Un chico de tamaño medio, mas o menos 1.80 se acerco a nosotras era blanco y llevaba el pelo castaño oscuro, ojos color miel, era demasiado mono se nos presento a todas como Christian y como primo de Piero.
- Ira a 5to año – Empezó a decir Piero – Sus padres se mudaron a acá, su madre es psicóloga y su padre ingeniero, como les dije compraron una bonita casa.
- ¿No tenias otro hermano? – Le pregunto Rose a el Chico.
- Sí, pero no sé donde se ha metido.
- Yo podría ayudarte a buscarlo – Dijo Lila.
Todas la miramos, fue muy extraño de su parte, mire a Veronica, ella entendió mi expresión y se echo a reír.
- Me encantaría, pero ya creo que entre a clases, nos vemos – Dijo el caminando rápidamente, desapareciendo entre la multitud.
- Nosotros también entramos – dijo Cristal yendo a dirección del salón.
En el salón hacia mas frío que lo habitual, cosa que fue incomoda, la profesora de Matemáticas, entro de una sola vez escribiendo en el pizarrón hoy, se le veía estresada, comenzamos a escribir hasta que una voz nos interrumpió, un simple “¿Puedo pasar?” era tan suave y melodioso, levante la vista rápidamente, la cara me resultaba muy familiar pero no sabia de donde, claro, era Christopher, el chico de ayer.
Lila que estaba a mi lado, le murmure lo que me ocurrió ayer con el, ella quedo encantadísima y empezó a inventar cosas sobre que tendría que invitarlo a salir, yo negué completamente la idea, la profesora comenzó a buscar en los papeles el registro, Christopher se sentó lejos de el puesto donde estaba y justamente atrás de Lucía, la profesora se distrajo con la profesora de Psicología, yo aproveche para charlar en grupo.
- Ese es el chico del que te estuve hablando Rose – Dijo Veronica.
- Hay pero si es monísimo – Dijo Cristal – Sera todo tuyo Andy.
- No veo la gracia, se parece a mi hermano. – Dijo Rose sonriendo
Todas nos reímos en un tono bajo; la profesora llamo nuestra atención, anunciando que la siguiente hora la tendríamos libre. Ella continuo la clase como si nada, mientras todos esperábamos la hora libre, siempre era genial, cuando la profesora anuncio que podíamos salir todos salimos casi corriendo.
- Bueno, yo creo que me está empezando a gustar Christian – Dijo Lila.
- ¿Qué si te está empezando? ¡Pero mírate, te encanta! – Dijo Cristal.
Veronica y yo reímos.
- Es que no hay que negar que los dos son lindísimos – Dijo Veronica.
- En eso tienes razón, me pregunto si tendrán otro hermano – Dijo Cristal.
Yo me reí – Hay Cristal que en estos días haz estado graciosísima…me pregunto si estás pasando mas tiempo con Manu.
Cristal me miro mal pero luego se echo a reír, pasamos el tiempo hablando de ellos dos en una mesa, que luego se unió Piero, Manu y Lucas, cuando toco el receso Christian no dudo en sentarse con nuestro grupo, Lila se levanto y se fue a unos cinco metros luego me llamo a mí.
- Me gusta muchísimo, tú me ayudaras ¿De acuerdo? – Me dijo Lila.
- Claro que sí, es que se nota que te encanta – Soltamos suaves carcajadas, Veronica me llamo diciéndome que corriera rápido para ir a ver un mensaje de texto obviamente fui corriendo, perdí el equilibrio y paso lo que no tenia que pasar.
miércoles, 31 de marzo de 2010
lunes, 29 de marzo de 2010
Llamada, fiesta, colegio.
Era la voz de mi madre del otro lado del teléfono.
-¿Te he despertado? – Dijo ella.
-No, más bien no podía dormir.
-¿Y eso?.
Sabía que si le decía sobre la fiesta iba a meter en problemas a Carol, asique decidí guardarme el “secreto” al final se enteraría. – Bueno, es que mañana tengo exámenes.
-¿Haz estudiado, verdad? Lo siento por no traerte pero es que como vas a la Secundaria es un grado mas difícil, te echamos de menos querida, bueno voy a colgarte antes de que tu padre se despierte, te quiero – Respondió ella con su tono amable, siempre me daba seguridad saber que ella estaba bien.
Me volví a tumbar en la cama durmiéndome a pesar de el alto volumen de la música. A la mañana me desperté temprano, había un desorden total en la sala, estuve a punto de que me diera un “ataque”, había vasos plásticos en el suelo, los cojines de los muebles estaban tirados en el suelo, el control de la tv no iba en el sitio, en fin, era un desorden.
Barrí la cochinada que habían provocado los amigos de Carol, fue extraño porque nunca lo hacia, pero, de verdad que el entorno daba pena y asco. Espere a que se hicieran las once para irme a duchar y hacer la misma rutina, vestir, colegio.
Cuando llegue estaban Lila y Cristal hablando por una parte, Veronica y Rose por otro, me acerque primero a Lila y Cristal.
- Hola ¿Cómo están? – Pregunte animada.
-Yo muy bien – Contesto Cristal.
-Y yo mejor, bueno ayer me puse las uñas de porcelana – Me enseño sus manos, llevaban decorados de mariposas y flores en las uñas que tenían los colores del arcoíris, quede encantada con el diseño, aunque preferiría otros colores.
Las tres nos fuimos junto con Rose y Veronica, esta ultima no dejaba de hablar sobre Lucía y el moreno de ayer, obviamente hoy estábamos viendo los frutos sobre las fotos que había tomado Veronica, Robert y Lucía estaban peleando, Manu vino corriendo hasta nosotras diciéndonos que estos dos habían terminado, Veronica se puso demasiado feliz, y ahora paraba de hablar menos, Piero, estaba tan normal como siempre y nos había contado que unos familiares de el se habían mudado a el pueblo.
- Es que tienen mucho dinero, me encantaría vivir con ellos – Empezó a decirnos Piero. – Han comprado una hermosa casa un poco lejos del pueblo, pero sus dos hijos vendrán a el instituto.
- ¿Son chicos los dos? – Pregunto Lila interesada.
-Anda Lila no quieres dejar para nadie – Dijo Cristal, acto seguido todas reímos.
-Sí, uno tiene 15 años como nosotros y el otro tiene 17 va a el último año.
-¿Cómo se llaman? – Pregunto Rose.
-Anda Rose que te haces la difícil – Dijo de nuevo Cristal y todos volvimos a reír.
-Anda Cristal, hoy viniste graciosa – Dije yo riéndome aún.
-Es que hay un circo al lado de la casa de mi abuela y fui el fin de semana – Volvimos a reír todos, excepto Cristal – Es de verdad. – Nos quedamos callados, pero volvimos a reír, siempre era divertido juntarnos y decir cosas coherentes que parecían lo contrario.
- Que tal si mejor te los presento, ahí vienen – Dijo Piero.
Todas volteamos a ver a los dos chicos que venían, Lila empezó a pegarme en el brazo llevaba media boca abierta, Cristal alzo las cejas y obviamente Veronica, buscaba con la mirada a Robert, yo mire a uno de ellos que se me parecía muchísimo a alguien, mejor dicho ya yo conocía a ese alguien.
-¿Te he despertado? – Dijo ella.
-No, más bien no podía dormir.
-¿Y eso?.
Sabía que si le decía sobre la fiesta iba a meter en problemas a Carol, asique decidí guardarme el “secreto” al final se enteraría. – Bueno, es que mañana tengo exámenes.
-¿Haz estudiado, verdad? Lo siento por no traerte pero es que como vas a la Secundaria es un grado mas difícil, te echamos de menos querida, bueno voy a colgarte antes de que tu padre se despierte, te quiero – Respondió ella con su tono amable, siempre me daba seguridad saber que ella estaba bien.
Me volví a tumbar en la cama durmiéndome a pesar de el alto volumen de la música. A la mañana me desperté temprano, había un desorden total en la sala, estuve a punto de que me diera un “ataque”, había vasos plásticos en el suelo, los cojines de los muebles estaban tirados en el suelo, el control de la tv no iba en el sitio, en fin, era un desorden.
Barrí la cochinada que habían provocado los amigos de Carol, fue extraño porque nunca lo hacia, pero, de verdad que el entorno daba pena y asco. Espere a que se hicieran las once para irme a duchar y hacer la misma rutina, vestir, colegio.
Cuando llegue estaban Lila y Cristal hablando por una parte, Veronica y Rose por otro, me acerque primero a Lila y Cristal.
- Hola ¿Cómo están? – Pregunte animada.
-Yo muy bien – Contesto Cristal.
-Y yo mejor, bueno ayer me puse las uñas de porcelana – Me enseño sus manos, llevaban decorados de mariposas y flores en las uñas que tenían los colores del arcoíris, quede encantada con el diseño, aunque preferiría otros colores.
Las tres nos fuimos junto con Rose y Veronica, esta ultima no dejaba de hablar sobre Lucía y el moreno de ayer, obviamente hoy estábamos viendo los frutos sobre las fotos que había tomado Veronica, Robert y Lucía estaban peleando, Manu vino corriendo hasta nosotras diciéndonos que estos dos habían terminado, Veronica se puso demasiado feliz, y ahora paraba de hablar menos, Piero, estaba tan normal como siempre y nos había contado que unos familiares de el se habían mudado a el pueblo.
- Es que tienen mucho dinero, me encantaría vivir con ellos – Empezó a decirnos Piero. – Han comprado una hermosa casa un poco lejos del pueblo, pero sus dos hijos vendrán a el instituto.
- ¿Son chicos los dos? – Pregunto Lila interesada.
-Anda Lila no quieres dejar para nadie – Dijo Cristal, acto seguido todas reímos.
-Sí, uno tiene 15 años como nosotros y el otro tiene 17 va a el último año.
-¿Cómo se llaman? – Pregunto Rose.
-Anda Rose que te haces la difícil – Dijo de nuevo Cristal y todos volvimos a reír.
-Anda Cristal, hoy viniste graciosa – Dije yo riéndome aún.
-Es que hay un circo al lado de la casa de mi abuela y fui el fin de semana – Volvimos a reír todos, excepto Cristal – Es de verdad. – Nos quedamos callados, pero volvimos a reír, siempre era divertido juntarnos y decir cosas coherentes que parecían lo contrario.
- Que tal si mejor te los presento, ahí vienen – Dijo Piero.
Todas volteamos a ver a los dos chicos que venían, Lila empezó a pegarme en el brazo llevaba media boca abierta, Cristal alzo las cejas y obviamente Veronica, buscaba con la mirada a Robert, yo mire a uno de ellos que se me parecía muchísimo a alguien, mejor dicho ya yo conocía a ese alguien.
sábado, 27 de marzo de 2010
Desconocidos.
Era Lucía y no solo eso, sino que iba con un chico, era de su tamaño, moreno y llevaba el pelo castaño, en mi opinión horrible. Veronica comenzó a darme manotazos suaves en el brazo para que mirara, obviamente le respondí con uno mas fuerte.
-No puedo creerlo – Dijo Ella susurrando.
Lucía estaba a una distancia lo bastante lejos para que pudiéramos espiarla, ellos dos estaban parados en una acera, estaban hablando animadamente porque Lucía no paraba de reírse, llevaba una minifalda negra y una blusa de tirantes fucsia, unos tenis del mismo color que su blusa y el pelo lo llevaba recogido. Veronica, saco su teléfono, yo sabia lo que estaba planeando, empezó a tomar fotos.
-Veronica, con eso Robert solamente te dirá metida, sabes que es un arrogante – le dije mientras miraba a otra dirección, había poca gente en la calle, pude notar como había un chico que parecía que estuviera llorando, me acerque a el ni siquiera Veronica se dio de cuenta que me iba alejando; el chico estaba sentado en una banca en frente de la misma heladería que iban a inaugurar , no dude en hablarle; era delgado, su color de piel era pálido, llevaba el cabello negro, largo y liso, tenía la nariz roja y los ojos iguales, había adivinado ante mi especulación.
-¿Te encuentras bien? – Pregunte sentándome a su lado.
El simplemente me ignoro, yo me quede sentada ahí mientras observaba como Veronica seguía mirando a Lucía.
-¿No te ha pasado que tienes algo en tú vida y al día siguiente desvanece como si nada? – Dijo El chico, tenía una voz triste y a la vez parecía un poco amargado.
-Sí, pero me paso hace mucho tiempo – Dije yo intentando no recordar varias cosas, intentando concentrarme en el problema que tenia el chico.
-Que suerte. Hace poco acaba de morir mi perro.
-Lo siento mucho. – Le dije yo. El chico parecía ser nuevo en el pueblo porque nunca lo había visto. - ¿Eres nuevo? – le pregunte.
-Sí, me llamo Cristopher – Dijo el Dándome la mano.
Yo la tome – Yo soy Andrea, pero puedes decirme Andy o como te plazca.
-Es un placer Andrea. – Ante la carretera se detuvo una camioneta Ford último modelo color plateado. – Bueno me tengo que ir, nos vemos. – Se levanto subiéndose en la camioneta, que arranco rápidamente, pude ver a Veronica que venia trotando hasta mi dirección.
-Te he visto, pero tienes que ver esto – Me mostró su teléfono en el que llevaba fotos de Lucía besándose con el moreno, que obviamente me había olvidado.
-Robert va a…¿Agradecértelo? – Dije yo mirando las seis fotos que había en su celular, se veían claras para ser ya de noche.
-¿Quién era el chico? – Se sentó Veronica a mi lado.
-Se llama Cristopher.
-Es muy lindo – Dijo Veronica - ¿Sabes que? Tengo ganas de irme a mí casa.
-Yo también – Le dije yo.
Ambas nos levantamos y nos despedimos con un abrazo yendo cada una a sus casas, el trayecto se me hizo corto pensando en las pocas y grandiosas cosas que habían pasado hoy. Al llegar a casa, estaba Carol hablando con Nally en la sala de estar, pase a saludarlas y nada mas me fui a mi habitación, me desvestí y me puse hacer los deberes, al rato me puse el pijamas, salí de la habitación para desearles buenas noches a Nally y a Carol, que aun seguían charlando, hablaban sobre llamar a unos amigos para pasar la noche en la casa, cerré con cerrojo la puerta para que no pudieran interrumpirme, a mitad de la noche la música me despertó, no podía bajar en pijamas, asi que encendí la laptop, estuve un rato chateando con Lila, de repente sonó el teléfono local, no me había dado de cuenta que estaba en mi habitación.
-¿Aló? – Dije yo rápidamente, era extraño que estuvieran llamando a altas horas de la noche.
-Hasta que al fin – Oí la voz que yo siempre esperaba oír, al fin decía yo.
-No puedo creerlo – Dijo Ella susurrando.
Lucía estaba a una distancia lo bastante lejos para que pudiéramos espiarla, ellos dos estaban parados en una acera, estaban hablando animadamente porque Lucía no paraba de reírse, llevaba una minifalda negra y una blusa de tirantes fucsia, unos tenis del mismo color que su blusa y el pelo lo llevaba recogido. Veronica, saco su teléfono, yo sabia lo que estaba planeando, empezó a tomar fotos.
