde iba la cosa.
-Claro que no, tonta. – Carol se dio media vuelta – Sheila y yo somos amigas, no las mejores, pero somos amigas, es normal, tía, o sea, mentir, sabía que no me dejarías ir, asique te mentí, pero Don’t worry, yo estoy bien. – Ella se empezó a reír, tanto que se tiro al piso - ¿Me oíste? Hablando Ingles – Comenzó a soltar grandes carcajadas.
Veronica me miraba con los ojos como platos, cómo siempre. – Mi papá me vino a buscar ya, adiós Andy. – Me dio un abrazo saliendo rápidamente de la casa.
-¿Ves? Espantas a mis amigas, Carol no es gracioso, no soy tú madre para decirte lo que no y lo que sí, podías ir pero no me gusta que me hayas mentido, ahora no sé que pensar de ti – Subí hasta la habitación intentando dormir toda la noche, mañana era lunes.
Termine durmiéndome tarde y al igual me desperté tarde, me levante y me lave la cara, me fije en el reloj, eran las 11:06 A.M, sin ni siquiera desayunar, me bañe y me puse el uniforme, bajando para beberme aunque sea un vaso de jugo. Fui sigilosamente hasta la habitación de Carol, ella aún estaba durmiendo, le puse el despertador a las 4 ya que a esa hora se suponía que ella tenía que hacer unas cosas en el estudio.
Cristal paso buscándome y nos fuimos juntas al colegio, contándole todo lo que me había pasado el fin de semana, al llegar a el colegio, aún no habíamos entrado, ni siquiera habían tocado el timbre, Lila se dirigió hasta mí dándome un fuerte abrazo animada.
-¿Al final que sucedió? – Pregunto Lila, que más atrás venia Rose con el teléfono.
-Bueno, Carol llego a la casa borracha, todo fue una mentira – Dije yo intentando disimular, la depresión que tenia por dentro.
-Ah…bueno. – Dijo Lila con seriedad.
-Bueno, de seguro tenia miedo tú sabes – Dijo Rose integrándose a nuestro pequeño grupito de charla.
-Lo que sea que diga…pero, la pobre Veronica se fue espantada de la casa, es que cuando se emborracha se pone loquita – Dije yo recordando la casa de horror que tenia Veronica.
-Ahí viene Lucía – Dijo Rose, yo mire los pasos de Lucía, como caminaba su pelo y seguía sin entender, ¿Qué tiene Lucía, que Veronica No? Es inexplicable.
-Hola, mis hermosuras – Dijo Veronica dándonos un abrazo a cada uno – Que asco, ahí está Lucía – Ella le echo una mirada.
-Veronica, pensé que hoy ni te me acercarías por lo que paso ayer.
-Tranquila, solamente fue impresión de cinco minutos, después de eso me arrepentí de haberme ido de tu casa, es que Veronica actuaba como una muñeca malvada, o sea, como chucky, tú sabes.
Todas comenzamos a reír en ese momento llego Lucas.
-Hola. – Nos dijo a todas. – Veronica, creo que tenemos que hablar.
-Sí, claro, en receso ¿Te parece?.
-Si, me parece genial.
Sonó el timbre, en estos casos los alumnos se empezaban a alborotar buscando a sus profesores, nosotras ya teníamos en la mira a nuestra profesora de Matemáticas, nos dirigimos hasta el salón, como habitualmente lo hacíamos, sacábamos el cuaderno, lápiz etc, así pasaban las clases, pero hoy no fue así, hoy había un cambio que a ninguna de nosotras nos pareció, genial, como a los otros chicos, a segunda hora en clase de Química, el profesor se levanto para darnos un anuncio.
-Bueno, quiero agregarles que hoy una nueva alumna se integrara a la clase…- Daniel, lo interrumpió en ese momento.
-¿Solamente a química o a nuestro salón, me explico?. – Empezó a decir Daniel.
-A la clase, a el salón a ustedes ¿Me explico, yo?. – Dijo el profesor.
-¿Y quién será nuestra compañera? – Pregunto Cristal.
-A eso oy, ya puede pasar Señorita Fernández.
Nosotras, nos quedamos sorprendidas ante lo que estaba ahí, este seria uno de los peores años que pasaríamos, ahora todo había empeorado, no del todo, tal vez esto podía tener una pizca de diversión, aunque yo suponía que esto haria a partir de hoy, una división en el salon de clases y nosotros.
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