jueves, 11 de marzo de 2010

Visitas Inesperadas.

A media noche me desperté, por el aire acondicionado que iba demasiado frío, mire el reloj y eran las Cinco en punto, le baje a el aire durmiéndome otra vez, ya cuando había despertado mejor, ni siquiera me fije en el reloj y fui a el baño a lavarme la cara, baje en pijamas hasta la Sala, donde estaban Carol y otra chica que no conocía, la mujer tenía cara de pocos amigos y no le di mucha importancia, fui sigilosamente hasta la cocina donde me prepare dos sándwich y me serví jugo, oí la puerta y me dirigí hasta la sala donde estaba Carol, ella me miro sorpresiva.
- Hoy le diste duro ¿No? – Dijo ella acomodando los cojines de los muebles
La mire sorprendida y no entendía su expresión - ¿A que te refieres?.
- Me refiero a que hoy dormiste mucho, estás aún dormida ¿Qué te sucede? – Dijo ella seria.
- Nada ¿Qué te sucede a ti, estás bien?.
- Claro que lo estoy, estoy bien. – Parecia preocupada y tensa.
- ¿Quién era esa? – Le pregunte yo mientras la miraba que iba de un lado a otro.
- Era Sheila, no la conoces.
- ¿Y que te ha dicho?
- Me ha dicho que le page, algo que yo nunca hice.
- ¿Y quién lo hizo?.
- Deja el interrogatorio para otro momento – Se sentó en el mueble sacando el celular, marcando números.
Me quede mirándola sin decir nada, parecía molesta y ella no era así muy seguido, me quede esperando a que hablara con alguien por el teléfono para ver lo que sucedía realmente.
Ella se me quedo mirando. – Benjamín, necesito que vengas urgente ¿Podrías? Sheila ha venido a mí casa. – Corto y se dirigió hasta la segunda planta.
- ¡No te tires del Balcón! – Grite en plan de chiste, pero creo que eso solo había empeorado las cosas, me quede un rato viendo TV hasta que tocaron la puerta, fui a abrir y era Benjamín, era un chico alto y rubio tenía ojos color miel, Benjamín era el primo de Carol por Paternidad, era tan bonito como Carol y tenía un gran cuerpo como el de ella.
- ¿Puedo pasar? – Pregunto el sacando algo de su bolsillo.
- Por su puesto ¿Cómo haz estado? – Le pregunte, dándole paso.
- Estoy bien – Saco un caramelo de su bolsillo dándomelo – ¿Te gustan los caramelos?
- Sí, claro – Lo tome y lo guarde en los bolsillos del pijama. – Carol subió debe estar en su habitación y Gracias por el caramelo.
- Gracias a ti – Subio las escaleras y lo demás, ya no sabia nada.
- Volvieron a tocar la puerta ¿Dios, Carol planea una fiesta?. – Fui a abrir la puerta eran Lila y Rose.
-¡Sorpresa! – Dijo Lila tirándose encima mío dándome un abrazo.
-¿No te lo esperabas o si? – Rose me dio un abrazo más calmado.
Ellas pasaron y se sentaron en el sofá.
-Chicas, creo que está pasando algo – Dije yo susurrando.
-¿Qué pasó? – Pregunto Rose.
-¿Marcos pregunto por mí? – Dijo Lila, casi gritando.
-No, deja la obsesión Lila. – Dije yo sonriéndole. – Es que hace como media hora vino una chica que yo ni conocía pero se llama Sheila, y luego Carol llamo a Benjamín sobre que Sheila vino y que le estaba cobrando algo.
-¿Benjamín, quien carajo es Benjamín? – Pregunto Rose.
-Es su primo, el rubio ¿No te acuerdas? En fin, que crees que este pasando.
-Tendríamos que ir a espiar – Dijo Lila mirando a todos lados.
-¿Dónde están ahora? – Pregunto Rose con seriedad.
-¿Benjamín y Carol? Están en la segunda planta.
Enseguida Benjamín y Carol bajaron.
-Hola, chicas – Dijo Carol, con un ánimo distinto a el anterior.
-Adiós Andy. – Dijo Benjamín saliendo de la casa.
-¿Carol que sucedió? – Pregunto Lila.
Carol me miro a mi – Solamente que Sheila es una estúpida de mierda, voy a conectarme un rato. – Se fue de la sala dejándonos a las tres con un montón de preguntas sin respuestas.
-Me ha dejado Igual – Dijo Lila mirando a Rose.
-No, aquí pasa algo y no me gusta nada – Dije yo yendo hasta Carol, que seguramente estaría en la PC, pero no era así.

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