-Veronica, con eso Robert solamente te dirá metida, sabes que es un arrogante – le dije mientras miraba a otra dirección, había poca gente en la calle, pude notar como había un chico que parecía que estuviera llorando, me acerque a el ni siquiera Veronica se dio de cuenta que me iba alejando; el chico estaba sentado en una banca en frente de la misma heladería que iban a inaugurar , no dude en hablarle; era delgado, su color de piel era pálido, llevaba el cabello negro, largo y liso, tenía la nariz roja y los ojos iguales, había adivinado ante mi especulación.
-¿Te encuentras bien? – Pregunte sentándome a su lado.
El simplemente me ignoro, yo me quede sentada ahí mientras observaba como Veronica seguía mirando a Lucía.
-¿No te ha pasado que tienes algo en tú vida y al día siguiente desvanece como si nada? – Dijo El chico, tenía una voz triste y a la vez parecía un poco amargado.
-Sí, pero me paso hace mucho tiempo – Dije yo intentando no recordar varias cosas, intentando concentrarme en el problema que tenia el chico.
-Que suerte. Hace poco acaba de morir mi perro.
-Lo siento mucho. – Le dije yo. El chico parecía ser nuevo en el pueblo porque nunca lo había visto. - ¿Eres nuevo? – le pregunte.
-Sí, me llamo Cristopher – Dijo el Dándome la mano.
Yo la tome – Yo soy Andrea, pero puedes decirme Andy o como te plazca.
-Es un placer Andrea. – Ante la carretera se detuvo una camioneta Ford último modelo color plateado. – Bueno me tengo que ir, nos vemos. – Se levanto subiéndose en la camioneta, que arranco rápidamente, pude ver a Veronica que venia trotando hasta mi dirección.
-Te he visto, pero tienes que ver esto – Me mostró su teléfono en el que llevaba fotos de Lucía besándose con el moreno, que obviamente me había olvidado.
-Robert va a…¿Agradecértelo? – Dije yo mirando las seis fotos que había en su celular, se veían claras para ser ya de noche.
-¿Quién era el chico? – Se sentó Veronica a mi lado.
-Se llama Cristopher.
-Es muy lindo – Dijo Veronica - ¿Sabes que? Tengo ganas de irme a mí casa.
-Yo también – Le dije yo.
Ambas nos levantamos y nos despedimos con un abrazo yendo cada una a sus casas, el trayecto se me hizo corto pensando en las pocas y grandiosas cosas que habían pasado hoy. Al llegar a casa, estaba Carol hablando con Nally en la sala de estar, pase a saludarlas y nada mas me fui a mi habitación, me desvestí y me puse hacer los deberes, al rato me puse el pijamas, salí de la habitación para desearles buenas noches a Nally y a Carol, que aun seguían charlando, hablaban sobre llamar a unos amigos para pasar la noche en la casa, cerré con cerrojo la puerta para que no pudieran interrumpirme, a mitad de la noche la música me despertó, no podía bajar en pijamas, asi que encendí la laptop, estuve un rato chateando con Lila, de repente sonó el teléfono local, no me había dado de cuenta que estaba en mi habitación.
-¿Aló? – Dije yo rápidamente, era extraño que estuvieran llamando a altas horas de la noche.
-Hasta que al fin – Oí la voz que yo siempre esperaba oír, al fin decía yo.
jueves, 25 de marzo de 2010
Problemas.
En la encimera, había un bonito pastel que decía “Lo siento” con un hermoso decorado que llevaba alrededor galletas oreo y un bañado de chocolate, el pastel me hacía agua la boca, se veía tan dulce.
-¿Te gusta? – Oí una voz gruesa pero femenina.
-¡Me encanta – Voltee para ver quién era, era Carol, llevaba unos jeans azul oscuro y una camiseta blanca que decía “Kiss Me Forever” llevaba un bolso gigante a rayas, de verdad que no conocía la ropa de Carol - ¿Qué le pasa tú voz y a dónde vas?.
- No lo sé, me puse afónica; voy camino a el estudio y me voy ya, hablamos en la noche. El pastel es todo tuyo.– Me dio un abrazo y se fue por la puerta.
-¡Gracias! – Grite antes de que cerrara la puerta, me fui a mi habitación para cambiarme el uniforme, me metí a la ducha por el calor que hacia en el colegio, me vestí sencilla unos shorts y una camiseta, baje para comer un pedazo de torta y conectarme a la pc, de seguro habría fotos sobre la pelea de Robert y Piero, porque yo no vi nada. Me fui a la pc donde como exactamente lo pensé, una chica de el último año había subido muchas fotos, Piero si que le había dado duro a Robert, me puse a ver la fotos que tenia Veronica, eran fotos de cuando habíamos empezado el año en el instituto, el álbum se llamaba “Heladería” ya que todas habíamos ido allí a pasar el rato, aunque no lo parecía, todas estábamos muy distanciadas, no todas, más que todo Roseleen, últimamente estaba mas seca, cosa que nos resultaba extraño en ella. Tocaron el timbre repetidas veces fui corriendo a abrir la puerta y era Veronica que estaba hecha, un charco de lagrimas, tenía el maquillaje arruinado por culpa de las lágrimas.
-¿¡Que te ha pasado!? – Pregunte histérica, pensé en cualquier cosa la tome del brazo para que entrara.
Veronica llevaba un pañuelo en la mano, que lo tenia manchado de delineador - ¡Es Robert! – Dijo mientras empezó a llorar tapándose la cara con el pañuelo.
-Cálmate y me cuentas todo con Claridad ¿Okay? Tengo que saber la razón por la cual tendré que acuchillarlo – Dije molesta, bueno, estaba furiosa, ese chico era un pesado, como todos.
Veronica se seco las lagrimas y se limpio la cara con el pañuelo, respiro profundo; llevaba los ojos totalmente hinchados y nariz roja – Robert me dijo que no quería verme mas nunca, que no le hablara, no lo mirara, y que yo era una zorra, una estúpida, me dijo que mis padres nunca amarían “la nueva persona” en la que me había convertido, que el nunca me amo y que...
Me levante del sofá, yéndome hasta mi habitación me puse unos jeans azules para ir directamente a la casa de Robert, me molesto muchísimo lo que le había dicho a Veronica.
Baje nuevamente, yo sabia donde vivía Robert, mi tío había sido abogado de su padre unas cuatro veces. Salí de la casa echa una furia, su casa quedaba a la vuelta de mí casa, ya cuando iba a llegar, Jason me detuvo, un chico de mi tamaño que llevaba el pelo corto y negro, tenia cara de niño pequeño lo que resultaba muy tierno, éramos amigos pero hablábamos pocas veces, en estas semanas no lo había visto por el colegio.
-Andy ¿A dónde ibas? – Dijo Abrazándome.
-A casa de Robert. – Dije Molesta
-¿Y eso? – Dijo el cruzando sus brazos.
-Bueno, se ha puesto de estúpido con Veronica.
El me miro seriamente – Pero si tú eres una chica y el no es nada caballeroso, obviamente, vas a salir golpeada de alli y ya sabes que sus padres son igual que el.
-¡Andy detente! – Dijo gritando Veronica, que venia corriendo hacia la dirección nuestra y de Jason.
-¿Por qué no nos vamos a tomar una coca cola? Y yo luego hablo con unos amigos para que le den una paliza. – Los amigos de Jason, no me agradaban mucho, solamente Ronald y Sammy.
Veronica se detuvo y miro a Jason.
-Veronica, tú maquillaje – Dijo Jason señalándole el rostro.
-Lo sé, estoy horrible. Andy detente, no vayas a cometer locuras. – Dijo Veronica que me jalo por el brazo – Vamos a buscar a las demás – Dijo Veronica mientras me llevaba a Arrastres por el brazo.
-Adiós – Dijo Jason yéndose de Allí.
Nos fuimos caminando hacia la casa de Crista, que seguramente ella sabría que hacer. En el camino nos encontramos a cierta persona que no esperábamos ver por esa calle.
-¿Te gusta? – Oí una voz gruesa pero femenina.
-¡Me encanta – Voltee para ver quién era, era Carol, llevaba unos jeans azul oscuro y una camiseta blanca que decía “Kiss Me Forever” llevaba un bolso gigante a rayas, de verdad que no conocía la ropa de Carol - ¿Qué le pasa tú voz y a dónde vas?.
- No lo sé, me puse afónica; voy camino a el estudio y me voy ya, hablamos en la noche. El pastel es todo tuyo.– Me dio un abrazo y se fue por la puerta.
-¡Gracias! – Grite antes de que cerrara la puerta, me fui a mi habitación para cambiarme el uniforme, me metí a la ducha por el calor que hacia en el colegio, me vestí sencilla unos shorts y una camiseta, baje para comer un pedazo de torta y conectarme a la pc, de seguro habría fotos sobre la pelea de Robert y Piero, porque yo no vi nada. Me fui a la pc donde como exactamente lo pensé, una chica de el último año había subido muchas fotos, Piero si que le había dado duro a Robert, me puse a ver la fotos que tenia Veronica, eran fotos de cuando habíamos empezado el año en el instituto, el álbum se llamaba “Heladería” ya que todas habíamos ido allí a pasar el rato, aunque no lo parecía, todas estábamos muy distanciadas, no todas, más que todo Roseleen, últimamente estaba mas seca, cosa que nos resultaba extraño en ella. Tocaron el timbre repetidas veces fui corriendo a abrir la puerta y era Veronica que estaba hecha, un charco de lagrimas, tenía el maquillaje arruinado por culpa de las lágrimas.
-¿¡Que te ha pasado!? – Pregunte histérica, pensé en cualquier cosa la tome del brazo para que entrara.
Veronica llevaba un pañuelo en la mano, que lo tenia manchado de delineador - ¡Es Robert! – Dijo mientras empezó a llorar tapándose la cara con el pañuelo.
-Cálmate y me cuentas todo con Claridad ¿Okay? Tengo que saber la razón por la cual tendré que acuchillarlo – Dije molesta, bueno, estaba furiosa, ese chico era un pesado, como todos.
Veronica se seco las lagrimas y se limpio la cara con el pañuelo, respiro profundo; llevaba los ojos totalmente hinchados y nariz roja – Robert me dijo que no quería verme mas nunca, que no le hablara, no lo mirara, y que yo era una zorra, una estúpida, me dijo que mis padres nunca amarían “la nueva persona” en la que me había convertido, que el nunca me amo y que...
Me levante del sofá, yéndome hasta mi habitación me puse unos jeans azules para ir directamente a la casa de Robert, me molesto muchísimo lo que le había dicho a Veronica.
Baje nuevamente, yo sabia donde vivía Robert, mi tío había sido abogado de su padre unas cuatro veces. Salí de la casa echa una furia, su casa quedaba a la vuelta de mí casa, ya cuando iba a llegar, Jason me detuvo, un chico de mi tamaño que llevaba el pelo corto y negro, tenia cara de niño pequeño lo que resultaba muy tierno, éramos amigos pero hablábamos pocas veces, en estas semanas no lo había visto por el colegio.
-Andy ¿A dónde ibas? – Dijo Abrazándome.
-A casa de Robert. – Dije Molesta
-¿Y eso? – Dijo el cruzando sus brazos.
-Bueno, se ha puesto de estúpido con Veronica.
El me miro seriamente – Pero si tú eres una chica y el no es nada caballeroso, obviamente, vas a salir golpeada de alli y ya sabes que sus padres son igual que el.
-¡Andy detente! – Dijo gritando Veronica, que venia corriendo hacia la dirección nuestra y de Jason.
-¿Por qué no nos vamos a tomar una coca cola? Y yo luego hablo con unos amigos para que le den una paliza. – Los amigos de Jason, no me agradaban mucho, solamente Ronald y Sammy.
Veronica se detuvo y miro a Jason.
-Veronica, tú maquillaje – Dijo Jason señalándole el rostro.
-Lo sé, estoy horrible. Andy detente, no vayas a cometer locuras. – Dijo Veronica que me jalo por el brazo – Vamos a buscar a las demás – Dijo Veronica mientras me llevaba a Arrastres por el brazo.
-Adiós – Dijo Jason yéndose de Allí.
Nos fuimos caminando hacia la casa de Crista, que seguramente ella sabría que hacer. En el camino nos encontramos a cierta persona que no esperábamos ver por esa calle.
sábado, 20 de marzo de 2010
Todos a la dirección.
Me abrí paso entre la multitud para seguir a Veronica, Cristal me tomo del brazo, que significaba que ella iria conmigo, fuimos en busca de Veronica, cuando la vimos estaba hablando con las profesoras, nos fuimos corriendo hasta a ellas, que al parecer todas estaban alteradas, las profesoras llamaron a los obreros para detener la pelea, nosotras nos fuimos detrás de los obreros, mientras estos separaban a Robert y a Piero.
Robert llevaba el ojo morado y otro golpe en la mejilla, Piero apenas llevaba la nariz rota, lo note por la sangre que salía de ella, mientras una de las profesoras le pasaba un pañuelo, nos acercamos hasta Piero, mientras se llevaban a Robert a Dirección.
-Ese imbécil – Dijo Cristal, siguiéndolo con la mirada.
-Es un idiota, Cris, no te estreses – Mire a Veronica que fue detrás de Robert.
Piero se quito el pañuelo de la nariz – Pobre Veronica, de seguro si estuviera aquí Diego, no se iría atrás de el.
-¿Diego, su hermano? – Pregunto Cristal.
-Claro ¿Cuál mas? Diego es como el padre de Veronica, ya que el suyo siempre está ocupado.
-Diego es guapísimo – Dijo Lila integrándose a la conversación.
-¡Lila! ¿De donde haz salido, y Rose? – Le pregunte a Lila, buscando con la mirada a Rose.
-No sé – Contesto Lila – Pero eso si, tengo algo que contarles.
-Pues habla. – Dijo Piero
La profesora de psicología se acercaba a nosotras, cosa que todos sabíamos, se iban a llevar a Piero a dirección. – Piero ¿Podrías acompañarme?
-Claro. – Dijo Piero totalmente seco, caminando con ella hacia su punto.
Vimos como se marchaban, al parecer Veronica, también estaba involucrada en el rollo.
-Cuentanos Lila – Dijo Cristal.
-Bueno, cuando ustedes se fueron yo estaba en dirección, cuando volvi acababa de salir, Robert decía que Piero lo había amenazado con una navaja y que Veronica se la escondió pero que luego la botaron, también dijo que Cristal comenzó la pelea.
Cristal abrió la boca en señal de sorpresa - ¡Ese gran hijo de su madre! Vive en su mundo de Don Quijote de la Mancha ¿O que?.
-No creo, que le hayan creído, sino ya hubieran venido a buscar a Cristal.
-Yo también pienso lo mismo – Dijo Lila – Pero, tal vez no le creyeron a Veronica, sabes que es muy nerviosa.
Tocaron el timbre en señal de que nos teníamos que marchar a nuestras casas, nos fuimos todas caminando y hasta nosotras vino Rose, que se había quedado hablando con una chica de otra sección. Cuando íbamos caminando pasamos por una heladería que jamás habíamos visto, obviamente, habíamos visto el lugar en construcción pero jamás supimos que se trataba de una heladería, Rose se acerco al aviso que decía que se inauguraría el próximo Sábado, nos sentamos en unos bancos en frente de la heladería.
