El lanzo una mirada incrédula, con lo que pude notar que no quería hablar de lo ocurrido, yo subí hasta la heladería esperando a que el carro se parara en frente, Christopher me siguió con cara pálida y se sentó en un banco pasando transcurrido tiempo indefinido, pude oír a los lejos en la carretera aquel peculiar sonido que oía tantas veces en las series de CSI, era la policía que mientras mas fuerte se oía el ruido, mas se veían las luces tan reconocidas azul y rojo, en ese momento todos en la heladería, fui en busca de las chicas mientras ellas solo hacían preguntas de porque había venido la policía, no les dije que sabía puesto a que luego iban ellas a interrogarme y no me dejarían en paz ni un segundo pero, vamos, ya se sabia que la fiesta había terminado, en ese momento la policía llamo a Christopher, evadí cualquier mirada que me resultara estresante por lo que le pedí a Lila que llamara a su madre para que nos viniera a buscar, ella accedió la idea.
- La verdad es que ya esto se esta poniendo pesado – Dijo Veronica.
- Chicas, les tengo malas noticias, mi madre no ha podido pasar dice que tenemos que caminar hasta la otra cuadra ¿Vamos o…? – Dijo ella caminando hacia la acera.
- Bueno, vamos. – Dije yo siguiéndola, acto seguido, todas hicieron lo mismo, a estar a mas de cinco metros comenzamos a criticar.
- Que mala justicia, que malas leyes y que mal policía – Dijo Roseleen.
- ¿Y eso? – Pregunto Lila – Coño, voy a quitarme los tacones – Dicho esto, se sentó en el borde de la acera quitándose las sandalias de tacones que llevaba puesto.
- Bueno, es que mira como nos han dejado pasar, ni interrogatorios, ni nada. – Respondió Roseleen.
- Claro, falta de espíritu CSI ¿No Rose? – Dije yo, todas reímos haciendo mas bromas sobre lo de la policía, en ese momento me llego un SMS, era de Carol. – Chicas, préstenme atención y óiganme. – Empecé a leer el mensaje – Andy, te dejo una advertencia, ten cuidado, me han avisado que una compañera del trabajo ha muerto, estoy saliendo para el estudio, cuídate mucho nena, un beso.
Todas, absolutamente todas, tenían las caras pálidas, la palabra sorprendidas era poco para describirlas, en este caso, describir los rostros, así que supe que tenia que explicarles lo que había pasado “En la bajada”.
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