sábado, 27 de marzo de 2010

Desconocidos.

Era Lucía y no solo eso, sino que iba con un chico, era de su tamaño, moreno y llevaba el pelo castaño, en mi opinión horrible. Veronica comenzó a darme manotazos suaves en el brazo para que mirara, obviamente le respondí con uno mas fuerte.
-No puedo creerlo – Dijo Ella susurrando.
Lucía estaba a una distancia lo bastante lejos para que pudiéramos espiarla, ellos dos estaban parados en una acera, estaban hablando animadamente porque Lucía no paraba de reírse, llevaba una minifalda negra y una blusa de tirantes fucsia, unos tenis del mismo color que su blusa y el pelo lo llevaba recogido. Veronica, saco su teléfono, yo sabia lo que estaba planeando, empezó a tomar fotos.

-Veronica, con eso Robert solamente te dirá metida, sabes que es un arrogante – le dije mientras miraba a otra dirección, había poca gente en la calle, pude notar como había un chico que parecía que estuviera llorando, me acerque a el ni siquiera Veronica se dio de cuenta que me iba alejando; el chico estaba sentado en una banca en frente de la misma heladería que iban a inaugurar , no dude en hablarle; era delgado, su color de piel era pálido, llevaba el cabello negro, largo y liso, tenía la nariz roja y los ojos iguales, había adivinado ante mi especulación.
-¿Te encuentras bien? – Pregunte sentándome a su lado.
El simplemente me ignoro, yo me quede sentada ahí mientras observaba como Veronica seguía mirando a Lucía.
-¿No te ha pasado que tienes algo en tú vida y al día siguiente desvanece como si nada? – Dijo El chico, tenía una voz triste y a la vez parecía un poco amargado.
-Sí, pero me paso hace mucho tiempo – Dije yo intentando no recordar varias cosas, intentando concentrarme en el problema que tenia el chico.
-Que suerte. Hace poco acaba de morir mi perro.
-Lo siento mucho. – Le dije yo. El chico parecía ser nuevo en el pueblo porque nunca lo había visto. - ¿Eres nuevo? – le pregunte.
-Sí, me llamo Cristopher – Dijo el Dándome la mano.
Yo la tome – Yo soy Andrea, pero puedes decirme Andy o como te plazca.
-Es un placer Andrea. – Ante la carretera se detuvo una camioneta Ford último modelo color plateado. – Bueno me tengo que ir, nos vemos. – Se levanto subiéndose en la camioneta, que arranco rápidamente, pude ver a Veronica que venia trotando hasta mi dirección.
-Te he visto, pero tienes que ver esto – Me mostró su teléfono en el que llevaba fotos de Lucía besándose con el moreno, que obviamente me había olvidado.
-Robert va a…¿Agradecértelo? – Dije yo mirando las seis fotos que había en su celular, se veían claras para ser ya de noche.
-¿Quién era el chico? – Se sentó Veronica a mi lado.
-Se llama Cristopher.
-Es muy lindo – Dijo Veronica - ¿Sabes que? Tengo ganas de irme a mí casa.
-Yo también – Le dije yo.
Ambas nos levantamos y nos despedimos con un abrazo yendo cada una a sus casas, el trayecto se me hizo corto pensando en las pocas y grandiosas cosas que habían pasado hoy. Al llegar a casa, estaba Carol hablando con Nally en la sala de estar, pase a saludarlas y nada mas me fui a mi habitación, me desvestí y me puse hacer los deberes, al rato me puse el pijamas, salí de la habitación para desearles buenas noches a Nally y a Carol, que aun seguían charlando, hablaban sobre llamar a unos amigos para pasar la noche en la casa, cerré con cerrojo la puerta para que no pudieran interrumpirme, a mitad de la noche la música me despertó, no podía bajar en pijamas, asi que encendí la laptop, estuve un rato chateando con Lila, de repente sonó el teléfono local, no me había dado de cuenta que estaba en mi habitación.
-¿Aló? – Dije yo rápidamente, era extraño que estuvieran llamando a altas horas de la noche.
-Hasta que al fin – Oí la voz que yo siempre esperaba oír, al fin decía yo.

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