-¿Vamos a la Inauguración? – Pregunto Cristal.
-Claro que sí e iremos a comprar ropa, obviamente nos prepararemos en casa de Rose.
-A mí padre no le va a parecer – Dijo Rose.
-¿A la casa de Veronica? – Pregunte yo.
-Creo que sí, bueno como sea iremos todas muy geniales – Dijo Lila, cómo siempre; Era una chica que iba de fiesta en fiesta, siempre divertida, su humor nunca cambiaba, solamente algunas veces.
-Me llego un mensaje – Dijo Cristal – Y es de Veronica – Ella comenzó a leerlo y cuando termino le reenvió otra cosa – Veronica me ha enviado que la esperemos aquí solamente está arreglando los asuntos, le pregunte a favor de quien y aún no ha respondido.
-Espero que sea a favor de Piero – Dijo Rose.
-Miren ya contesto – Cristal leyó el mensaje, como anteriormente lo hizo repitiendo todos los pasos – A favor de Piero, que raro.
-Al fin se dio de cuenta, de la plasta que es Robert. – Dijo Lila.
-Se salva que no nació como cucaracha – Dije yo – Porque lo hubiera hecho salsa.
Las chicas me miraron extrañadas.
-Que asco – Dijo Lila.
Seguimos platicando ahí un rato, hasta que al fin había aparecido Veronica, contándonos que ninguno de los dos “gano” pero que ambos serian suspendidos por tres días, le comentamos sobre la inauguración y que pensábamos prepararnos en su casa, ella asintió. Cada una de nosotras se fue a direcciones distintas.
Llegue a mi casa y Carol, no estaba por ningún lado, cosa que ahora no me resultaba extraño, fui a la cocina y me había encontrado con una sorpresa, que nunca pensé encontrar.
Robert llevaba el ojo morado y otro golpe en la mejilla, Piero apenas llevaba la nariz rota, lo note por la sangre que salía de ella, mientras una de las profesoras le pasaba un pañuelo, nos acercamos hasta Piero, mientras se llevaban a Robert a Dirección.
-Ese imbécil – Dijo Cristal, siguiéndolo con la mirada.
-Es un idiota, Cris, no te estreses – Mire a Veronica que fue detrás de Robert.
Piero se quito el pañuelo de la nariz – Pobre Veronica, de seguro si estuviera aquí Diego, no se iría atrás de el.
-¿Diego, su hermano? – Pregunto Cristal.
-Claro ¿Cuál mas? Diego es como el padre de Veronica, ya que el suyo siempre está ocupado.
-Diego es guapísimo – Dijo Lila integrándose a la conversación.
-¡Lila! ¿De donde haz salido, y Rose? – Le pregunte a Lila, buscando con la mirada a Rose.
-No sé – Contesto Lila – Pero eso si, tengo algo que contarles.
-Pues habla. – Dijo Piero
La profesora de psicología se acercaba a nosotras, cosa que todos sabíamos, se iban a llevar a Piero a dirección. – Piero ¿Podrías acompañarme?
-Claro. – Dijo Piero totalmente seco, caminando con ella hacia su punto.
Vimos como se marchaban, al parecer Veronica, también estaba involucrada en el rollo.
-Cuentanos Lila – Dijo Cristal.
-Bueno, cuando ustedes se fueron yo estaba en dirección, cuando volvi acababa de salir, Robert decía que Piero lo había amenazado con una navaja y que Veronica se la escondió pero que luego la botaron, también dijo que Cristal comenzó la pelea.
Cristal abrió la boca en señal de sorpresa - ¡Ese gran hijo de su madre! Vive en su mundo de Don Quijote de la Mancha ¿O que?.
-No creo, que le hayan creído, sino ya hubieran venido a buscar a Cristal.
-Yo también pienso lo mismo – Dijo Lila – Pero, tal vez no le creyeron a Veronica, sabes que es muy nerviosa.
Tocaron el timbre en señal de que nos teníamos que marchar a nuestras casas, nos fuimos todas caminando y hasta nosotras vino Rose, que se había quedado hablando con una chica de otra sección. Cuando íbamos caminando pasamos por una heladería que jamás habíamos visto, obviamente, habíamos visto el lugar en construcción pero jamás supimos que se trataba de una heladería, Rose se acerco al aviso que decía que se inauguraría el próximo Sábado, nos sentamos en unos bancos en frente de la heladería.
-¿Vamos a la Inauguración? – Pregunto Cristal.
-Claro que sí e iremos a comprar ropa, obviamente nos prepararemos en casa de Rose.
-A mí padre no le va a parecer – Dijo Rose.
-¿A la casa de Veronica? – Pregunte yo.
-Creo que sí, bueno como sea iremos todas muy geniales – Dijo Lila, cómo siempre; Era una chica que iba de fiesta en fiesta, siempre divertida, su humor nunca cambiaba, solamente algunas veces.
-Me llego un mensaje – Dijo Cristal – Y es de Veronica – Ella comenzó a leerlo y cuando termino le reenvió otra cosa – Veronica me ha enviado que la esperemos aquí solamente está arreglando los asuntos, le pregunte a favor de quien y aún no ha respondido.
-Espero que sea a favor de Piero – Dijo Rose.
-Miren ya contesto – Cristal leyó el mensaje, como anteriormente lo hizo repitiendo todos los pasos – A favor de Piero, que raro.
-Al fin se dio de cuenta, de la plasta que es Robert. – Dijo Lila.
-Se salva que no nació como cucaracha – Dije yo – Porque lo hubiera hecho salsa.
Las chicas me miraron extrañadas.
-Que asco – Dijo Lila.
Seguimos platicando ahí un rato, hasta que al fin había aparecido Veronica, contándonos que ninguno de los dos “gano” pero que ambos serian suspendidos por tres días, le comentamos sobre la inauguración y que pensábamos prepararnos en su casa, ella asintió. Cada una de nosotras se fue a direcciones distintas.
Llegue a mi casa y Carol, no estaba por ningún lado, cosa que ahora no me resultaba extraño, fui a la cocina y me había encontrado con una sorpresa, que nunca pensé encontrar.
jueves, 18 de marzo de 2010
Sopresas.
Ante la aparición de la “Fernández” todas miramos a Veronica, ella se había quedado mirando a la chica de pies a cabeza, sí, esa chica era Lucía llevaba el uniforme excelentemente bien planchado, limpio, iba bien arreglada por primera vez no la veía tan “Decente”, aunque muchos chicos decían que ella era muy hermosa, para mi solamente era simple y normal, obviamente Veronica era más bonita, y no porque fuera mí amiga sino porque lo era de verdad, tenia el pelo negro, casi hasta la cintura y liso, llevaba los ojos grandes y color castaños claros, siempre usaba un delineador oscuro, rondaba el metro sesenta como nosotras, Lucía empezó a presentarse y luego se sentó alejada de todos al lado de una chica que era totalmente distinta a ella, era tímida, no era tan bonita pero si mas bonita que Lucía, tenía el pelo rizado y siempre lo llevaba recogido, era una típica nerd, siempre iba sola, etc.
Manu, un chico de nuestra clase miro a Veronica, el sabía medio cuento sobre todo el rollo de Robert, Lucía y Veronica, en realidad todo el salón lo sabia, casi todo el colegio, excepto los chismosos, creo.
-Vero, este será el mejor año escolar de tú vida – Le dio un abrazo a Veronica, Manu era una gran persona y parte del grupo, era el mejor amigo de Lucas, Manu era moreno, mediano y un poco musculoso, tenia el cabello lizo y tenia un montón de pecas.
- Cállate, Manu, dices bobadas. – Dijo Veronica dejándose abrazar poniendo cara de enojada que luego se empezó a reír.
En todas las clases estuvimos hablando sobre Lucía, ese día después de todas las clases nos habíamos quedado un rato más en el colegio, casi nadie se iba temprano a su casa, se iban ya rondando las 6:00 y ese día eran las 5:38 obviamente aún habían algunas secciones en clase, pero ya a la mayoría los habían dejado libres.
-Chicas, odio tanto a Lucía, no sabía que era tan detestable, la odio, la odio, les juro que la odio.
En ese justo momento, pasó lo más inesperado, en realidad, la persona menos esperada, Robert, que se dio media vuelta para mirar a Veronica, se dirigió hasta nosotras, yo tome la mano de Veronica, sabía como era Veronica en estos casos, se ponía tan inferior.
-¿A caso haz dicho, Lucía? – Dijo Robert, pensé que Veronica iba a salir corriendo pero no fue así.
-Sí, he dicho Lucía, y sí, lo dije fue tu novia ¿Hay algún problema con ello?
Todas quedamos asombradas ante la reacción de Veronica.
-Sabes que, estoy harta, harta de que me ignores, harta de que me trates como si nunca hubiera pasado algo entre los dos – Dijo Veronica.
-Claro, Veronica, tuvimos historia, pero anda, todo fue una mentira y lo sabes bien – Le respondió el de mala gana
Estuve a punto de meterle una cachetada, pero creo que Cristal se adelanto.
-¡Se que no es mi asunto, pero no quiero que le hables asi a mi amiga! – Le dijo Crista que rápidamente retrocedió un paso.
Enseguida Manu y Lucas vinieron corriendo a nosotras que se situaron detrás de Veronica, por si acaso Robert intentaba algo en contra de Cristal, Robert se pasaba la mano por la mejilla, que le había quedado la mano de Cristal marcada, el era tan blanco que se notaba aún mas.
-Claro, ¿Mujeres al poder? Ah miren, ahí vienen los dos enanos repugnantes – Dijo Robert.
-¿Repugnantes? Repugnante eres tú, todo un imbécil, estúpido, y no me arrepiento, es la verdad. – Dijo Manu
-¿A quién llamas imbécil? – Robert quito a Veronica de su camino, miro a Lucas - ¿Te haz hecho pipi? – Luego miro a Manu – Imbécil eres tú por ir corriendo detrás de una mujer, estúpido eres tú por andar siempre detrás de Lucas, y no me arrepiento es la verdad.
-¡Que machista! – Dijo Lila.
Robert se volteo sin darle importancia a Lila, en ese momento llego Piero, un chico que estudiaba con nosotras pero que nunca se presentaba a clases por los juegos de fútbol, era otro amigo de Lucas y Manu.
-¿Qué hay? – Dijo Piero mirándonos a todos con una sonrisa, pero esa sonrisa se borro al ver nuestra cara de tensión.
-Anda, si llego el Vago, es que cada día el grupito de las niñas se hace más grandecito.
-¿A quién llamas niña? – Dijo Piero dándole un golpe en la cara que luego se le tiro encima para darle varios golpes en la cara.
Veronica se fue corriendo, sin nosotras ni siquiera saber a donde iría.
Manu, un chico de nuestra clase miro a Veronica, el sabía medio cuento sobre todo el rollo de Robert, Lucía y Veronica, en realidad todo el salón lo sabia, casi todo el colegio, excepto los chismosos, creo.
-Vero, este será el mejor año escolar de tú vida – Le dio un abrazo a Veronica, Manu era una gran persona y parte del grupo, era el mejor amigo de Lucas, Manu era moreno, mediano y un poco musculoso, tenia el cabello lizo y tenia un montón de pecas.
- Cállate, Manu, dices bobadas. – Dijo Veronica dejándose abrazar poniendo cara de enojada que luego se empezó a reír.
En todas las clases estuvimos hablando sobre Lucía, ese día después de todas las clases nos habíamos quedado un rato más en el colegio, casi nadie se iba temprano a su casa, se iban ya rondando las 6:00 y ese día eran las 5:38 obviamente aún habían algunas secciones en clase, pero ya a la mayoría los habían dejado libres.
-Chicas, odio tanto a Lucía, no sabía que era tan detestable, la odio, la odio, les juro que la odio.
En ese justo momento, pasó lo más inesperado, en realidad, la persona menos esperada, Robert, que se dio media vuelta para mirar a Veronica, se dirigió hasta nosotras, yo tome la mano de Veronica, sabía como era Veronica en estos casos, se ponía tan inferior.
-¿A caso haz dicho, Lucía? – Dijo Robert, pensé que Veronica iba a salir corriendo pero no fue así.
-Sí, he dicho Lucía, y sí, lo dije fue tu novia ¿Hay algún problema con ello?
Todas quedamos asombradas ante la reacción de Veronica.
-Sabes que, estoy harta, harta de que me ignores, harta de que me trates como si nunca hubiera pasado algo entre los dos – Dijo Veronica.
-Claro, Veronica, tuvimos historia, pero anda, todo fue una mentira y lo sabes bien – Le respondió el de mala gana
Estuve a punto de meterle una cachetada, pero creo que Cristal se adelanto.
-¡Se que no es mi asunto, pero no quiero que le hables asi a mi amiga! – Le dijo Crista que rápidamente retrocedió un paso.
Enseguida Manu y Lucas vinieron corriendo a nosotras que se situaron detrás de Veronica, por si acaso Robert intentaba algo en contra de Cristal, Robert se pasaba la mano por la mejilla, que le había quedado la mano de Cristal marcada, el era tan blanco que se notaba aún mas.
-Claro, ¿Mujeres al poder? Ah miren, ahí vienen los dos enanos repugnantes – Dijo Robert.
-¿Repugnantes? Repugnante eres tú, todo un imbécil, estúpido, y no me arrepiento, es la verdad. – Dijo Manu
-¿A quién llamas imbécil? – Robert quito a Veronica de su camino, miro a Lucas - ¿Te haz hecho pipi? – Luego miro a Manu – Imbécil eres tú por ir corriendo detrás de una mujer, estúpido eres tú por andar siempre detrás de Lucas, y no me arrepiento es la verdad.
-¡Que machista! – Dijo Lila.
Robert se volteo sin darle importancia a Lila, en ese momento llego Piero, un chico que estudiaba con nosotras pero que nunca se presentaba a clases por los juegos de fútbol, era otro amigo de Lucas y Manu.
-¿Qué hay? – Dijo Piero mirándonos a todos con una sonrisa, pero esa sonrisa se borro al ver nuestra cara de tensión.
-Anda, si llego el Vago, es que cada día el grupito de las niñas se hace más grandecito.
-¿A quién llamas niña? – Dijo Piero dándole un golpe en la cara que luego se le tiro encima para darle varios golpes en la cara.
Veronica se fue corriendo, sin nosotras ni siquiera saber a donde iría.
miércoles, 17 de marzo de 2010
Lunes.
Veronica y yo bajamos hasta la primera planta para abrir la puerta, estábamos contentas pero no del todo, aún faltaban preguntas sin respuestas y todo esto se acababa hoy.
-Tengo miedo, no le abras – Me dijo Veronica agarrándome por el brazo nuevamente.
-No seas dramática. – Le dije yo caminando hasta la puerta, tocando la manilla.
-Te lo dije…- Me dijo ella soltándome y alejándose de mi.
-Si no ha pasado nada – Abrí la puerta, y allí en frente de mi estaba Carol, que no aparentaba estar muy bien, no hice escándalo ni me anime mucho, ya sabia las intenciones en las que venia, mas bien me enoje, al verla de frente.
-¿Me tarde mucho? – Empezó a decir Carol entrando a la casa con un olor a Cerveza terrible, la observe mientras se tambaleaba yendo hasta la cocina, no pensaba hacer nada, me había preocupado toda la tarde, solamente para darme cuenta de que había estado en un bar o lo que sea.
-¿Dónde estuviste? – Dijo Veronica, con un tono de voz débil.
-En casa de Sheila, o sea, es obvio.
-Pero…¿Sheila y tú? – Empecé a decirle, comencé a recordar lo que había sucedido en la mañana, estaba totalmente confusa, pero ya sabia por donde iba la cosa.
-Claro que no, tonta. – Carol se dio media vuelta – Sheila y yo somos amigas, no las mejores, pero somos amigas, es normal, tía, o sea, mentir, sabía que no me dejarías ir, asique te mentí, pero Don’t worry, yo estoy bien. – Ella se empezó a reír, tanto que se tiro al piso - ¿Me oíste? Hablando Ingles – Comenzó a soltar grandes carcajadas.
Veronica me miraba con los ojos como platos, cómo siempre. – Mi papá me vino a buscar ya, adiós Andy. – Me dio un abrazo saliendo rápidamente de la casa.
-¿Ves? Espantas a mis amigas, Carol no es gracioso, no soy tú madre para decirte lo que no y lo que sí, podías ir pero no me gusta que me hayas mentido, ahora no sé que pensar de ti – Subí hasta la habitación intentando dormir toda la noche, mañana era lunes.
Termine durmiéndome tarde y al igual me desperté tarde, me levante y me lave la cara, me fije en el reloj, eran las 11:06 A.M, sin ni siquiera desayunar, me bañe y me puse el uniforme, bajando para beberme aunque sea un vaso de jugo. Fui sigilosamente hasta la habitación de Carol, ella aún estaba durmiendo, le puse el despertador a las 4 ya que a esa hora se suponía que ella tenía que hacer unas cosas en el estudio.
Cristal paso buscándome y nos fuimos juntas al colegio, contándole todo lo que me había pasado el fin de semana, al llegar a el colegio, aún no habíamos entrado, ni siquiera habían tocado el timbre, Lila se dirigió hasta mí dándome un fuerte abrazo animada.
-¿Al final que sucedió? – Pregunto Lila, que más atrás venia Rose con el teléfono.
-Bueno, Carol llego a la casa borracha, todo fue una mentira – Dije yo intentando disimular, la depresión que tenia por dentro.
-Ah…bueno. – Dijo Lila con seriedad.
-Bueno, de seguro tenia miedo tú sabes – Dijo Rose integrándose a nuestro pequeño grupito de charla.
-Lo que sea que diga…pero, la pobre Veronica se fue espantada de la casa, es que cuando se emborracha se pone loquita – Dije yo recordando la casa de horror que tenia Veronica.
-Ahí viene Lucía – Dijo Rose, yo mire los pasos de Lucía, como caminaba su pelo y seguía sin entender, ¿Qué tiene Lucía, que Veronica No? Es inexplicable.
-Hola, mis hermosuras – Dijo Veronica dándonos un abrazo a cada uno – Que asco, ahí está Lucía – Ella le echo una mirada.
-Veronica, pensé que hoy ni te me acercarías por lo que paso ayer.
-Tranquila, solamente fue impresión de cinco minutos, después de eso me arrepentí de haberme ido de tu casa, es que Veronica actuaba como una muñeca malvada, o sea, como chucky, tú sabes.
Todas comenzamos a reír en ese momento llego Lucas.
-Hola. – Nos dijo a todas. – Veronica, creo que tenemos que hablar.
-Sí, claro, en receso ¿Te parece?.
-Si, me parece genial.
Sonó el timbre, en estos casos los alumnos se empezaban a alborotar buscando a sus profesores, nosotras ya teníamos en la mira a nuestra profesora de Matemáticas, nos dirigimos hasta el salón, como habitualmente lo hacíamos, sacábamos el cuaderno, lápiz etc, así pasaban las clases, pero hoy no fue así, hoy había un cambio que a ninguna de nosotras nos pareció, genial, como a los otros chicos, a segunda hora en clase de Química, el profesor se levanto para darnos un anuncio.
-Bueno, quiero agregarles que hoy una nueva alumna se integrara a la clase…- Daniel, lo interrumpió en ese momento.
-¿Solamente a química o a nuestro salón, me explico?. – Empezó a decir Daniel.
-A la clase, a el salón a ustedes ¿Me explico, yo?. – Dijo el profesor.
-¿Y quién será nuestra compañera? – Pregunto Cristal.
-A eso oy, ya puede pasar Señorita Fernández.
Nosotras, nos quedamos sorprendidas ante lo que estaba ahí, este seria uno de los peores años que pasaríamos, ahora todo había empeorado, no del todo, tal vez esto podía tener una pizca de diversión, aunque yo suponía que esto haria a partir de hoy, una división en el salon de clases y nosotros.
-Tengo miedo, no le abras – Me dijo Veronica agarrándome por el brazo nuevamente.
-No seas dramática. – Le dije yo caminando hasta la puerta, tocando la manilla.
-Te lo dije…- Me dijo ella soltándome y alejándose de mi.
-Si no ha pasado nada – Abrí la puerta, y allí en frente de mi estaba Carol, que no aparentaba estar muy bien, no hice escándalo ni me anime mucho, ya sabia las intenciones en las que venia, mas bien me enoje, al verla de frente.
-¿Me tarde mucho? – Empezó a decir Carol entrando a la casa con un olor a Cerveza terrible, la observe mientras se tambaleaba yendo hasta la cocina, no pensaba hacer nada, me había preocupado toda la tarde, solamente para darme cuenta de que había estado en un bar o lo que sea.
-¿Dónde estuviste? – Dijo Veronica, con un tono de voz débil.
-En casa de Sheila, o sea, es obvio.
-Pero…¿Sheila y tú? – Empecé a decirle, comencé a recordar lo que había sucedido en la mañana, estaba totalmente confusa, pero ya sabia por donde iba la cosa.
-Claro que no, tonta. – Carol se dio media vuelta – Sheila y yo somos amigas, no las mejores, pero somos amigas, es normal, tía, o sea, mentir, sabía que no me dejarías ir, asique te mentí, pero Don’t worry, yo estoy bien. – Ella se empezó a reír, tanto que se tiro al piso - ¿Me oíste? Hablando Ingles – Comenzó a soltar grandes carcajadas.
Veronica me miraba con los ojos como platos, cómo siempre. – Mi papá me vino a buscar ya, adiós Andy. – Me dio un abrazo saliendo rápidamente de la casa.
-¿Ves? Espantas a mis amigas, Carol no es gracioso, no soy tú madre para decirte lo que no y lo que sí, podías ir pero no me gusta que me hayas mentido, ahora no sé que pensar de ti – Subí hasta la habitación intentando dormir toda la noche, mañana era lunes.
Termine durmiéndome tarde y al igual me desperté tarde, me levante y me lave la cara, me fije en el reloj, eran las 11:06 A.M, sin ni siquiera desayunar, me bañe y me puse el uniforme, bajando para beberme aunque sea un vaso de jugo. Fui sigilosamente hasta la habitación de Carol, ella aún estaba durmiendo, le puse el despertador a las 4 ya que a esa hora se suponía que ella tenía que hacer unas cosas en el estudio.
Cristal paso buscándome y nos fuimos juntas al colegio, contándole todo lo que me había pasado el fin de semana, al llegar a el colegio, aún no habíamos entrado, ni siquiera habían tocado el timbre, Lila se dirigió hasta mí dándome un fuerte abrazo animada.
-¿Al final que sucedió? – Pregunto Lila, que más atrás venia Rose con el teléfono.
-Bueno, Carol llego a la casa borracha, todo fue una mentira – Dije yo intentando disimular, la depresión que tenia por dentro.
-Ah…bueno. – Dijo Lila con seriedad.
-Bueno, de seguro tenia miedo tú sabes – Dijo Rose integrándose a nuestro pequeño grupito de charla.
-Lo que sea que diga…pero, la pobre Veronica se fue espantada de la casa, es que cuando se emborracha se pone loquita – Dije yo recordando la casa de horror que tenia Veronica.
-Ahí viene Lucía – Dijo Rose, yo mire los pasos de Lucía, como caminaba su pelo y seguía sin entender, ¿Qué tiene Lucía, que Veronica No? Es inexplicable.
-Hola, mis hermosuras – Dijo Veronica dándonos un abrazo a cada uno – Que asco, ahí está Lucía – Ella le echo una mirada.
-Veronica, pensé que hoy ni te me acercarías por lo que paso ayer.
-Tranquila, solamente fue impresión de cinco minutos, después de eso me arrepentí de haberme ido de tu casa, es que Veronica actuaba como una muñeca malvada, o sea, como chucky, tú sabes.
Todas comenzamos a reír en ese momento llego Lucas.
-Hola. – Nos dijo a todas. – Veronica, creo que tenemos que hablar.
-Sí, claro, en receso ¿Te parece?.
-Si, me parece genial.
Sonó el timbre, en estos casos los alumnos se empezaban a alborotar buscando a sus profesores, nosotras ya teníamos en la mira a nuestra profesora de Matemáticas, nos dirigimos hasta el salón, como habitualmente lo hacíamos, sacábamos el cuaderno, lápiz etc, así pasaban las clases, pero hoy no fue así, hoy había un cambio que a ninguna de nosotras nos pareció, genial, como a los otros chicos, a segunda hora en clase de Química, el profesor se levanto para darnos un anuncio.
-Bueno, quiero agregarles que hoy una nueva alumna se integrara a la clase…- Daniel, lo interrumpió en ese momento.
-¿Solamente a química o a nuestro salón, me explico?. – Empezó a decir Daniel.
-A la clase, a el salón a ustedes ¿Me explico, yo?. – Dijo el profesor.
-¿Y quién será nuestra compañera? – Pregunto Cristal.
-A eso oy, ya puede pasar Señorita Fernández.
Nosotras, nos quedamos sorprendidas ante lo que estaba ahí, este seria uno de los peores años que pasaríamos, ahora todo había empeorado, no del todo, tal vez esto podía tener una pizca de diversión, aunque yo suponía que esto haria a partir de hoy, una división en el salon de clases y nosotros.
lunes, 15 de marzo de 2010
Dia Agitado I.
No había nadie en la sala y me había comenzado a preocupar.
-¡Carol! – Comencé a gritar repetidas veces.
-¡¿Qué pasa!? – Dijo Lila acercándose a mí.
-¡Qué no encuentro a Carol? – Seguí caminando por todos lados desesperada sin encontrar a Carol.
Rose se acerco a nosotras sin decir ninguna palabra.
-Calma – Dijo Lila – Vamos a su habitación - Dijo esto último y se dirigió hasta las escaleras donde iba caminando silenciosamente.
-No estás en una película. – Dijo Rose mientras la seguía, volteo para verme - ¿Miedo?.
-Sí. – Le respondí yo.
Las dos siguieron caminando, oí como tocaban la puerta y luego abrió, no oi mas nada después de cinco minutos después Rose y Lila bajaron rápidamente.
-No esta ahí. – Dijo Lila que me miraba con lástima.
-Lila tenemos que irnos…- Dijo Roseleen mirando su móvil. – No quiero dejarte – me miro – pero es que se me hace muy tarde, Lila y yo hemos quedado con nuestros padres. – Me abrazo - ¿Te Quiero Mucho, vale?.
Lila me abrazo luego de que Rose se alejara yéndose hasta la puerta, las dos chicas habían salido de la casa. Me senté en el piso hundiendo la cabeza entre mis manos, llorando por Carol, pensé hasta en lo más imposible, lo más cruel, lo peor que le podía haber pasado o se estaría haciendo ahora, pensé en cosas horrendas que no quería que pasaran, había actuado con inmadurez, llorando no iba a resolver nada de lo que estaba pasando, alguien tenía que ayudarme y sabia cual era esa persona; me levante con la voluntad que no había tenido antes y Salí trotando desde la Sala hasta el teléfono local de la casa marque rápidamente los números, sonaba ocupado y deje un mensaje de voz. “Te necesito urgente, podrías venir a mi casa no sé si Lila o Rose te han mandado un mensaje, pero necesito que vengas es urgente, gracias.” Después me senté en el sofá pensando en los mil lugares donde podría estar Carol, aproximadamente había pasado media hora, eran las Cuatro de la tarde, el tiempo había pasado volando, me levante para irme a preparar una ensalada porqué era lo único que sabia hacer, en ese momento había sonado el timbre, fui corriendo en el camino me caí pero no ocurrió nada, abrí la puerta y era Veronica.
-¡Hola! – Dijo ella animada – Oías horrible por teléfono pensé que te había pasado algo triste, te esperaba con los ojos llenos de lagrimas – Ella sonrió ante su propia broma.
La mire con seriedad y ahí entendió la gravedad de lo que estaba pasando – Pasa. – Dije quitándome de la puerta dándole espacio a Veronica.
-Bueno, dime que pasó. – Ella se dirigió hasta el mueble acostándose ahí. - ¿Y Carol?.
-Carol es el problema. – Me acerque hasta el mueble para hablar mejor – Ha desaparecido, pensé que ya Lila te lo había contado.
-¿Y que más? – ella se incorporo de el mueble sentándose, interesada en la conversación.
Le conté todo lo que había pasado desde el primer momento en el que me levante, incluso me pidió detalles sobre la sección de fotos de ayer, eso sí tenia Veronica, uno nunca podía dejar de hablar con ella, siempre sacábamos un tema de interés.
-¿Más o menos quieres que te ayude a buscar a Carol? – Pregunto Veronica.
-Exactamente, Lila y Rose se han tenido que ir.
-Bueno, es que tenemos la misma edad ¿Verdad? O sea, tenemos la misma mente, lo que haría yo lo harías tú, si a ti no se te ocurre nada a mi tampoco.
-Que consuelo me das Veronica.
-Espera ¿Y si llamamos a Lucas?.
-Claro, claro los llamamos y terminamos haciendo una fiesta – dije sarcástica.
-En estos casos Lucas puede ser muy serio – Dijo ella asintiendo con la cabeza.
-Bueno, llámalo. – Dije yo sentándome en el sofá.
Veronica saco el teléfono de el bolsillo y marco rápidamente los números. - ¿Hola? Sí, mira Lucas si podrías venir a casa de Andy, es por una urgencia, ah, de acuerdo, bueno entonces, adiós.– Corto el teléfono y volvió a metérselo al bolsillo delantero de los jeans.
-¿Qué te dijo?.
-Me dijo que no podía venir porque estaba jugando fútbol – Me miro desanimada - ¿Y si pones música y nos ponemos a cantar?
Yo reí, Veronica decía unas tantas cosas incoherentes que daban gracia, después de un gran rato Veronica y yo fuimos a la panadería a comprar panes para cenar, Veronica ya lo tenia arreglado con sus padres para quedarse hasta la hora que fuera necesaria, eran muy compresivos, ya había anochecido y a mí me seguía preocupando Carol, estábamos en la sala viendo televisión como siempre en eso, a Veronica le sonó el teléfono, era un mensaje, no podía ver el teléfono pero si podía ver su expresión que era una mezcla de sorpresa y felicidad, ella escribió en el teléfono, al parecer estaba respondiendo el mensaje, luego me miro con una sonrisa.
-¡Robert me acaba de enviar un mensaje! – Se incorporo y empezó a dar brincos por la sala.
-¿Qué te envió? – Le pregunte con un tono animado.
-Me dijo que mañana teníamos que hablar de unas cosas importantes pero que no me preocupara nada, que no era nada malo, según desde su punto de vista, le respondí que muy bien y eso tú sabes, sabia que no me olvidaría.
-Pues, tienes que hacerte de rogar, que te bese los pies el, no tú.
-Exactamente, cuando me hable seré sequísima con el te lo juro.
-Mas te vale – La mire amenazante.
-Pero si me sigues mirando así le terminare besando los pies, no entiendo porque nadie me besa los pies como a el le hacen. – Se volvió a sentar en el mueble.
-Claro que no, tus admiradores son mas…¿Cómo se dice?
-Si no sabes tú, menos se yo.
Ambas reímos, pero la sonrisa se borro hasta que alguien tocaba la puerta con rapidez. Veronica me miro con los ojos como platos y a su vez pude percibir esa mirada de miedo que tenían todos, me agarro el brazo apretándolo fuerte.
-Calma – susurre yo, al igual que ella, yo también estaba asustada, nadie en la casa tocaba la puerta, siempre se decidían por ir a tocar el timbre. Me levante del sofá, Veronica hizo que aún seguía agarrándome por el brazo, fuimos hasta la segunda planta para ver por la ventana, no pudimos creer lo que veíamos, mire a Veronica que me miraba impresionada me dejo tomar por el brazo, al parecer estaba tan sorprendida como yo, bajamos rápidamente hasta la primera planta para abrir la puerta.
-¡Carol! – Comencé a gritar repetidas veces.
-¡¿Qué pasa!? – Dijo Lila acercándose a mí.
-¡Qué no encuentro a Carol? – Seguí caminando por todos lados desesperada sin encontrar a Carol.
Rose se acerco a nosotras sin decir ninguna palabra.
-Calma – Dijo Lila – Vamos a su habitación - Dijo esto último y se dirigió hasta las escaleras donde iba caminando silenciosamente.
-No estás en una película. – Dijo Rose mientras la seguía, volteo para verme - ¿Miedo?.
-Sí. – Le respondí yo.
Las dos siguieron caminando, oí como tocaban la puerta y luego abrió, no oi mas nada después de cinco minutos después Rose y Lila bajaron rápidamente.
-No esta ahí. – Dijo Lila que me miraba con lástima.
-Lila tenemos que irnos…- Dijo Roseleen mirando su móvil. – No quiero dejarte – me miro – pero es que se me hace muy tarde, Lila y yo hemos quedado con nuestros padres. – Me abrazo - ¿Te Quiero Mucho, vale?.
Lila me abrazo luego de que Rose se alejara yéndose hasta la puerta, las dos chicas habían salido de la casa. Me senté en el piso hundiendo la cabeza entre mis manos, llorando por Carol, pensé hasta en lo más imposible, lo más cruel, lo peor que le podía haber pasado o se estaría haciendo ahora, pensé en cosas horrendas que no quería que pasaran, había actuado con inmadurez, llorando no iba a resolver nada de lo que estaba pasando, alguien tenía que ayudarme y sabia cual era esa persona; me levante con la voluntad que no había tenido antes y Salí trotando desde la Sala hasta el teléfono local de la casa marque rápidamente los números, sonaba ocupado y deje un mensaje de voz. “Te necesito urgente, podrías venir a mi casa no sé si Lila o Rose te han mandado un mensaje, pero necesito que vengas es urgente, gracias.” Después me senté en el sofá pensando en los mil lugares donde podría estar Carol, aproximadamente había pasado media hora, eran las Cuatro de la tarde, el tiempo había pasado volando, me levante para irme a preparar una ensalada porqué era lo único que sabia hacer, en ese momento había sonado el timbre, fui corriendo en el camino me caí pero no ocurrió nada, abrí la puerta y era Veronica.
-¡Hola! – Dijo ella animada – Oías horrible por teléfono pensé que te había pasado algo triste, te esperaba con los ojos llenos de lagrimas – Ella sonrió ante su propia broma.
La mire con seriedad y ahí entendió la gravedad de lo que estaba pasando – Pasa. – Dije quitándome de la puerta dándole espacio a Veronica.
-Bueno, dime que pasó. – Ella se dirigió hasta el mueble acostándose ahí. - ¿Y Carol?.
-Carol es el problema. – Me acerque hasta el mueble para hablar mejor – Ha desaparecido, pensé que ya Lila te lo había contado.
-¿Y que más? – ella se incorporo de el mueble sentándose, interesada en la conversación.
Le conté todo lo que había pasado desde el primer momento en el que me levante, incluso me pidió detalles sobre la sección de fotos de ayer, eso sí tenia Veronica, uno nunca podía dejar de hablar con ella, siempre sacábamos un tema de interés.
-¿Más o menos quieres que te ayude a buscar a Carol? – Pregunto Veronica.
-Exactamente, Lila y Rose se han tenido que ir.
-Bueno, es que tenemos la misma edad ¿Verdad? O sea, tenemos la misma mente, lo que haría yo lo harías tú, si a ti no se te ocurre nada a mi tampoco.
-Que consuelo me das Veronica.
-Espera ¿Y si llamamos a Lucas?.
-Claro, claro los llamamos y terminamos haciendo una fiesta – dije sarcástica.
-En estos casos Lucas puede ser muy serio – Dijo ella asintiendo con la cabeza.
-Bueno, llámalo. – Dije yo sentándome en el sofá.
Veronica saco el teléfono de el bolsillo y marco rápidamente los números. - ¿Hola? Sí, mira Lucas si podrías venir a casa de Andy, es por una urgencia, ah, de acuerdo, bueno entonces, adiós.– Corto el teléfono y volvió a metérselo al bolsillo delantero de los jeans.
-¿Qué te dijo?.
-Me dijo que no podía venir porque estaba jugando fútbol – Me miro desanimada - ¿Y si pones música y nos ponemos a cantar?
Yo reí, Veronica decía unas tantas cosas incoherentes que daban gracia, después de un gran rato Veronica y yo fuimos a la panadería a comprar panes para cenar, Veronica ya lo tenia arreglado con sus padres para quedarse hasta la hora que fuera necesaria, eran muy compresivos, ya había anochecido y a mí me seguía preocupando Carol, estábamos en la sala viendo televisión como siempre en eso, a Veronica le sonó el teléfono, era un mensaje, no podía ver el teléfono pero si podía ver su expresión que era una mezcla de sorpresa y felicidad, ella escribió en el teléfono, al parecer estaba respondiendo el mensaje, luego me miro con una sonrisa.
-¡Robert me acaba de enviar un mensaje! – Se incorporo y empezó a dar brincos por la sala.
-¿Qué te envió? – Le pregunte con un tono animado.
-Me dijo que mañana teníamos que hablar de unas cosas importantes pero que no me preocupara nada, que no era nada malo, según desde su punto de vista, le respondí que muy bien y eso tú sabes, sabia que no me olvidaría.
-Pues, tienes que hacerte de rogar, que te bese los pies el, no tú.
-Exactamente, cuando me hable seré sequísima con el te lo juro.
-Mas te vale – La mire amenazante.
-Pero si me sigues mirando así le terminare besando los pies, no entiendo porque nadie me besa los pies como a el le hacen. – Se volvió a sentar en el mueble.
-Claro que no, tus admiradores son mas…¿Cómo se dice?
-Si no sabes tú, menos se yo.
Ambas reímos, pero la sonrisa se borro hasta que alguien tocaba la puerta con rapidez. Veronica me miro con los ojos como platos y a su vez pude percibir esa mirada de miedo que tenían todos, me agarro el brazo apretándolo fuerte.
-Calma – susurre yo, al igual que ella, yo también estaba asustada, nadie en la casa tocaba la puerta, siempre se decidían por ir a tocar el timbre. Me levante del sofá, Veronica hizo que aún seguía agarrándome por el brazo, fuimos hasta la segunda planta para ver por la ventana, no pudimos creer lo que veíamos, mire a Veronica que me miraba impresionada me dejo tomar por el brazo, al parecer estaba tan sorprendida como yo, bajamos rápidamente hasta la primera planta para abrir la puerta.
jueves, 11 de marzo de 2010
Visitas Inesperadas.
A media noche me desperté, por el aire acondicionado que iba demasiado frío, mire el reloj y eran las Cinco en punto, le baje a el aire durmiéndome otra vez, ya cuando había despertado mejor, ni siquiera me fije en el reloj y fui a el baño a lavarme la cara, baje en pijamas hasta la Sala, donde estaban Carol y otra chica que no conocía, la mujer tenía cara de pocos amigos y no le di mucha importancia, fui sigilosamente hasta la cocina donde me prepare dos sándwich y me serví jugo, oí la puerta y me dirigí hasta la sala donde estaba Carol, ella me miro sorpresiva.
- Hoy le diste duro ¿No? – Dijo ella acomodando los cojines de los muebles
La mire sorprendida y no entendía su expresión - ¿A que te refieres?.
- Me refiero a que hoy dormiste mucho, estás aún dormida ¿Qué te sucede? – Dijo ella seria.
- Nada ¿Qué te sucede a ti, estás bien?.
- Claro que lo estoy, estoy bien. – Parecia preocupada y tensa.
- ¿Quién era esa? – Le pregunte yo mientras la miraba que iba de un lado a otro.
- Era Sheila, no la conoces.
- ¿Y que te ha dicho?
- Me ha dicho que le page, algo que yo nunca hice.
- ¿Y quién lo hizo?.
- Deja el interrogatorio para otro momento – Se sentó en el mueble sacando el celular, marcando números.
Me quede mirándola sin decir nada, parecía molesta y ella no era así muy seguido, me quede esperando a que hablara con alguien por el teléfono para ver lo que sucedía realmente.
Ella se me quedo mirando. – Benjamín, necesito que vengas urgente ¿Podrías? Sheila ha venido a mí casa. – Corto y se dirigió hasta la segunda planta.
- ¡No te tires del Balcón! – Grite en plan de chiste, pero creo que eso solo había empeorado las cosas, me quede un rato viendo TV hasta que tocaron la puerta, fui a abrir y era Benjamín, era un chico alto y rubio tenía ojos color miel, Benjamín era el primo de Carol por Paternidad, era tan bonito como Carol y tenía un gran cuerpo como el de ella.
- ¿Puedo pasar? – Pregunto el sacando algo de su bolsillo.
- Por su puesto ¿Cómo haz estado? – Le pregunte, dándole paso.
- Estoy bien – Saco un caramelo de su bolsillo dándomelo – ¿Te gustan los caramelos?
- Sí, claro – Lo tome y lo guarde en los bolsillos del pijama. – Carol subió debe estar en su habitación y Gracias por el caramelo.
- Gracias a ti – Subio las escaleras y lo demás, ya no sabia nada.
- Volvieron a tocar la puerta ¿Dios, Carol planea una fiesta?. – Fui a abrir la puerta eran Lila y Rose.
-¡Sorpresa! – Dijo Lila tirándose encima mío dándome un abrazo.
-¿No te lo esperabas o si? – Rose me dio un abrazo más calmado.
Ellas pasaron y se sentaron en el sofá.
-Chicas, creo que está pasando algo – Dije yo susurrando.
-¿Qué pasó? – Pregunto Rose.
-¿Marcos pregunto por mí? – Dijo Lila, casi gritando.
-No, deja la obsesión Lila. – Dije yo sonriéndole. – Es que hace como media hora vino una chica que yo ni conocía pero se llama Sheila, y luego Carol llamo a Benjamín sobre que Sheila vino y que le estaba cobrando algo.
-¿Benjamín, quien carajo es Benjamín? – Pregunto Rose.
-Es su primo, el rubio ¿No te acuerdas? En fin, que crees que este pasando.
-Tendríamos que ir a espiar – Dijo Lila mirando a todos lados.
-¿Dónde están ahora? – Pregunto Rose con seriedad.
-¿Benjamín y Carol? Están en la segunda planta.
Enseguida Benjamín y Carol bajaron.
-Hola, chicas – Dijo Carol, con un ánimo distinto a el anterior.
-Adiós Andy. – Dijo Benjamín saliendo de la casa.
-¿Carol que sucedió? – Pregunto Lila.
Carol me miro a mi – Solamente que Sheila es una estúpida de mierda, voy a conectarme un rato. – Se fue de la sala dejándonos a las tres con un montón de preguntas sin respuestas.
-Me ha dejado Igual – Dijo Lila mirando a Rose.
-No, aquí pasa algo y no me gusta nada – Dije yo yendo hasta Carol, que seguramente estaría en la PC, pero no era así.
- Hoy le diste duro ¿No? – Dijo ella acomodando los cojines de los muebles
La mire sorprendida y no entendía su expresión - ¿A que te refieres?.
- Me refiero a que hoy dormiste mucho, estás aún dormida ¿Qué te sucede? – Dijo ella seria.
- Nada ¿Qué te sucede a ti, estás bien?.
- Claro que lo estoy, estoy bien. – Parecia preocupada y tensa.
- ¿Quién era esa? – Le pregunte yo mientras la miraba que iba de un lado a otro.
- Era Sheila, no la conoces.
- ¿Y que te ha dicho?
- Me ha dicho que le page, algo que yo nunca hice.
- ¿Y quién lo hizo?.
- Deja el interrogatorio para otro momento – Se sentó en el mueble sacando el celular, marcando números.
Me quede mirándola sin decir nada, parecía molesta y ella no era así muy seguido, me quede esperando a que hablara con alguien por el teléfono para ver lo que sucedía realmente.
Ella se me quedo mirando. – Benjamín, necesito que vengas urgente ¿Podrías? Sheila ha venido a mí casa. – Corto y se dirigió hasta la segunda planta.
- ¡No te tires del Balcón! – Grite en plan de chiste, pero creo que eso solo había empeorado las cosas, me quede un rato viendo TV hasta que tocaron la puerta, fui a abrir y era Benjamín, era un chico alto y rubio tenía ojos color miel, Benjamín era el primo de Carol por Paternidad, era tan bonito como Carol y tenía un gran cuerpo como el de ella.
- ¿Puedo pasar? – Pregunto el sacando algo de su bolsillo.
- Por su puesto ¿Cómo haz estado? – Le pregunte, dándole paso.
- Estoy bien – Saco un caramelo de su bolsillo dándomelo – ¿Te gustan los caramelos?
- Sí, claro – Lo tome y lo guarde en los bolsillos del pijama. – Carol subió debe estar en su habitación y Gracias por el caramelo.
- Gracias a ti – Subio las escaleras y lo demás, ya no sabia nada.
- Volvieron a tocar la puerta ¿Dios, Carol planea una fiesta?. – Fui a abrir la puerta eran Lila y Rose.
-¡Sorpresa! – Dijo Lila tirándose encima mío dándome un abrazo.
-¿No te lo esperabas o si? – Rose me dio un abrazo más calmado.
Ellas pasaron y se sentaron en el sofá.
-Chicas, creo que está pasando algo – Dije yo susurrando.
-¿Qué pasó? – Pregunto Rose.
-¿Marcos pregunto por mí? – Dijo Lila, casi gritando.
-No, deja la obsesión Lila. – Dije yo sonriéndole. – Es que hace como media hora vino una chica que yo ni conocía pero se llama Sheila, y luego Carol llamo a Benjamín sobre que Sheila vino y que le estaba cobrando algo.
-¿Benjamín, quien carajo es Benjamín? – Pregunto Rose.
-Es su primo, el rubio ¿No te acuerdas? En fin, que crees que este pasando.
-Tendríamos que ir a espiar – Dijo Lila mirando a todos lados.
-¿Dónde están ahora? – Pregunto Rose con seriedad.
-¿Benjamín y Carol? Están en la segunda planta.
Enseguida Benjamín y Carol bajaron.
-Hola, chicas – Dijo Carol, con un ánimo distinto a el anterior.
-Adiós Andy. – Dijo Benjamín saliendo de la casa.
-¿Carol que sucedió? – Pregunto Lila.
Carol me miro a mi – Solamente que Sheila es una estúpida de mierda, voy a conectarme un rato. – Se fue de la sala dejándonos a las tres con un montón de preguntas sin respuestas.
-Me ha dejado Igual – Dijo Lila mirando a Rose.
-No, aquí pasa algo y no me gusta nada – Dije yo yendo hasta Carol, que seguramente estaría en la PC, pero no era así.
miércoles, 10 de marzo de 2010
En Casa de Nally.
Al entrar a la sala, observe todo era muy bonito y elegante, había persianas color Vino, la pintura era amarillo pastel que hacía juego con las persianas que iban en las grandes ventanas de la sala, había un hermoso mueble del color de las mismas persianas y allí estaba sentada Carol, mientras que la maquillaban.
-Parece de verdad – Dijo Nally susurrando.
Yo la mire aguantando la risa - ¿De verdad? – Le pregunte sonriendo.
-Tengo ganas de acercarme pero luego viene una de esas – Dijo señalándolas con la vista – Y nos desprecian, y no me gusta eso.
-A mí tampoco Nally, pero, anda soy la prima de la Modelo y tú la mejor amiga ¿Qué nos van a decir?.
-Supongo que tienes razón.
-Claro Nally, mi tía decía que en un lugar donde todos se creían superior tú tendrías que sentirte mucho más superior que ellos.
-Te entiendo. – Dijo caminando a dirección de Carol – Vamos.
Hice lo mismo y camine hasta Carol, que llevaba un vestido negro de época y una sombrilla del mismo color.
-¿Y que, estás vestida de Lolita? – Pregunto Nally.
Yo me reí soltando una pequeña carcajada silenciosa.
-¡Chicas! El vestuario no lo elegí yo, lo eligió ella – Señalo a una mujer de pelo rojizo, muy blanca y delgada, llevaba un monton de papeles en el regazo, iba con un traje blanco de falda larga y saco y unos zapatos altos del mismo color del traje, era muy mona.
-¿Y esa quién es? – Dijo Nally susurrando
-Es la tipa que se encarga de organizarnos y eso, hay Nally como no vas a saber tú.
-Tía me siento como en Gossip Girl ¿Qué quieres que haga?. – Le dijo Nally manteniendo el mismo tono de voz de antes.
-Sí Nally, lo sé, pero esto no es Gossip Girl, aquí hay gente peor. – Le respondió Carol, que llevaba el mismo tono de voz de Nally, apenas audible.
En ese momento, se acerco un hombre de barba, aparentaba unos treinta años o más, con una cámara que enfocaba hasta el mueble.
-¿Estás lista, Carol?. – Le dijo el hombre ajustando la cámara.
Nally y yo nos retiramos detrás del hombre para ver como le tomaban las fotografías a Carol, mientras ella posaba, de verdad no aprecia ella y como decía Nally parecía una “Gothic Lolita”.
Después de tanto alboroto por todo, nos mandaron de nuevo a “Los puestos” cómo le decía Nally, en menos de Quince minutos bajo Carol con el atuendo que llevaba antes, que llevaba dos bolsas en cada mano.
-¿Nos vamos? – Pregunte yo mirando las bolsas e intentando adivinar que había allí.
-¿Qué llevas ahí? – Pregunto Nally, que por casualidad obvia, me había adivinado el pensamiento.
-¡Oh sí! Llevo ropa de las fotografías que me tomaron hoy.
-¿Es que te tomaron más? – Pregunte yo extrañada, pensé que estas cosas eran distintas.
-En el auto les cuento ¿Vale?. – Nos dijo ella caminando hasta la puerta.
Salimos hasta el estacionamiento y ahí nos subimos a el auto que gracias a el sol, se sentía como un horno, en el camino a casa de Nally, Carol comenzó a contar que le tomaron cinco fotos con tres tipos de ropa distintos, y que lo que había hecho hoy era algo tipo de te quedas o te vas y que lo más probable era que Carol quedara entre las tres modelos que iban a elegir, al llegar a Casa de Nally, nos invito a entrar a su casa y accedimos, tenía una casa mediana, apenas eran cuatro personas las que habitaban ahí, nos invito a tomar coca cola en el fondo de su casa que tenía un bonito jardín con mesitas y todo lo demás, llevaba un excelente decorado.
-Bueno ¿Qué harás mañana Nally? – Pregunto Carol.
-Mañana es el día en el que estaré todo el día en la PC ¿Me comprendes?
-¡Claro!, yo también. – Carol me miro - ¿Y tú hermano?.
-No lo sé, espera ¡Derek! – Grito ella.
-De seguro a Andy le gustaría mucho conocer a tú hermano – sonrió ella pícaramente
- Cállate Carol, eres una pedófila – le di un manotazo en el hombro.
Nally empezó a reírse a grandes carcajadas - ¡Ustedes dos son un caso, lo juro!.
-Eres una obsesionada Nally – Dijo Carol señalándola con el dedo.
-Dios. – Alcance a decir poniendo la cabeza en la mesa donde estábamos sentadas.
Había sonado un celular con la canción de Green Day que se llamaba “Misery”
-Derek no está en casa, lo siento mucho. – Dijo Nally viendo su teléfono.
-Pobre de mí Andy.
-Anda, si el que lo quiere ver eres tú – Dije yo alzando la cabeza.
-Óyeme, el chico tiene 26 años y es todo un sex symbol – Dijo Carol mirándome mal.
-Tú sex symbol, prima. – Dije yo riendo.
Después de tanta cháchara por el hermano de Nally, Carol y yo nos fuimos a casa para descansar un poco después de tanto mosquearnos y reír.
Al llegar a casa, Carol preparo la Cena y después nos fuimos a ver dos películas, una de comedia y otra de acción, luego cada una se fue a dormir, esperando que el día de mañana fuera un poco más calmado.
-Parece de verdad – Dijo Nally susurrando.
Yo la mire aguantando la risa - ¿De verdad? – Le pregunte sonriendo.
-Tengo ganas de acercarme pero luego viene una de esas – Dijo señalándolas con la vista – Y nos desprecian, y no me gusta eso.
-A mí tampoco Nally, pero, anda soy la prima de la Modelo y tú la mejor amiga ¿Qué nos van a decir?.
-Supongo que tienes razón.
-Claro Nally, mi tía decía que en un lugar donde todos se creían superior tú tendrías que sentirte mucho más superior que ellos.
-Te entiendo. – Dijo caminando a dirección de Carol – Vamos.
Hice lo mismo y camine hasta Carol, que llevaba un vestido negro de época y una sombrilla del mismo color.
-¿Y que, estás vestida de Lolita? – Pregunto Nally.
Yo me reí soltando una pequeña carcajada silenciosa.
-¡Chicas! El vestuario no lo elegí yo, lo eligió ella – Señalo a una mujer de pelo rojizo, muy blanca y delgada, llevaba un monton de papeles en el regazo, iba con un traje blanco de falda larga y saco y unos zapatos altos del mismo color del traje, era muy mona.
-¿Y esa quién es? – Dijo Nally susurrando
-Es la tipa que se encarga de organizarnos y eso, hay Nally como no vas a saber tú.
-Tía me siento como en Gossip Girl ¿Qué quieres que haga?. – Le dijo Nally manteniendo el mismo tono de voz de antes.
-Sí Nally, lo sé, pero esto no es Gossip Girl, aquí hay gente peor. – Le respondió Carol, que llevaba el mismo tono de voz de Nally, apenas audible.
En ese momento, se acerco un hombre de barba, aparentaba unos treinta años o más, con una cámara que enfocaba hasta el mueble.
-¿Estás lista, Carol?. – Le dijo el hombre ajustando la cámara.
Nally y yo nos retiramos detrás del hombre para ver como le tomaban las fotografías a Carol, mientras ella posaba, de verdad no aprecia ella y como decía Nally parecía una “Gothic Lolita”.
Después de tanto alboroto por todo, nos mandaron de nuevo a “Los puestos” cómo le decía Nally, en menos de Quince minutos bajo Carol con el atuendo que llevaba antes, que llevaba dos bolsas en cada mano.
-¿Nos vamos? – Pregunte yo mirando las bolsas e intentando adivinar que había allí.
-¿Qué llevas ahí? – Pregunto Nally, que por casualidad obvia, me había adivinado el pensamiento.
-¡Oh sí! Llevo ropa de las fotografías que me tomaron hoy.
-¿Es que te tomaron más? – Pregunte yo extrañada, pensé que estas cosas eran distintas.
-En el auto les cuento ¿Vale?. – Nos dijo ella caminando hasta la puerta.
Salimos hasta el estacionamiento y ahí nos subimos a el auto que gracias a el sol, se sentía como un horno, en el camino a casa de Nally, Carol comenzó a contar que le tomaron cinco fotos con tres tipos de ropa distintos, y que lo que había hecho hoy era algo tipo de te quedas o te vas y que lo más probable era que Carol quedara entre las tres modelos que iban a elegir, al llegar a Casa de Nally, nos invito a entrar a su casa y accedimos, tenía una casa mediana, apenas eran cuatro personas las que habitaban ahí, nos invito a tomar coca cola en el fondo de su casa que tenía un bonito jardín con mesitas y todo lo demás, llevaba un excelente decorado.
-Bueno ¿Qué harás mañana Nally? – Pregunto Carol.
-Mañana es el día en el que estaré todo el día en la PC ¿Me comprendes?
-¡Claro!, yo también. – Carol me miro - ¿Y tú hermano?.
-No lo sé, espera ¡Derek! – Grito ella.
-De seguro a Andy le gustaría mucho conocer a tú hermano – sonrió ella pícaramente
- Cállate Carol, eres una pedófila – le di un manotazo en el hombro.
Nally empezó a reírse a grandes carcajadas - ¡Ustedes dos son un caso, lo juro!.
-Eres una obsesionada Nally – Dijo Carol señalándola con el dedo.
-Dios. – Alcance a decir poniendo la cabeza en la mesa donde estábamos sentadas.
Había sonado un celular con la canción de Green Day que se llamaba “Misery”
-Derek no está en casa, lo siento mucho. – Dijo Nally viendo su teléfono.
-Pobre de mí Andy.
-Anda, si el que lo quiere ver eres tú – Dije yo alzando la cabeza.
-Óyeme, el chico tiene 26 años y es todo un sex symbol – Dijo Carol mirándome mal.
-Tú sex symbol, prima. – Dije yo riendo.
Después de tanta cháchara por el hermano de Nally, Carol y yo nos fuimos a casa para descansar un poco después de tanto mosquearnos y reír.
Al llegar a casa, Carol preparo la Cena y después nos fuimos a ver dos películas, una de comedia y otra de acción, luego cada una se fue a dormir, esperando que el día de mañana fuera un poco más calmado.
sábado, 6 de marzo de 2010
Sección de Fotos.
Al llegar a mí casa, toque la ventana para que me abrieran la puerta, enseguida fue Carol que me recibió con una sonrisa que me contaba sobre las posibilidades de salir en una de las mejores revistas que había en el país. Me fui a duchar; se habían echo las 7 y mis padres no habían llegado aún, me dirigí hasta la Sala donde estaba Carol viendo la TV, me sente a su lado viendo MTV con ella.
Carol me miro – Oye, tío llamo dijo que fue hacia no se donde, de viaje con tú madre.
-¿Cómo que no sabes? – Le pregunte, anda que Carol era demasiado despistada algunas veces.
-Sí, se fueron de viaje y creo que con tú hermano.
Me quede demasiado extrañada - ¿Segura?.
-Claro, tus padres vinieron cuando estabas en el colegio vinieron a hacer sus maletas.
-¿Y no sabes cuando vendrán?.
-No lo sé.
-Creo que se debían ese descanso, debe ser agotador atender pacientes todo el día.
-Supongo. – Dijo ella casi audible – ¿Te gustaría acompañarme mañana a una sección de fotos? – Me pregunto animada
-¡Me encantaría! ¿A que hora es?.
-Cuatro de la tarde, ah, me ayudaras a elegir que ropa me pondré ¿Vale?.
-¡Seguro, que emoción! – Dije eufórica.
Ella se echo a reír – Imagínate como estoy yo.
- Bueno, voy a conectarme un rato.
-Dale.
Me levante directo a la pc, y estuve dos horas de chat con las chicas, riéndonos de lo paranoica que era Veronica, al rato me fui a dormir para levantarme mañana temprano.
Cuando ya había amanecido, me fui a lavar la cara me dirigí hasta la cocina y me comí una taza de cereal, me dirigí hasta la habitación de Carol, ella no estaba en la cama, asique supuse que estaba viendo TV, y era exactamente lo que yo había pensado.
-¿Emocionada? – Le pregunte mientras seguía su vista hasta la TV.
-¿A caso bromeas? Estoy muy emocionada, creo que tendría que ir a hacerme una buena manicura.
-¿Te acompaño?.
-No, tranquila iré a casa de Nally – Nally y Carol habían sido amigas desde la secundaria, Nally estudiaba actuación informática, había realizado distintos cursos en lo que a belleza se refería.
Me fui a escuchar música en la pc escuche mas de 50 canciones, oí un ruido que venia de la puerta. Baje rápidamente, ya Carol había llegado.
-Nisiquiera me había enterado de que te habías ido.
Ella rio - ¿Te gustan? – Dijo enseñándome sus uñas acrílicas, sus adornos eran como cartas con sus tréboles y diamantes de negro y rojo.
-Son muy bonitas, es que Nally tiene talento de sobra.
-Exacto, Nally nos acompañara, asi podrás conocerla
-Genial. - Nunca había conocido a Nally, pero por lo que Carol me contaba era una chica muy dulce y simpática.
-Genial - Repetí.
-Basta, sabes que no es gracioso – Dijo Carol mientras caminaba hasta su habitación – Voy a ducharme ya son las tres, creo que tú también tienes que ir a ducharte.
-¿Dónde te vestirás, en el estudio o aquí?
-En el estudio – Se metió a su habitación cerrando la puerta de un golpe.
Yo fui a hacer lo mismo, me duche rápidamente me puse una camiseta blanca y sencilla, unos pitillos negros y unas zapatillas que hacían juego con la camiseta. Carol me estaba esperando en la sala con unos jeans de pitillos celestes y una blusa de tirantes rosa pastel y unas sandalias blancas, llevaba su cabello rubio suelto y llevaba una tiara del color de la blusa.
-Vamos, pasaremos buscando a Nally y luego al estudio ¿Te parece?.
-Como sea. – Le dije sonriendo, me encamine hasta la puerta saliendo con Carol.
En el trayecto hacía el estudio, hicimos una parada a la casa de Nally, Nally era una chica de cabello negro, lacio y largo, era tan blanca como Carol y llevaba un vestido a cuadros y unas bonitas sandalias que hacían juego con los cuadros negros que tenía el vestido. Nally y yo nos fuimos conociendo camino a el estudio. Carol manejaba de miedo por lo rápido que iba, cuando llegamos a el estudio era algo como un edificio muy grande cuando entramos había un montón de gente bien vestida, parecían empresarios muy elegantes, todo era demasiado “wow” Nally y yo nos miramos, parecíamos demasiado sencillas delante de ese montón de gente de la nada se nos apareció un chico afeminado.
- ¿Carol Garcee? – Pregunto el tipo, con acento francés, llevaba puesto una camisea cuello de tortuga negro como típico poeta
-Soy yo. – Dijo Carol con una sonrisa.
-¡Que hermosa, preciosa, bellísima! – Dijo el hombre fascinado observando a carol de pies a cabeza. – Sigueme, linda; Ustedes dos se quedan ahí – Dijo señalando unos puestos con desprecio.
-Este tipo de gente me asquea – Dijo Nally.
-A mi también – Le dije yo sentándome en los puestos.
-Te cagan todo, como creen que trabajan en está porquería se creen mejor que nosotras.
-Exacto, cuando en realidad son todos unos idiotas, claro excepto por Carol.
-Si eso, espero que no se le suba el ego.
-No creo que le pase eso. – Le dije riendo
Después de un largo rato de charla el tipo afeminado de antes había interrumpido nuestra conversación - Carol, quiere verlas.
Me causo mucha gracia como había hablado el hombre, sobre Carol y creo que Nally pensaba lo mismo que yo. Nos fuimos detrás de el hombre con acento francés, habíamos llegado a una sala muy bonita.
Carol me miro – Oye, tío llamo dijo que fue hacia no se donde, de viaje con tú madre.
-¿Cómo que no sabes? – Le pregunte, anda que Carol era demasiado despistada algunas veces.
-Sí, se fueron de viaje y creo que con tú hermano.
Me quede demasiado extrañada - ¿Segura?.
-Claro, tus padres vinieron cuando estabas en el colegio vinieron a hacer sus maletas.
-¿Y no sabes cuando vendrán?.
-No lo sé.
-Creo que se debían ese descanso, debe ser agotador atender pacientes todo el día.
-Supongo. – Dijo ella casi audible – ¿Te gustaría acompañarme mañana a una sección de fotos? – Me pregunto animada
-¡Me encantaría! ¿A que hora es?.
-Cuatro de la tarde, ah, me ayudaras a elegir que ropa me pondré ¿Vale?.
-¡Seguro, que emoción! – Dije eufórica.
Ella se echo a reír – Imagínate como estoy yo.
- Bueno, voy a conectarme un rato.
-Dale.
Me levante directo a la pc, y estuve dos horas de chat con las chicas, riéndonos de lo paranoica que era Veronica, al rato me fui a dormir para levantarme mañana temprano.
Cuando ya había amanecido, me fui a lavar la cara me dirigí hasta la cocina y me comí una taza de cereal, me dirigí hasta la habitación de Carol, ella no estaba en la cama, asique supuse que estaba viendo TV, y era exactamente lo que yo había pensado.
-¿Emocionada? – Le pregunte mientras seguía su vista hasta la TV.
-¿A caso bromeas? Estoy muy emocionada, creo que tendría que ir a hacerme una buena manicura.
-¿Te acompaño?.
-No, tranquila iré a casa de Nally – Nally y Carol habían sido amigas desde la secundaria, Nally estudiaba actuación informática, había realizado distintos cursos en lo que a belleza se refería.
Me fui a escuchar música en la pc escuche mas de 50 canciones, oí un ruido que venia de la puerta. Baje rápidamente, ya Carol había llegado.
-Nisiquiera me había enterado de que te habías ido.
Ella rio - ¿Te gustan? – Dijo enseñándome sus uñas acrílicas, sus adornos eran como cartas con sus tréboles y diamantes de negro y rojo.
-Son muy bonitas, es que Nally tiene talento de sobra.
-Exacto, Nally nos acompañara, asi podrás conocerla
-Genial. - Nunca había conocido a Nally, pero por lo que Carol me contaba era una chica muy dulce y simpática.
-Genial - Repetí.
-Basta, sabes que no es gracioso – Dijo Carol mientras caminaba hasta su habitación – Voy a ducharme ya son las tres, creo que tú también tienes que ir a ducharte.
-¿Dónde te vestirás, en el estudio o aquí?
-En el estudio – Se metió a su habitación cerrando la puerta de un golpe.
Yo fui a hacer lo mismo, me duche rápidamente me puse una camiseta blanca y sencilla, unos pitillos negros y unas zapatillas que hacían juego con la camiseta. Carol me estaba esperando en la sala con unos jeans de pitillos celestes y una blusa de tirantes rosa pastel y unas sandalias blancas, llevaba su cabello rubio suelto y llevaba una tiara del color de la blusa.
-Vamos, pasaremos buscando a Nally y luego al estudio ¿Te parece?.
-Como sea. – Le dije sonriendo, me encamine hasta la puerta saliendo con Carol.
En el trayecto hacía el estudio, hicimos una parada a la casa de Nally, Nally era una chica de cabello negro, lacio y largo, era tan blanca como Carol y llevaba un vestido a cuadros y unas bonitas sandalias que hacían juego con los cuadros negros que tenía el vestido. Nally y yo nos fuimos conociendo camino a el estudio. Carol manejaba de miedo por lo rápido que iba, cuando llegamos a el estudio era algo como un edificio muy grande cuando entramos había un montón de gente bien vestida, parecían empresarios muy elegantes, todo era demasiado “wow” Nally y yo nos miramos, parecíamos demasiado sencillas delante de ese montón de gente de la nada se nos apareció un chico afeminado.
- ¿Carol Garcee? – Pregunto el tipo, con acento francés, llevaba puesto una camisea cuello de tortuga negro como típico poeta
-Soy yo. – Dijo Carol con una sonrisa.
-¡Que hermosa, preciosa, bellísima! – Dijo el hombre fascinado observando a carol de pies a cabeza. – Sigueme, linda; Ustedes dos se quedan ahí – Dijo señalando unos puestos con desprecio.
-Este tipo de gente me asquea – Dijo Nally.
-A mi también – Le dije yo sentándome en los puestos.
-Te cagan todo, como creen que trabajan en está porquería se creen mejor que nosotras.
-Exacto, cuando en realidad son todos unos idiotas, claro excepto por Carol.
-Si eso, espero que no se le suba el ego.
-No creo que le pase eso. – Le dije riendo
Después de un largo rato de charla el tipo afeminado de antes había interrumpido nuestra conversación - Carol, quiere verlas.
Me causo mucha gracia como había hablado el hombre, sobre Carol y creo que Nally pensaba lo mismo que yo. Nos fuimos detrás de el hombre con acento francés, habíamos llegado a una sala muy bonita.
Lucía, la novia de Robert, olía fatal, había vomitado en frente de nuestra aula al parecer había comido algo en mal estado, la profesora de deporte movía la mano para que despejáramos el pasillo y con la otra llevaba a Lucía, está última se tapaba la cara con la otra mano libre y Robert iba atrás de ella, mientras Veronica le perseguía con la mirada, todo era como una persecución, Cristal me jalo por el brazo, llevándome hacía el salón de clases, donde todos estaban levantados observando como se llevaban a Lucía hacia la enfermería.
-De seguro lo hace para llamar la atención - Me dijo Cristal, mientras me hacía señas para que me sentara con ella.
Coloque mi mochila detrás del pupitre – ¿Tú crees? - Le pregunte aún levantada
Cristal se sentó sacando el cuaderno y el lápiz de su mochila - ¡Estoy segurísima!.
En ese momento entraron Rose y Lila y se sentaron detrás de nosotras.
-¿De que hablan? – Pregunto lila poniendo la mochila encima de la mesa.
-Hablamos sobre Lucía – Le murmuro Cristal a lila.
Veronica entro rápidamente a el aula y se sentó apartada de nosotras.
La profesora comenzó a explicar la clase de Ingles, la hora paso rápidamente al igual como la hora de Salud y rápidamente estábamos en Receso, nos sentamos en una mesa al parecer todos estaban hablando sobre Lucía, en nuestra platica sobre ropa se sentó con nosotras Lucas.
-¡Como se que les encantan los chismes, les tengo uno genial! – Lucas iba a nuestra clase y de vez en cuando iba con nuestro grupo, es tan blanco como la nieve, su cabello negro y lacio que le llegaba hasta las orejas, tenia una carita monísima de niño pequeño.
-¿Los Mets ganaron? No nos importan los juegos de hombres, te puedes ir. – Dijo Cristal haciendo círculos en la mesa.
-Ganaron los Yankees. – Le respondió Lucas sonriente – Esto es lo que dicen, que Lucía está embarazada.
-¿¡Como!? – Exclamo Veronica con ojos como platos
-Ya la haremos abortar – Dijo Lila sacando su lado macabro.
-Nada de matar bebés – Le respondió Rose dándole una palmada en la cabeza.
-Es cierto, una de nosotras tendrá que ir a la enfermería para ver lo que paso. – Dije yo levantándome de la mesa.
-¿Iras tú? – Pregunto Lucas levantándose al igual que yo.
-No, solamente iba ir a comprar un refresco.
Cristal y Rose se echaron a reír.
-¿Nica, que sucede? – Pregunto Lila mirando a Veronica que seguía en “estado de Shock”.
-Nada. – Dijo ella mientras se tapaba la cara.
-No llores, por favor. – Le dijo Rose.
Decidi no decir nada y me encamine directo a la Enfermeria, sabía que ahí no encontraría a Lucía pero por lo menos podría averiguar que había pasado. Me pare en frente de la puerta de la enfermería.
-¿Estás segura? - Dijo una voz masculina.
Era Lucas, que me había seguido sin yo darme de cuenta – Más que eso. – Le dije abriendo la puerta, me había equivocado totalmente, Lucía seguía ahí. Me di media vuelta, sabía que no podría averiguar nada porqué ahí estaba Lucía, cerré la puerta y me dirigí hasta Lucas - ¿Podrías ir tú? Es que Lucía está ahí y bueno, no creo saber lo que de verdad está pasando.
-Por su puesto – Lucas entro con toda tranquilidad, mientras yo seguía esperando a fuera como una idiota. El timbre de que el receso había acabado sonó, mientras yo seguía esperando a Lucas.
Por los pasillos iba Caminando Marcos que se detuvo al verme para saludarme - ¿No entraras? – Marcos era un chico que iba un año delante de todos nosotros, se había liado con Lila unas cuantas veces.
-Claro, estoy esperando a Lucas. – Le respondí.
-¿Y que le sucedió a Lucas, que está en la enfermería?.
-Nada, solamente le hacíamos un favor a una amiga.
-¿Lucía y su vomito? – El se echo a reír – Tranquila maja, solamente bebió un jugo en mal estado de la cafetería. – Bueno yo voy a entrar nos vemos. Mis saludos a Lila. – Siguio caminando hasta perderse entre la gente que iba entrando a sus respectivas clases, acto seguido salió Lucas, y nos fuimos hasta la mesa donde estábamos hace un rato, para ver si las chicas seguían ahí pero solo estaba Veronica esperándonos.
-Vamos Veronica – Le dijo Lucas tomándola de la mano
-¿Qué pasó, al fín? – Pregunto Veronica levantándose con ayuda de Lucas.
-Bebio un jugo en mal estado – Le dijo Lucas a Veronica dulcemente.
-Que alegría. – Dijo ella tocándose el pecho, bueno ya entramos. - Nos dijo con un ánimo distinto al de hace un rato.
Nos dirigimos hasta la clase de Matemáticas, ya todos estaban en sus puestos, Lila, Rose y Cristal estaban sentadas de últimas y atrás de ellas habían puestos libres, como siempre, nos sentamos ahí y me dirigí hacía Lila.
-Te mandan saludos – Le murmure a Lila.
-¿En serio, quién?.
-Marcos, me lo encontré en la enfermería.
-¿En serio? Bueno, no me importa. - Dijo seca
-Bueno, pero no la pagues conmigo.
-Tranquila, Andy. Solamente me enoja que ese imbécil me mande saludos después de todo lo que me a hecho.
-Lo sé, son las hormonas todos los hombres son iguales.
Lila asintió con la cabeza volviendo la vista hasta el cuaderno. Después de terminar todas las clases cada una de nosotras se fue a sus respectivas casas. Para luego hablar por la noche en el Messenger.
-De seguro lo hace para llamar la atención - Me dijo Cristal, mientras me hacía señas para que me sentara con ella.
Coloque mi mochila detrás del pupitre – ¿Tú crees? - Le pregunte aún levantada
Cristal se sentó sacando el cuaderno y el lápiz de su mochila - ¡Estoy segurísima!.
En ese momento entraron Rose y Lila y se sentaron detrás de nosotras.
-¿De que hablan? – Pregunto lila poniendo la mochila encima de la mesa.
-Hablamos sobre Lucía – Le murmuro Cristal a lila.
Veronica entro rápidamente a el aula y se sentó apartada de nosotras.
La profesora comenzó a explicar la clase de Ingles, la hora paso rápidamente al igual como la hora de Salud y rápidamente estábamos en Receso, nos sentamos en una mesa al parecer todos estaban hablando sobre Lucía, en nuestra platica sobre ropa se sentó con nosotras Lucas.
-¡Como se que les encantan los chismes, les tengo uno genial! – Lucas iba a nuestra clase y de vez en cuando iba con nuestro grupo, es tan blanco como la nieve, su cabello negro y lacio que le llegaba hasta las orejas, tenia una carita monísima de niño pequeño.
-¿Los Mets ganaron? No nos importan los juegos de hombres, te puedes ir. – Dijo Cristal haciendo círculos en la mesa.
-Ganaron los Yankees. – Le respondió Lucas sonriente – Esto es lo que dicen, que Lucía está embarazada.
-¿¡Como!? – Exclamo Veronica con ojos como platos
-Ya la haremos abortar – Dijo Lila sacando su lado macabro.
-Nada de matar bebés – Le respondió Rose dándole una palmada en la cabeza.
-Es cierto, una de nosotras tendrá que ir a la enfermería para ver lo que paso. – Dije yo levantándome de la mesa.
-¿Iras tú? – Pregunto Lucas levantándose al igual que yo.
-No, solamente iba ir a comprar un refresco.
Cristal y Rose se echaron a reír.
-¿Nica, que sucede? – Pregunto Lila mirando a Veronica que seguía en “estado de Shock”.
-Nada. – Dijo ella mientras se tapaba la cara.
-No llores, por favor. – Le dijo Rose.
Decidi no decir nada y me encamine directo a la Enfermeria, sabía que ahí no encontraría a Lucía pero por lo menos podría averiguar que había pasado. Me pare en frente de la puerta de la enfermería.
-¿Estás segura? - Dijo una voz masculina.
Era Lucas, que me había seguido sin yo darme de cuenta – Más que eso. – Le dije abriendo la puerta, me había equivocado totalmente, Lucía seguía ahí. Me di media vuelta, sabía que no podría averiguar nada porqué ahí estaba Lucía, cerré la puerta y me dirigí hasta Lucas - ¿Podrías ir tú? Es que Lucía está ahí y bueno, no creo saber lo que de verdad está pasando.
-Por su puesto – Lucas entro con toda tranquilidad, mientras yo seguía esperando a fuera como una idiota. El timbre de que el receso había acabado sonó, mientras yo seguía esperando a Lucas.
Por los pasillos iba Caminando Marcos que se detuvo al verme para saludarme - ¿No entraras? – Marcos era un chico que iba un año delante de todos nosotros, se había liado con Lila unas cuantas veces.
-Claro, estoy esperando a Lucas. – Le respondí.
-¿Y que le sucedió a Lucas, que está en la enfermería?.
-Nada, solamente le hacíamos un favor a una amiga.
-¿Lucía y su vomito? – El se echo a reír – Tranquila maja, solamente bebió un jugo en mal estado de la cafetería. – Bueno yo voy a entrar nos vemos. Mis saludos a Lila. – Siguio caminando hasta perderse entre la gente que iba entrando a sus respectivas clases, acto seguido salió Lucas, y nos fuimos hasta la mesa donde estábamos hace un rato, para ver si las chicas seguían ahí pero solo estaba Veronica esperándonos.
-Vamos Veronica – Le dijo Lucas tomándola de la mano
-¿Qué pasó, al fín? – Pregunto Veronica levantándose con ayuda de Lucas.
-Bebio un jugo en mal estado – Le dijo Lucas a Veronica dulcemente.
-Que alegría. – Dijo ella tocándose el pecho, bueno ya entramos. - Nos dijo con un ánimo distinto al de hace un rato.
Nos dirigimos hasta la clase de Matemáticas, ya todos estaban en sus puestos, Lila, Rose y Cristal estaban sentadas de últimas y atrás de ellas habían puestos libres, como siempre, nos sentamos ahí y me dirigí hacía Lila.
-Te mandan saludos – Le murmure a Lila.
-¿En serio, quién?.
-Marcos, me lo encontré en la enfermería.
-¿En serio? Bueno, no me importa. - Dijo seca
-Bueno, pero no la pagues conmigo.
-Tranquila, Andy. Solamente me enoja que ese imbécil me mande saludos después de todo lo que me a hecho.
-Lo sé, son las hormonas todos los hombres son iguales.
Lila asintió con la cabeza volviendo la vista hasta el cuaderno. Después de terminar todas las clases cada una de nosotras se fue a sus respectivas casas. Para luego hablar por la noche en el Messenger.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Ya era hora.
Oí los gritos de Carol, eran gritos de euforia y emoción. Yo estaba en mi habitación, haciendo los deberes de Biología en mi cama, Carol entro rápidamente a mi habitación con una sonrisa de oreja a oreja, parecía una loca.
- ¿Dios, que te pasa? – Pregunte alterada y extrañada.
Ella sonrió y empezó a reírse - ¡Me han llamado del Estudio! Me tomaran unas fotos y eso, tú sabes, bueno no sabes porqué no te lo he dicho. Estoy tan emocionada, este ha sido el sueño de toda mi vida y al fin lo logre – Se lanzo a la cama cerrando los ojos.
Me sentía felíz por Carol, era una persona maravillosa, tan dulce y tan inocente, bueno, así era ella, tras la muerte de sus padres en un accidente se mudo con mí familia, mi padre, su tío. Mi padre no le tiene tanto aprecio como le tiene mi madre. Yo tengo dos hermanas gemelas y un hermano mayor que se mudo a causa de la universidad. Mis padres nunca estaban en casa por sus empleos, y por eso me quedaba con Carol que tenia 19 años, no estudiaba en la universidad por ir a la academia de modelaje.
- Me siento tan felíz. – Dijo Carol.
- Bueno ¿Puedo terminar mis deberes?.
- Si, claro lo siento. Dios, tengo que subir esto a facebook. – Dijo, mientras salía por la puerta rápidamente.
Reí – Loca. – Murmure continuando mis deberes, me faltaba una sola pregunta. – Busque en el libro que tenia en las piernas la respuesta eran apenas tres líneas, copie rápidamente y me fui a la sala de estar, donde Carol sentada en la pc.
- ¿Qué hora es? – Pregunte mientras me acercaba a su pc.
- Once y media. – Dijo sin despegar la vista del monitor.
- Que obsesionada. – Me dirigi hasta la ducha, mi turno del colegio era de tarde hoy ya era viernes. Tarde 15 minutos, me peine y me vestí rápidamente. Me dirigi de nuevo a la sala - ¿Hora? – Pregunte a Carol que aún seguía aplastada en la pc.
- 12: 10 ¿No almorzaras?
- No, gracias. – Dije casi corriendo buscando mi mochila. Estudiaba en un colegio público cerca de mi casa, donde la mayoría de los jóvenes que vivian en el pueblo estudiaban ahí.
Veronica y Roseleen pasaron por mí.
- ¡Andy! – Dijo Veronica tirándose encima mio – Te extrañe tanto.
- Que exagerada, Veronica – Dijo Roseleen riendo.
- Vamos que se nos hace tarde – Dijo Veronica tomandome de la mano sin apenas salir del garaje.
- Chicas, les tengo una noticia, lo oí de mi padre aunque no se si sea verdad. Hay un asesino suelto – Dijo Rose mientras sacaba dinero de su bolsillo.
- ¡Dios! Mi madre me dijo que tuviera cuidado, por lo mismo.
- Bueno, la única noticia que yo he tenido es que Carol consiguió eso del modelaje.
- ¿Enserio? ¡Genial! Es maravilloso. – Dijo Veronica entusiasmada.
- ¿Podriamos ir todas a acompañarla a los desfiles, verdad?.
- De eso si que no sé.
Vimos a lo lejos a Lila, otra de nosotras - ¡Hey Lila! – Grito Veronica
Lila volteo rápidamente y nos hizo señas con la mano, se quedo quieta mientras nosotras seguíamos caminando, hasta llegar hasta ella.
- Hola chicas – Dijo Lila.
- Anda, que ya no pasas por mi – Dijo Rose.
- Lo siento, es que pensé que no estabas lista porque venia temprano pero me quede charlando con Mary y bueno ahora voy al paso de ustedes.
- Llegaremos tarde – Dijo Veronica caminando.
- Anda, di que quieres ver a Robert y te entenderemos – Le dije a Veronica caminando yo también.
Rose y Lila rieron y nos siguieron hasta llegar al colegio, la profesora de Ingles no había llegado.
- ¡Cristal! ¡Cristal! – Grito Lila acercándose a Cristal, que también era otra de nosotras, por decirlo de ese modo.
- ¡Hola! – Nos saludo a todas con un abrazo - ¡Hey Veronica, mira quien viene ahí! – Exclamo alegremente.
Mire a Rose que estaba aguantando la risa.
- ¿En donde estará su adorno? - Dijo Veronica refiriéndose a la novia de Robert. Veronica y Robert habían sido novios y habían terminado por una chica llamada Lucía.
- De seguro debe estar sacándose los mocos. – Dijo Cristal.
Todas reimos tranquilamente. Robert se había quedado hablando con una chica.
- Oh mira, una nueva víctima – Dije yo con una cara inexpresiva.
- Me molesta tanto, que ese chico te haya cambiado por esa Lucía.
- Corrección, Come mocos. – Dije yo riendo.
Lila se echo a reír.
- ¡Hola Robert!. – Dijo Veronica mientras Robert pasaba por su lado.
- Hola. – Dijo el secamente caminando rápidamente.
- Y es que te trata tan bien. – Dijo Rose.
- Lo sé, tía. Pero es que no he podido dejar de hablarle.
- Es difícil, Rose – Dijo Lila.
- Bueno, Rose y yo no nos tenemos que preocupar por ex novios o pretendientes.
- ¡Entramos! – Dijo Oscar dirigiéndose a nosotras – Los chismes son para el receso.
- Cállate Oscar – Dijo Cristal dándole en el hombro.
- Eh, cuidado se te rompe la mano.
- Gracioso. – Dijo Rose sonriendo.
En frente de nuestro salón había un montón de gente agrupada.
- ¿Qué ha pasado? – Pregunto Veronica intentando acercarse.
- ¡Huele Horrible!. – Dijo Lila tapándose la nariz
- Dios mío es cierto. - Dijo Rose imitando a Lila.
- Huele a ¿Vomito? – Dije yo tapándome con el sweater.
- ¡Despejen el pasillo, tenemos a una chica enferma! – Dijo la profesora de deporte llevando a Lucía, la novia de Robert.
- ¿Dios, que te pasa? – Pregunte alterada y extrañada.
Ella sonrió y empezó a reírse - ¡Me han llamado del Estudio! Me tomaran unas fotos y eso, tú sabes, bueno no sabes porqué no te lo he dicho. Estoy tan emocionada, este ha sido el sueño de toda mi vida y al fin lo logre – Se lanzo a la cama cerrando los ojos.
Me sentía felíz por Carol, era una persona maravillosa, tan dulce y tan inocente, bueno, así era ella, tras la muerte de sus padres en un accidente se mudo con mí familia, mi padre, su tío. Mi padre no le tiene tanto aprecio como le tiene mi madre. Yo tengo dos hermanas gemelas y un hermano mayor que se mudo a causa de la universidad. Mis padres nunca estaban en casa por sus empleos, y por eso me quedaba con Carol que tenia 19 años, no estudiaba en la universidad por ir a la academia de modelaje.
- Me siento tan felíz. – Dijo Carol.
- Bueno ¿Puedo terminar mis deberes?.
- Si, claro lo siento. Dios, tengo que subir esto a facebook. – Dijo, mientras salía por la puerta rápidamente.
Reí – Loca. – Murmure continuando mis deberes, me faltaba una sola pregunta. – Busque en el libro que tenia en las piernas la respuesta eran apenas tres líneas, copie rápidamente y me fui a la sala de estar, donde Carol sentada en la pc.
- ¿Qué hora es? – Pregunte mientras me acercaba a su pc.
- Once y media. – Dijo sin despegar la vista del monitor.
- Que obsesionada. – Me dirigi hasta la ducha, mi turno del colegio era de tarde hoy ya era viernes. Tarde 15 minutos, me peine y me vestí rápidamente. Me dirigi de nuevo a la sala - ¿Hora? – Pregunte a Carol que aún seguía aplastada en la pc.
- 12: 10 ¿No almorzaras?
- No, gracias. – Dije casi corriendo buscando mi mochila. Estudiaba en un colegio público cerca de mi casa, donde la mayoría de los jóvenes que vivian en el pueblo estudiaban ahí.
Veronica y Roseleen pasaron por mí.
- ¡Andy! – Dijo Veronica tirándose encima mio – Te extrañe tanto.
- Que exagerada, Veronica – Dijo Roseleen riendo.
- Vamos que se nos hace tarde – Dijo Veronica tomandome de la mano sin apenas salir del garaje.
- Chicas, les tengo una noticia, lo oí de mi padre aunque no se si sea verdad. Hay un asesino suelto – Dijo Rose mientras sacaba dinero de su bolsillo.
- ¡Dios! Mi madre me dijo que tuviera cuidado, por lo mismo.
- Bueno, la única noticia que yo he tenido es que Carol consiguió eso del modelaje.
- ¿Enserio? ¡Genial! Es maravilloso. – Dijo Veronica entusiasmada.
- ¿Podriamos ir todas a acompañarla a los desfiles, verdad?.
- De eso si que no sé.
Vimos a lo lejos a Lila, otra de nosotras - ¡Hey Lila! – Grito Veronica
Lila volteo rápidamente y nos hizo señas con la mano, se quedo quieta mientras nosotras seguíamos caminando, hasta llegar hasta ella.
- Hola chicas – Dijo Lila.
- Anda, que ya no pasas por mi – Dijo Rose.
- Lo siento, es que pensé que no estabas lista porque venia temprano pero me quede charlando con Mary y bueno ahora voy al paso de ustedes.
- Llegaremos tarde – Dijo Veronica caminando.
- Anda, di que quieres ver a Robert y te entenderemos – Le dije a Veronica caminando yo también.
Rose y Lila rieron y nos siguieron hasta llegar al colegio, la profesora de Ingles no había llegado.
- ¡Cristal! ¡Cristal! – Grito Lila acercándose a Cristal, que también era otra de nosotras, por decirlo de ese modo.
- ¡Hola! – Nos saludo a todas con un abrazo - ¡Hey Veronica, mira quien viene ahí! – Exclamo alegremente.
Mire a Rose que estaba aguantando la risa.
- ¿En donde estará su adorno? - Dijo Veronica refiriéndose a la novia de Robert. Veronica y Robert habían sido novios y habían terminado por una chica llamada Lucía.
- De seguro debe estar sacándose los mocos. – Dijo Cristal.
Todas reimos tranquilamente. Robert se había quedado hablando con una chica.
- Oh mira, una nueva víctima – Dije yo con una cara inexpresiva.
- Me molesta tanto, que ese chico te haya cambiado por esa Lucía.
- Corrección, Come mocos. – Dije yo riendo.
Lila se echo a reír.
- ¡Hola Robert!. – Dijo Veronica mientras Robert pasaba por su lado.
- Hola. – Dijo el secamente caminando rápidamente.
- Y es que te trata tan bien. – Dijo Rose.
- Lo sé, tía. Pero es que no he podido dejar de hablarle.
- Es difícil, Rose – Dijo Lila.
- Bueno, Rose y yo no nos tenemos que preocupar por ex novios o pretendientes.
- ¡Entramos! – Dijo Oscar dirigiéndose a nosotras – Los chismes son para el receso.
- Cállate Oscar – Dijo Cristal dándole en el hombro.
- Eh, cuidado se te rompe la mano.
- Gracioso. – Dijo Rose sonriendo.
En frente de nuestro salón había un montón de gente agrupada.
- ¿Qué ha pasado? – Pregunto Veronica intentando acercarse.
- ¡Huele Horrible!. – Dijo Lila tapándose la nariz
- Dios mío es cierto. - Dijo Rose imitando a Lila.
- Huele a ¿Vomito? – Dije yo tapándome con el sweater.
- ¡Despejen el pasillo, tenemos a una chica enferma! – Dijo la profesora de deporte llevando a Lucía, la novia de Robert.
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